Los pueblos de la meseta de Fouta Djalon se encuentran en una de las zonas más aisladas de Senegal. Situadas en el extremo más oriental de la región de Kédougou, además cuentan con la barrera física de la montaña, que les impide tener una buena conexión con el resto del país.
El acceso más utilizado por la población local es un sendero prácticamente vertical por la montaña, lleno de piedras, por donde se sube y baja la mayoría de los productos que compran y venden. Existe una ruta por carretera bastante más larga que, debido al alto precio de la gasolina, no se utiliza demasiado.
Los pueblos de la meseta tienen como única fuente de ingresos la agricultura y ganadería que practican que, por estar dentro de la Reserva Comunitaria de Dindefelo, están limitadas. Es por ello que, en el contexto del espacio protegido en el que habitan, es necesario proponer usos compatibles con la conservación del medio natural y, por tanto, con el chimpancé. Ahí es donde la apicultura encaja. La apicultura tradicional que se realiza en la Reserva provoca incendios por el uso no controlado del fuego durante el proceso para la extracción de la miel y requiere cortar árboles gruesos con el interior hueco para la creación de colmenas y la caza de enjambres salvajes. Sin embargo, la implementación de una apicultura con técnicas modernas reduciría el riesgo de incendios y la corta de árboles, ya que se dispondrían de ahumadores para controlar el fuego con el que se crea el humo para ahuyentar a las abejas, y las abejas se encontrarían en las colmenas, por lo que no haría falta coger la miel de panales salvajes.
Desde el punto de vista del desarrollo socioeconómico de la población, la miel es un producto muy apreciado pero muy caro, que no siempre se pueden permitir comprar. La producción local es escasa, teniendo que comprarla normalmente de vendedores de Guinea, que venden la miel mezclada con agua y azúcar, disminuyendo su calidad.
Poder contar con una producción local de miel de calidad supondría un avance en la calidad de vida de las personas, gracias a las propiedades beneficiosas que este producto tiene, y también un aporte económico extra, ya que podrían vender la producción que tengan a los pueblos colindantes y en Dindefelo, donde hay un mercado al que acude gente de toda la región y muchos turistas para visitar la cascada.
Se ha conseguido realizar una formación teórico-práctica sobre las técnicas para la apicultura moderna para unas 50 personas en total. Se han dividido en tres grupos, dos en Dandé y uno en Nandoumary. Se ha realizado también la instalación de colmenas, a la espera de que entren abejas en épocas más favorables. También se han establecido las líneas de organización sobre cómo se hará el reparto del beneficio de las colmenas, así como los principios de una asociación de apicultores que permita el ahorro de una parte de los beneficios para el mantenimiento, reemplazamiento y aumento del material.
Sin embargo, no se ha podido realizar una clase práctica observando lo aprendido en colmenas en campo debido a la falta de actividad de las abejas en esta época del año, que no se pudieron establecer en las colmenas, y la falta del resto de materiales.
En futuras fases del proyecto se espera poder revisar los conceptos vistos anteriormente, realizar una práctica de extracción de la miel y así, empezar a crear la marca de miel.
Por el momento, el proyecto ha aportado una mejora de los conocimientos respecto a la apicultura y el funcionamiento de las abejas, ya que previamente se actuaba sin ningún conocimiento de los tipos de abejas, su organización, comportamiento o biología.
También es positivo la necesidad de asociacionismo que el compartir las colmenas ha generado, ya que en estos pueblos se suele tender hacia una economía de subsistencia, sin ganas de emprender o de formar cooperativas para mejorar las condiciones de venta de sus productos. También la creación de una visión de futuro que el mantenimiento de las colmenas requiere, ya que para mantener las colmenas y el material se requiere del ahorro de una parte de los beneficios.
Fomentar esta práctica es también positivo para otros posibles proyectos que pueda haber en un futuro, porque la mayoría de los proyectos aquí en Senegal fracasan por la falta de mantenimiento una vez se han ido las personas cooperantes o los socios.
La venta de la miel supondrá una llegada de ingresos altamente necesaria para los miembros de esta comunidad, cuya única manera de subsistencia es la agricultura estacional y la ganadería. El momento de mayor producción de miel coincidirá además con la época donde menos recursos van a tener, puesto que la recolecta se realiza en la época de lluvias, cuando ha pasado un año desde la venta de fonio y cacahuete, su máxima fuente de ingresos.
La producción de miel mediante apicultura moderna reducirá la tala de árboles, especialmente de esos viejos, con el interior podrido que aportan muchos microhábitats para la fauna, así como posibles incendios que puedan ocurrir al producir humo para su extracción. La puesta en marcha de las colmenas permitirá una extracción sostenible de los recursos de la reserva donde, además, será necesario una conservación del medio para que se pueda seguir realizando.
El mantenimiento del proyecto se realizará mediante los ingresos obtenidos de la venta de miel.
El dinero será gestionado por los jefes del pueblo y se dispondrá de una caja de ahorros para guardar una parte del dinero. La colaboración de Yakaar África ha sido fundamental para poder contar con las colmenas durante la formación. En futuras fases, Yakaar también se encargará de la compra del resto de materiales necesarios como trajes, botas o extractores.
Es necesario que la UPM continúe con el proyecto debido a que, por causas ajenas a los propios estudiantes, no se han podido realizar las clases prácticas con el material ni el funcionamiento de las colmenas in situ. Por tanto, los siguientes alumnos deberán, por una parte, recordar los conocimientos adquiridos en esta primera formación, y por otra, enseñar una buena extracción de la miel y gestión de las colmenas que asegure la calidad del producto y el futuro del enjambre, respectivamente. Además, para asegurarse de que cuando los futuros estudiantes vengan, tengan material con el que trabajar, también se va a guardar una de las colmenas que se han comprado en esta primera fase.