Resultados de aprendizaje: 1, 2, 3, 4
Tiempo y duración del proyecto: Desde el 14 de enero hasta el 27 de febrero, todos los domingos por la tarde
Siempre me he considerado una apasionada de los dulces pero estos escaseaban en mi entorno familiar a causa del poco tiempo del que disponíamos para elaborarlos, y es por eso mismo, que decidí plantearme el reto de dedicarme los domingos por la tarde durante seis semanas a elaborar postres, más concretamente tartas. Esta idea, a parte de surgir del hecho mencionado anteriormente, también coincidió con el acontecimiento del cumpleaños de mi madre, el cual se acercaba por momentos, y que ella siempre ha querido tener tartas hechas en casa para poder merendarlas al llegar del trabajo.
Así es como apareció la oportunidad perfecta para llevar a cabo un proyecto de CAS. En navidades aprendí la receta de la tarta de manzana y me pareció que sería un buen punto de partida el aprender a elaborar bien este postre puesto que mi intención era aprender a elaborar tres recetas distintas para ofrecer a mi madre (y al resto de mi familia la cual acudirá a la celebración del cumpleaños) la opción de elegir qué tarta probar después de la comida. Dediqué 2 semanas de aprendizaje y elaboración de la receta a cada tarta, teniendo así la opción de mejorar y perfeccionar mis elaboraciones.
Busqué inspiración en una película llamada “Julie & Julia”, la cual trata de una chica llamada Julie Powell que se propone elaborar una receta diaria de la cocinera Julia Child durante los 365 días del año, las cuales va redactando en un blog junto a su opinión personal y su experiencia elaborándolas.
Esta película muestra un buen ejemplo de lo que podría ser un proyecto de CAS, ya que la protagonista se propone un reto en el cual se da cuenta de sus debilidades y fortalezas, se enfrenta a desafíos, hace una planificación y una iniciación de proyecto y muestra compromiso hacia él. Dos días después de ver la película, comencé con la elaboración de la primera tarta.
Este proyecto me costó más de lo que tenía pensado pero aún así cumplí mi objetivo de elaborar las tartas en el tiempo establecido. El día de la celebración del cumpleaños de mi madre estaba realmente nerviosa porque las únicas personas que habían probado mis tartas habían sido mi padre y mi hermano, y esta vez iba a ser casi toda mi familia la que las catara.
Esa mañana me la tiré entera haciendo las tres tartas y además a la vez cosa que supuso un plus de dificultad, tuve que pedir ayuda a mi padre en un par de ocasiones para recoger cosas que ya no iba a usar y para organizar un poco todo lo que tenía dispuesto por las encimeras de la cocina.
Fue una mañana realmente intensa pero se compensó con el veredicto de mis familiares y mi madre, todos ellos disfrutaron mucho de las tartas y ahora me tienen como repostera principal para las comidas familiares, cosa que me enorgullece.