Aunque no hayas oído hablar del trap, probablemente lo habrás escuchado sin saberlo en el teléfono de alguien sentado a tu lado en el metro o en el hilo musical de alguna tienda o centro comercial mientras comprabas en rebajas cosas que ni sabías que necesitabas. La música trap es un subgénero del rap que apareció a principios de los noventa en los barrios más pobres de Atlanta (EUA), donde estaban las trap houses, casas donde se produce y vende crack y otras drogas, y donde los consumidores se encuentran «atrapados» hablando de su propio submundo y con su propio slang al margen del sistema.Para entender el nacimiento de la música trap tenemos que remontarnos al origen del hip hop y a las fiestas que se celebraban en el Bronx en los años setenta, con DJ’s y MC’s como Afrika Bambaataa, Kool Herc, Grandmaster Flash y otros que rapeaban sobre beats mezclados. Al salir del gueto y ser comercializada como música en los años ochenta, surgen grupos como Public Enemy, Rakim, KRS-One o Native Tongues, conocidos como la Nueva Escuela, que rapean una poética callejera de reivindación social.Más adelante, en los noventa, músicos como N.W.A., UGK, Three 6 Mafia, Master P, Dr. Dre o Ice-T, entre otros, empezaron a emplear lo que se ha llamado gangsta rap para hablar del estilo de vida violento en las zonas desfavorecidas de las ciudades norteamericanas, dejando de lado los discursos más políticos y poéticos del rap de los inicios. Y es que, así como el gangsta rap era una mutación del hip hop original, el trap es una segunda mutación derivada del gangsta que se convirtió en una nueva cultura distinta al hip hop original, olvidándose muchas veces de los versos, de la ideología/poética comprometida y de la rima, y con tonos musicales ciertamente más siniestros. La música trap, con sus tres notas, sintetizadores, dientes de oro falsos y sobredosis de autotune irónico, se extendió desde Atlanta y el resto del sur de los EUA, pasando por América Latina y alcanzando Europa y Asia. Si el momento cumbre de este género musical en los Estados Unidos se produce en torno a 2010, a España llega aproximadamente en 2013, de la mano sobre todo de los Kefta Boyz, que después se harían llamar PXXR GVNG, con Khaled y Yung Beef al frente. Más tarde aparecen músicos como D. Gómez, M. Ramírez, C. Tangana, Big Jay, Pimp Flaco, Kinder Malo, Cecilio G o P.A.W.N. Gang, sin olvidar a La Zowie o Ms Nina, mientras que otras como Bad Gyal, Nathy Peluso o incluso Rosalía mezclan beats procedentes del trap con otros géneros musicales con resultados mucho más sugerentes. Además, todas estas músicos tienen el mérito de cantar o rapear con una lengua mezclada y antinormativa, inventándose registros lingüísticos sorprendentes.Pero no solo la irreverencia a la norma lingüística es parte fundamental de este tipo de música, sino también su estética de la fealdad buscada, que tiene su origen en los submundos del tráfico de drogas en Estados Unidos y que encuentra su correlación en la Península con el cine quinqui de los ochenta, pasando por el camp, intencionadamente feo y precario, y el kitsch más comercial, así como la relectura de los roles de género que articulan muchas de sus voces femeninas al hablar de sexismo, de cosificación del cuerpo femenino, del aborto, del racismo, del clasismo o de la misoginia.A diferencia del hip hop, el éxito global de la música trap tiene, entre otras, dos posibles explicaciones: por un lado, está muy vinculado al desarrollo y a la accesibilidad de la tecnología y las redes sociales. Se podría afirmar que el trap es el primer estilo musical donde personas sin discográfica o dinero para poder pagarse una maqueta pueden hacer música desde sus ordenadores. Colgar estas canciones/vídeos en las plataformas digitales ha supuesto una revolución en la forma de hacer, pensar y comunicar la música. Por otro lado, su éxito global está directamente relacionado con el hecho de que muchas de las letras de este tipo de música están generalmente dirigidas a clases sociales desfavorecidas por la crisis económica y el paro, independientemente del lugar de origen. Así, jóvenes de todo el mundo que perciben un futuro negro ante un sistema social desigual ven en esta música la profecía que les ilustra el camino a seguir.Sea como fuere, el trap no es solamente –igual que ocurrió antes con el hip hop y otras músicas populares como el rock, el punk o el reggae– un género musical sino una manera de vivir, de vestirse, de hablar y de expresarse de toda una nueva generación de jóvenes que se reúnen en plazas para bailar o rapear.