Las tiendas no son solo para ganar dinero sino para evitar caminar o ir en bici kilómetros. Vamos a montar algo parecido en la montaña de Lande Baityl, arriba de la montaña, hey otro pueblo separado del resto de los demás. La tienda se hará con la cooperativa de mujeres para evitar que la gente haga kilómetros para ir de compras y ganar un beneficio a la vez.
En el marco de sus esfuerzos por promover medidas que mejoren efectivamente la situación social y económica de las mujeres, el equipo de campo realizó una encuesta general de la población femenina en los dos pueblos. Esta encuesta identificó y analizó áreas de preocupación, como el difícil acceso de las mujeres a los mercados urbanos y semanales y su abastecimiento de agua. En concreto, Lande se encuentra al sur de Thiokethian, a más de 200 metros de la cima de la colina.
En el pueblo de Kinda, situado al oeste de Lande, a 2 km de Ndebou, conviven en perfecta armonía dos comunidades, los peulh y los bediks. El grupo de mujeres se tiene que dirigirn a pie al mercado semanal de Thiokoye, situado en el sur a 9 km de Ndebou si quiere comprar provisiones. De una población de 200 habitantes, estas mujeres tienen estrechos huertos indivi-duales con algunas variedades de gombo y berenjena amarga cultivadas para el consumo. Hay que señalar que el pueblo está equipado con un sondeo.
El apoyo financiero en forma de tiendas comunitarias tiene como objetivo ofrecer a las mujeres de las comunidades de los pueblos oportunidades de desarrollo social y económico. Se han introducido diversas innovaciones, desde los procesos de huertos comunitarios hasta la gestión, el apoyo y el mantenimiento de las asociaciones de desarrollo comunitario de mujeres. También se ha sensibilizado sobre la utilidad de las tiendas comunitarias rurales para identificar las necesidades básicas.
La concreción de esta perspectiva se hará con la participación de la comunidad del pueblo: las mujeres sacan el agua y los hombres fabrican ladrillos de barro.
Las encuestas socioeconómicas permiten describir el nivel de vida de las poblaciones vulnerables en un momento dado, así como tocar las realidades del desarrollo local a través de las soluciones recomendadas. Su aplicación es esencial y permite reducir considerablemente los costes, que a menudo representan la principal limitación para acceder a las necesidades básicas.
Dado el atraso de esta aldea, situada a gran altura en las montañas de Kedougou, también se ha proporcionado una tienda, lo que supone un gran alivio para ellos, ya que estaban muy necesitados.
En este pueblo, la movilización de la población es mayor de lo que se podía imaginar, ya que la recepción del material de construcción demostró que los habitantes necesitaban ayuda. Una tienda que se construyó con la ayuda de los jóvenes del pueblo para su bienestar.
La alegría de los habitantes de la aldea se hizo notar en cuanto llegó la mercancía, sobre todo por parte de las mujeres, que cantaron y gritaron el nombre de Hassanatou Sadiakhou que participó en la traducción de la lengua y las movilizó. Esto supuso un gran éxito para Yakaar porque los habitantes bajaron a la parte baja de la colina para comprar los productos de cocinar. Sobre todo porque había grupos de personas que decían a ”Ahora ya no tenemos que bajar a Thiokétian” (un pueblo al pie de la montaña). También en esta aldea se formuló una oración por el bienestar de la aldea, la paz y el avance especialmente de Yakaar (todos los miembros del grupo).
Las tiendas de Kenda y Lande Baityl son realidades, el día 8 de junio empezó a funcionar la de Kenda con una mujer elegida para asegurar la venta en la tienda. La idea es ir turnando cada mes una mujer, con el objetivo de dividir el beneficio en dos partes, la tienda una parte y la señora vendedora la segunda parte. Permitir a cada una de las mujeres que quieran poder vender y ganar un poco de dinero hasta que pasen todas por la tienda. La idea es recompensar a la mejor vendedora, pero cuando pierden dinero en la venta reponerlo. Así lo ha decidido el comité de gestión del pueblo.
Lo mismo se hizo en Lande Baityl arriba de la montaña, a una hora de subida para que la población pueda conseguir lo imprescindible arriba y no tener que bajar para ir de compras o hacerlo lo menos posible y a la vez ganar un beneficio que puede ayudar a la vida de las comunidades a la hora de querer hacer algo en común.
Hicimos dos reuniones en los dos pueblos para explicarles la filosofía de Yakaar África y ayudar en la organización de las comunidades. A la última reunión asistieron más de 40 personas en su mayoría mujeres. El lunes día 20 de junio llego la mercancía de la tienda de Lande Baityl, vamos a empezar con las mismas reglas de Kenda. En un mes se tomará la decisión definitiva según el comité de gestión que vamos a instalar dentro de poco y diez días después volveremos a pasar para hacer el seguimiento y corregir lo que no funcione.
La población de los dos pueblos está muy contenta y aprovecharon nuestra estancia para darnos las gracias por lo hecho en la zona y nosotros a ellos. Es un primer proyecto si todo sale bien volveremos con otros proyectos porque tenemos dinero de los españoles que vamos a invertir donde la gente sea consciente y se ponga a trabajar para aprovechar la ayuda.
Este tipo de proyecto es como las huertas, no es en el fondo para ganar dinero, es para evitar viajes a la población de los pueblos a la hora de querer hacer sus compras. Se va a intentar ganar dinero, pero, sobre todo, se va a intentar no perder dinero en esta primera fase.
Ubicado en lo alto de la montaña con vistas al legendario pueblo de Ibel se sitúa el histórico pueblo de Lande Baytil, fundado por el erudito Alpha Dian Doua Diallo. El pueblo vive apaciblemente con sus tradicionales chozas de paja. Esta localidad, perteneciente a la comunidad rural de Bandafassi, se encuentra a 35 km de la ciudad de Kedougou.
Los habitantes de esta comunidad rural residen en lo alto de la montaña. Viven en condiciones muy difíciles debido al mal estado y las tortuosas carreteras que conducen hasta ellos.
Hay que subir la montaña, una distancia de 1,5 km, y caminar al menos 45 minutos. También se necesita coraje y determinación. Pero, sobre todo, no olvides llevar una botella de agua para saciar la sed de vez en cuando, para conquistar la montaña y llegar al histórico pueblo de Lande Baïtil. Desde la cima, el paisaje circundante ofrece una vista panorámica de los pueblos que se encuentran más abajo. En una de las laderas de la montaña, los habitantes se dedican a la agricultura. Durante la temporada de lluvias, los campos de mijo, maíz, cacahuetes y fonio se extienden hasta donde alcanza la vista. Pero a pesar del potencial agrícola y económico de la región, los habitantes de esta zona enfrentan dificultades.
La población se queja de la falta de infraestructura sanitaria, lo que les obliga a evacuar a sus enfermos en condiciones de mucho riesgo.
Para ayudar a la cooperativa de mujeres, Yakaar África a través de uno de los traductores hijo del pueblo Mamadou Tahirou Diallo ayudó a comprar el motor del molino averiado para facilitar a las mujeres el trabajo duro de moler el mijo que es la base de la comida de la zona.
También, desde hace un par de años, Yakaar África ayudó a montar una tienda comunitaria de las mujeres del pueblo para ayudarlas a la hora de hacer las compras, tener lo imprescindible cerca y así evitar tener que bajar muchas veces al día y ayudar a la organización de las mujeres. La tienda está saliendo bien