Disco: Significant Other
Siguendo la estela de Korn y dentro de la marea un metalera, uno de los grupos mas de los últimos años ha sido Limp Bizkit. Incluso se podría decir que con una propuesta algo mas convencional han superado en popularidad a los propios Chicos del Maiz, y se han abierto camino de manera pasmosa en una industria en la que se codean sin problemas tanto con estrellas consagradas como con prefabricados artistas superventas. Prácticamente no hay adolescentes en el mundo algo interesado por la música, en cualquiera de sus variantes, incluso la mas babosa y comercial, que no haya oído hablar de Fred Durst y los suyos.
La gorra roja de su cantante es ya casi un símbolo de los tiempos que corren en el metal. Limp Bizkit han sabido astutamente crearse una imagen exportable y un sonido que ha escalado los charts de manera fulminante. Explortando los cliches y la deportiva y rapera imagen del “chándal metal” se han colado sin problemas en millones de hogares de todo el planeta, bien mediante sus discos o por medio de las ondas catódicas tipo Mtv en donde aparecen a cada instante. Incluso los medios musicales mas populancheros se han hecho eco de su estatus. Su primer trabajo “Three Dollar Bill”, tuvo un impacto moderado en USA con cierta repercusión en otros países, e hizo que el nombre de Limp Bizkit empezara a sonar con fuerza en el cambiante panorama metalico.
Sus directos también acaparaban la atención de muchos, pues por aquel entonces eran una banda de freakies chiflados, que versionaba a George Michael y ponía en escena un monstruoso wáter gigante. Wes Borland, su extraño guitarrista, siguió potenciando es imagen inicial, pero el resto, principalmente Mr. Durst, se fueron acomodando paulatinamente en una chulesca actitud fruto del impacto de “Significant Other”, un plástico que les llevaría a la gloria mas absoluta, actuando en Woodstock y Reading, y les daría toda su fama. Siete millones de copias vendidas propiciarían su aparición en multitud de eventos – algunos de ellos alejados del metal – y demás actos de vida social como los niños mimados de la industria.
Algunos fans ganados con su primer álbum les dieron la espalda por su perdida de autenticidad, pero sus discos se vendían ahora a toneladas asi que… Paralelamente a la efusividad y lealtad de sus seguidores, se han convertido en una de las bandas mas odiadas del mundo del rock duro debido a la actitud chula y arrogante antes mencionada y a peleas verbales con artistas como Trent Reznor o Marilyn Manson. Aun asi se han mostrado imparables, sus canciones plagadas de rapeos, riffs pesados y paradas con el consiguiente golpear seco y resonante de la batería se colaron en las listas de todo el mundo, especialmente “Nookie”, y “Take A Look Around”, el tema cedido a la banda sonora de la segunda parte de “Mision Imposible” que les haría mas famosos aun si cabe.
Ese tema fue el as en la manga que necesitaban para ponerse la corona del un metal. Tras el, el camino para la llegada de “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavoured Water”, su siguiente álbum, estaba mas que allanado, y asi dicha obra llegaría sin problemas a los cinco millones de copias vendidas y aun vendiendo a buen ritmo. Egos disparados y fajos de billetes en el bolsillo no son una buena combinación, menos si añadimos polemicas como la muerte de una fan en un show en Australia o la cancelación del concierto en Festimad el pasado año, ganándose un buen puñado de detractores en lides hispanas a pesar de que nunca sabremos la verdad absoluta de si la razón la tenia el grupo o la organización.
La reciente huida del guitarrista Wes Borland deja a la banda en cuadro y coja en creatividad, y la formación no parece haber dado en el clavo con “New Old Songs”, infumable compendio de remixes de sus temas mas conocidos, que no ha funcionado bien en listas ni generado precisamente elogios de la critica. Puede entonces que su éxito este en vías de extinción, pero además de unas saneadas cuentas bancarias, Limp Bizkit tienen poderío suficiente como para levantar cabeza y seguir siendo por bastante tiempo mas, si la cosa no vuelve a dar un vuelco, la portentosa banda que han demostrado ser, prejuicios aparte.