Depresion y distorsiones

Casi todos los pacientes deprimidos están totalmente convencidos de que son inútiles, inferiores o defectuosos. Por lo general, están igualmente convencidos de que no tienen esperanza, de que sus problemas son insolubles y de que serán miserables para siempre. Si alguna vez te has sentido deprimido, sabes lo poderosos y dolorosos que pueden ser estos sentimientos.


Los pensamientos que generan estos sentimientos desmoralizadores casi siempre están distorsionados: Es posible que estés familiarizado con la lista de las diez distorsiones cognitivas que el Dr. David Burns publico la primera vez en su libro Sentirse Bien. (Feeling Good). Cuando caes en el agujero negro de la depresión, tus pensamientos típicamente involucran distorsiones como:


1. Pensamiento de todo o nada: miras las cosas en categorías negras o blancas. Si no eres un éxito completo, te dices a ti mismo que eres un fracaso total.


2. Sobregeneralización: ve un evento negativo, como el rechazo de alguien a quien ama o el fracaso en lograr su objetivo, como un patrón de derrota interminable.


3. Filtrado mental: se enfoca en algunas fallas, fallas, problemas o fallas, como si esto reflejara todo su ser. Esto es como la gota de tinta que decolora el vaso de agua.

4. Descontando lo positivo: este error mental es aún más espectacular. Te dices a ti mismo que tus buenas cualidades no cuentan. De esta manera, puedes mantener la creencia de que eres defectuoso o que eres un perdedor total.

5. Saltar a conclusiones: hay dos formas comunes de esta distorsión: la adivinación implica hacer predicciones negativas que los hechos no justifican. Por ejemplo, cuando estás deprimido, te dices a ti mismo que los problemas son desesperados y que serás miserable para siempre. La lectura de la mente implica decirse que los demás lo están mirando sin ninguna buena evidencia. Las personas tímidas hacen esto en situaciones sociales, imaginando que todos los demás se sienten seguros y que todos pueden ver cuán ansiosos e ineptos se sienten.

6. Ampliación y minimización: exagerar las cosas o reducir su importancia. Por ejemplo, cuando se aplaza, se detiene en TODO lo que tiene que hacer (Ampliación) y se dice a sí mismo que comenzar y hacer un poco solo sería una gota en el cubo (Minimización).

7. Razonamiento emocional: este es el razonamiento de cómo te sientes: "Me siento sin valor (o sin esperanza), por lo que debo ser sin valor (o sin esperanza)".


8. Etiquetado: se etiqueta a sí mismo como "perezoso" o "un perdedor", o etiqueta a otra persona como "un imbécil".


9. Declaraciones abiertas y ocultas: como: "NO DEBERÍA haber cometido ese error" o "DEBERÍA ser mejor de lo que soy". Las declaraciones dirigidas contra usted desencadenan sentimientos de depresión, culpa, vergüenza e inferioridad. Si las declaraciones dirigidas contra otros, o contra el mundo, desencadenan ira y frustración.

10. Culpa — Hay dos variedades comunes. La culpa de uno mismo conduce a la depresión, y la culpa de otro tipo conduce a la ira y al conflicto.

Pero cuando te sientes deprimido, ansioso o enojado, no te das cuenta de que tus pensamientos están distorsionados y son engañosos porque se sienten y parecen abrumadoramente realistas. El objetivo de la terapia cognitiva es ayudar al paciente a ver la mentira en estos pensamientos distorsionados. Y en el momento en que dejes de creerlos, te sentirás mucho mejor.