Oralitura y tradición oral
Acepciones en las historias y materiales afines
Para la división y clasificación de los géneros de la oralitura y la tradición oral se siguió el esquema propuesto por John Fredy Zapata en su investigación para adquirir el título del Doctorado de Literatura en la Universidad de Antioquia.
La división se observa a partir de las funciones literarias que asumen tales textos, es decir: narrativa, lírica, dramática u oratoria. Son funciones literarias que cumplen los textos orales en la cultura, aunque la intención principal no haya sido precisamente la de cumplir esta función; además que no obedecen, como en la literatura escrita al deseo de un autor de expresarse literariamente en tales formas simbólicas.
Los géneros propios de la oralitura son, con función lírica: cantos rituales y religiosos, canciones de cuna y la décima; con propósito narrativo: leyenda, mito, bunde y narración oral; con función oratoria: pregón, rezo u oración ritual; y de índole dramática, el bunde. Se caracterizan por ser específicamente orales y por tener asignado un lugar dentro de la comunidad como preservador de la memoria cultural. Estas manifestaciones tienen lugar en las zonas del Caribe y el Pacífico para los pueblos afrocolombianos y en distintos lugares del país para las sociedades indígenas.
La tradición oral abarca una gama más amplia de subgéneros que devienen de España, los de función lírica son: cantos de trabajo, rajaleña, sanjuanero, copla veleña, el contrapunteo llanero, la trova antioqueña, la piquería, la décima, el romance, villancico, ronda infantil, adivinanzas y trabalenguas; con función narrativa: leyenda, narración oral, correo de las brujas, mito, anécdota, fábula, corrido, chiste; con función dramática el sainete, y con oratoria: el pregón, la retahíla y la arenga popular.
El panorama de los géneros de la “tradición oral” se extiende a lo largo del territorio nacional, con manifestaciones en las distintas regiones culturales.
Definiciones de los diccionarios especializados
Se entiende como todas aquellas manifestaciones literarias no escritas, que han sido denominadas como oralitura y se presentan como leyendas, cuentos, cantos, coplas, romances, rimas, entre muchos otros géneros de carácter lírico, dramático, oratorio y narrativo. La oralitura se diferencia de la etnoliteratura en la medida en que esta última realiza una elaboración escrita con base en la expresión estética oral, es pues, una reelaboración; por su parte, lo “oraliterario” se caracteriza por conservarse en la tradición como texto oral. No cualquier texto oral es literario, ni hace parte de la tradición oral, puesto que también se habla de historia oral que se compone por relatos de testigos. La tradición oral se caracteriza por transmitirse de generación en generación y se divide en diversos tipos: superficiales informales y formales como las genealogías, tradiciones de génesis, y tradiciones literarias, estas últimas privilegian un criterio estético que alude tanto al lenguaje como a los temas sobre los que versan los textos.
El término “oralitura” se utiliza para referirse a las formas artísticas verbales de las comunidades afrocolombianas e indígenas, y el de tradición oral, más específicamente, para la de índole hispánica. Enrique Ballón Aguirre concibe ambas nociones como literatura ancestral, para el caso de la “oralitura” y como literatura popular en lo que se reconoce como “tradición oral”.
De acuerdo con Walter Ong es impertinente denominar las formas artísticas orales como “literatura oral”, puesto que la raíz “littera” que compone la palabra “literatura” hace alusión a la escritura, por ello “Considerar la tradición oral o una herencia de representación, géneros y estilos orales como "literatura oral" es algo parecido a pensar en los caballos como automóviles sin ruedas." (2006: 21). De ahí que sea más relevante denominarlos como oralitura y tradición oral, así no se desconoce su característica específica de oralidad, pero tampoco se deja de lado su aspecto estético.
Sin embargo estas formas artísticas orales, llamadas así por Walter Ong, no sólo cumplen una función estética, también cumplen una función folclórica como cohesionadoras de la sociedad y preservadoras de la memoria colectiva. Hacen, por tanto, parte del folclor, que de acuerdo con Nina S. de Friedemann se entiende en comparación con el término “cultura” de las sociedades dominantes y detentoras del poder político y económico. El folclor son las costumbres, creencias y tradiciones de aquellas comunidades que no poseen “bienes y poderes terrenales” (1999: 21).
Fuentes Consultadas
Álvarez del Real, María Eloísa. (1990) Diccionario de términos literarios y artísticos. Panamá: América, 384 p.
Bleiberg, Germán, Julián Marías. (1972). Diccionario de literatura española. Madrid: Revista de Occidente, 1175 p.
Estébanez Calderón, Demetrio. Diccionario de términos literarios (1996). Madrid: Alianza Editorial 1134 p.
Sainz de Robles, Federico Carlos. (1972). Ensayo de un diccionario de Literatura. Tomo I. España: Aguilar.
Mención de responsabilidad
Análisis y sistematización de información: Diana Carolina Toro Henao, estudiante Pregrado Letras: filología hispánica.
Proyecto: Acercamiento conceptual a la tradición oral. Monografía de grado (2009)
Institución: Universidad de Antioquia, Facultad de comunicaciones, Colombia: tradiciones de la palabra.
Nota de alcance
La oralitura y la tradición oral se relacionan con el Popularismo, el cual se define como una tendencia literaria y artística que se inspira en asuntos o formas artísticas populares; así, el Popularismo se caracteriza por basarse en las tradiciones populares. Álvarez del Real aclara que no es un movimiento que pertenezca a una época o país específico, sino que es una manifestación que encuentra expresión en diferentes momentos (p. 269). Sin embargo, la literatura española es conocida como popularista en esencia, ya que prácticamente todos los grandes escritores españoles recurren al uso de elementos populares. El Popularismo se presenta en cuatro direcciones: 1. Formas impersonales, en las que el autor abandona su personalidad para ser un intérprete del alma del pueblo, como en las canciones y en las coplas. 2. La interpretación por parte del poeta de cantos, personajes del pueblo o leyendas. 3. La evocación emocional de lo popular como una reacción contra lo rígido o frío. 4. El propósito artístico de usar las formas populares en épocas cultas literarias (Cf. Sainz de Robles, p. 973).
El Popularismo es un recurso al que acuden los escritores ante las innovaciones, las extravagancias y el fuerte influjo de lo extranjero (Ob. cit. p. 974). En el siglo XIX, los elementos populares se manifestaron en cuadros y escenas costumbristas y también en la novela realista y en el teatro (Estébanez, p. 866)
En esta ficha debe quedar plasmada la discusión entre los términos: Tradición Folklore Etnoliteratura Oralitura Tradición oral Literatura de tradición oral en Colombia