NO QUIERO IR | Ryah Ceballos
¿El paso del tiempo? Sí, lo puedo sentir lamerme los oídos, son tan sutiles que atraviesan mi carne como puñales y llegan al torrente, al final.
Hacen forma a través mío, figura geométrica, de esas que aman los ocultistas. Morir efectuaría la dirección ritual que toda cultura merece, que merezco; arte dentro mío.
Sin embargo, salí a la calle pensando una plegaria señalada sobre líneas, una ruta nueva llena y obesa, una guía encaminada con luz, y en el abismo inclemente, detrás exagerando la necesidad de vivir, puedo aceptar mi oferta de muerte, a ti Gaia.
Gracias a ti, mi cama solo es polvo, huesos palabras disueltas, aquí adelante infinidad de estrellas, mitad oxígeno enterrado. He llegado.
Me hundo en un vaso, en un desierto aquí adelante despego cobro sentido y me vuelto esencia para tus muertos.
No quiero ir nada más que hasta el fondo.