Sohlberg y Mateer
Sohlberg y Mateer
Estas autoras a través de sus obras presentan un programa de rehabilitación para el SD, a partir de un modelo que incide en tres grandes áreas:
– Selección y ejecución de planes cognitivos.
– Control del tiempo.
– Autorregulación conductual.
Selección y ejecución de planes cognitivos.
Hace referencia al comportamiento requerido para elegir, llevar a cabo y completar una actividad dirigida a la consecución de un objetivo. Comprende el conocimiento de los pasos que requiere seguir una actividad compleja, el establecimiento de la secuencia de fases, el inicio de la actividad dirigida al objetivo, las habilidades de organización de los objetivos, la revisión del plan e introducción de mecanismos correctores, y la velocidad de la ejecución.
En una primera etapa, se ofrece al paciente una actividad ante la que debe indicar los pasos para llevarla a cabo sin tener en cuenta el orden de los mismos (p. ej., poner la mesa, asearse, hacer la compra, cambiar una cita con el dentista, solicitar una tarjeta de crédito, lavar el coche, encontrar un piso de alquiler, etc.). A continuación, se le pide ordenar los pasos anteriormente enumerados y, más tarde, se le solicita que enumere directamente y en el orden correcto los pasos necesarios para la realización de las distintas actividades solicitadas. Después se realiza el mismo proceso, pero con un listado de recados (p. ej., averiguar el horario de una línea de autobuses, plantearse qué regalaría a un amigo, conseguir folletos para organizar sus vacaciones, etc.). En una tercera fase se solicita al paciente que planifique una actividad en grupo (p. ej., una excursión o una fiesta de cumpleaños) y se introducen dificultades que obliguen al paciente a modificar el plan inicial y a buscar soluciones alternativas.
Actividades de ejemplo
Control del tiempo
Implica calcular de forma aproximada el tiempo necesario para llevar a cabo el plan, crear horarios, ejecutar el plan conforme al intervalo temporal establecido y revisar continuamente el tiempo que se invierte en la ejecución.
En las tareas de estimación del tiempo se solicita al paciente que avise cuando crea que ha transcurrido un determinado periodo. Las actividades se pueden realizar sin distractores o con distractores, realizar una prueba neuropsicológica que exija recursos atencionales, y en el contexto de la consulta o en el entorno natural, minutos que tarda en acudir de casa a la unidad de rehabilitación, tiempo que le lleva ir a comprar el pan y el periódico.
En las tareas de programación de actividades se presenta al paciente un listado de actividades cotidianas y se le solicita que organice en qué orden va a llevarlas a cabo, que estime el tiempo que precisa la realización de cada una de las tareas, que lleve a cabo las actividades programadas y, en la etapa final, se introducen cambios en su rutina habitual (p. ej., necesidad de una revisión médica, visita a un familiar enfermo, etc.) que requieran el reajuste de la distribución de las actividades habituales.
Autorregulación de la conducta
La autorregulación de la conducta tiene como componentes el conocimiento de la propia conducta y la de los otros, la capacidad de controlar los impulsos y aumentar la capacidad reflexiva, la extinción de conductas inapropiadas y repetitivas y la habilidad para exhibir conductas consistentes, apropiadas y autónomas con respecto al ambiente.
Para ello, hay que seguir los siguientes pasos:
Seleccionar una conducta inadecuada del paciente (definida de forma operativa).
Explicar de forma comprensible, estructurada y específica la adecuación/inadecuación de dicho comportamiento, adecuación e inadecuación hace referencia a múltiples variables del contexto que hay que explicitar y concretar enlo posible.
Observar la aparición de la conducta objeto de cambio, informar al individuo y explicar las razones por las que ese comportamiento es inapropiado en ese momento y situación.
Entregar una hoja de registro para dicha conducta e instruir al paciente para que registre cuándo ocurre dicho comportamiento en un periodo de tiempo prefijado.
Anotar las características de esa conducta en una hoja de registro similar a la del paciente y comparar ambos registros.
Adiestrar al paciente en alternativas conductuales adecuadas (explicar por qué la nueva conducta resulta más adaptativa que la anterior).