Cuando sigues una serie de pasos predefinidos al realizar cualquier actividad, sigues un algoritmo. Para prepara un sandwich, para llegar a la escuela o para pagar un infracción de tránsito, hay que seguir una secuencia de pasos ordenados.
Prácticamente todo lo que pueden hacer las computadoras es porque internamente se ejecuta un algoritmo que dicta los pasos a seguir. Los algoritmos son cada vez más poderosos y complejos. Google, por ejemplo, ha logrado fama y fortuna gracias a los poderosos algoritmos que usa su buscador de internet para encontrar los mejores resultados.
Los sitios que venden productos o servicios en línea como Amazon o Netflix, usan algoritmos para monitorear tus búsquedas y compras. Con esa información, el algoritmo te sugiere productos o servicios similares o relacionados.
Por ejemplo, si compras una raqueta de tenis, el algoritmo podría consistir en estos pasos:
Paso 1. Identificar el artículo comprado (una raqueta de tenis).
Paso 2. Buscar en el catálogo artículos relacionados con el tenis (pelotas, ropa deportiva).
Paso 3. Mostrar sugerencias con los artículos relacionados.
Paso 4. Su en 15 días el cliente no ha comprado nada, enviarle un correo electrónico con publicidad y ofertas de artículos relacionados.
ALGORITMOS DE POPULARIDAD Y REPUTACIÓN
La popularidad y la reputación en internet son extremadamente importantes para las empresas y para muchas personas. Una marca es popular y goza de buena reputación cuando muchas personas la conocen y hablan bien de ella.
A través de diferentes algoritmos, las plataformas asignan a las marcas una calificación. Lo más común es que la calificación sea un número entre 0 y 5 o bien un número entre 0 y 10, que también se representa con "estrellas".
Trip Advisor, por ejemplo, asigna a los hoteles una calificación de 0 a 5 puntos considerando estos criterios:
Cantidad de comentarios de los clientes.
Calidad de los comentarios.
Antigüedad de los comentarios (los comentarios recientes tienen más peso que los viejos.
FORMATIVA