Normas generales del dôjô

  • El practicante será muy escrupuloso en cuanto a la limpieza e higiene de su cuerpo y su keikogi (uniforme de práctica) se refiere, sobre todo llevará las uñas de las manos y de los pies muy cortas. Se despojará de anillos, pulseras, medallas, piercings, etc., y cualquier objeto que pueda herir al compañero o a él mismo. Así mismo evitará masticar chicle en el tatami.
  • Antes de entrar a practicar se habrán de desconectar los móviles.
  • Dejar las zapatillas bien alineadas con la punta hacia el lado opuesto al kamiza.
  • La puntualidad también es cortesía, ya que si alguien llega tarde por alguna razón no justificada e irrumpe en la sala, puede perjudicar el ambiente de concentración; rompiendo el ritmo de la práctica.
  • Si por alguna razón llega tarde, y la clase ya ha comenzado, esperará de pie en el borde del tatami hasta que el sensei le invite a entrar, entonces le saludará y se adaptará, sin molestar a nadie, al ritmo de la clase y a los ejercicios que en ese momento se estén realizando, siempre al final del tatami, hasta que termine el ejercicio y se reorganicen las filas, entonces pasará al lugar que le corresponde según su grado.
  • No se debe abandonar caprichosamente el tatami durante la clase, si hay alguna razón para hacerlo, solicitará la autorización del sensei, saludándole a él y al kamiza antes de salir (esto obliga a continuar el mantenimiento del orden).
  • Retirarse a un lado del tatami, si se encuentran mal; incorporándose cuando se encuentren mejor.
  • En el tatami permanecerá en seiza o sentado con las piernas cruzadas, evitando apoyar la espalda en la pared o estirar las piernas y apoyar las manos en el suelo.
  • En caso de no tener pareja para practicar, esperará sentado en seiza al borde del tatami.
  • Si se desea hacer una pregunta al sensei irá a buscarle y no lo hará gritando desde lejos.
  • Esperar a las pausas (yame) o a los descansos (yasume), para preguntar las dudas al sensei.
  • Evitar las distracciones e interrupciones sin motivo justificado.
  • Durante la práctica, o la clase, es preciso guardar silencio, la palabra no es necesaria, y el hablar perturba el estado de la mente y el grado de percepción indispensable para comprender a través del cuerpo.
  • Realizar rápido y sin comentarios superfluos los cambios de compañero, con el fin de no romper la armonía y el flujo energético.
  • Guardar respeto a todos los compañeros sin excepción, recibir de buen grado las explicaciones de los grados superiores, y evitar corregir al compañero si no se ha alcanzado el nivel alto de comprensión, salvo que el sensei así se lo indique.
  • No dejar las armas en cualquier parte o de cualquier manera. Elegir un lugar donde no moleste y al terminar la práctica colocarla correctamente en el lugar del dôjô asignada para ello.
  • Las armas se cogerán dentro del dojo con previa autorización del sensei, y cuando el alumno haya de tomar un arma que no sea suya lo hará con el previo permiso del propietario.
  • No dejar las armas de pie apoyadas contra la pared, sino cuidadosamente alineadas en el suelo, con el filo hacia la pared, donde puedan ser encontradas de manera fácil y rápida. Esto demuestra un alto grado de comprensión.