Albùm: Led Zeppelin IV
Hablar de Led Zeppelin es hacerlo de la banda de hard rock mas grande de todos los tiempos y de una formación básica para entender de donde viene el heavy metal. No eran un grupo mas, eran el combo definitivo. En una ambiente dominado por la filosofía hippie y el rollo de “Paz y Amor”, el gran zepelín de plomo estaba a punto de caer, al igual que en la portada de su magnifico primer Lp, sobre una era en la que serian verdaderos maestros.
1969, ya nada volveria a ser igual en el mundo del rock. Se iban a convertir en algo enormemente grande, en la banda mas popular a ambos lados del Atlantico, en un conjunto increíble cuya magnitud creativa parecía no tener limites. Robert Plant, pavoneándose en escena con su larga melena dorada, derrochando al máximo su maravillosa voz de agudos y matices irrepetibles, que hacían que las féminas cayeran rendidas a sus pies y persiguieran como locas los ondulados rizos de su frondosa cabellera. Jimmy Page, explorando al mismo tiempo todo tipo vicios y experiencias misticas que inspiraban la magia que la eléctrica cobraba en sus manos, y de la que seria por siempre uno de sus máximos exponentes. John Bonham, golpeaparches descomunal, nadando en su vorágine alcoholica, comportándose como una bestia tanto dentro como fuera del escenario. Y en la sombra, John Paul Jones, escultor de llamativas líneas de bajo, ocasional tecladista y contrapunto de serenidad en las jams.
¿Puede existir algún grupo mas atractivo que aquel legendario dinosaurio metalico? Pues si nos ceñimos a las cifras de ventas, ninguna otra formación de rock ha cautivado tanto al publico como los Zeppelin. Nada mas y nada menos que 83 millones de discos llevan despachados de una colección impecable conformada por redondos que trascienden mas alla de cualquier belleza perceptible e hipnotizan y transforman el mundo con su magistral perfeccion cada vez que suena una de sus notas. Desde su impactante debut, todo un hito en los anales del rock (8 millones de copias vendidas), pasando por la fuerza rockera de su segundo álbum (12 millones), la inclinación fok de “III” (6 millones), o el toque divino de “IV” (22 millones de copias), todo suena a espejismo irreal, gracias al talento incomparable de estos cuatro dioses del rock.
“Stairway To Heaven” continua hoy en dia sonando sin cesar en las emisoras de radio de todo el mundo, una canción difícilmente comprensible a niveles terrenales, que ha sido siempre su tema mas conocido dentro de un repertorio extenso de cortes atemporales. En 1975 veria la luz su siguiente obra maestra, un “Physical Graphitti” del que se habían recaudado 15 millones de dólares de la época en pedidos anticipados, y que se erigiría para algunos como su cenit, con otro numero 15 en sus credenciales, esta vez el de millones de copias distribuidas en hogares del Planeta Tierra. Ninguno de sus álbumes posteriores (incluyendo “The Song Remains The Same”, su único disco directo en vida como grupo) bajo del millón de copias vendidas, e incluso superaron la cifra con creces con algunos de sus últimos plásticos.
Tras la desgraciada muerte de Bonham en 1980, que supuso el final de la legendaria formación, los miembros supervivientes siguieron adelante, con ciertos altibajos, en el mundo de la música, brindándonos de vez en cuando nuevas obras, colaboraciones e incluso esbozando atisbos de resurrección del mitico zepelín. Page y Plant se volverían a ver las caras en 1984, cuando se unieron a Jeff Beck y Nile Rodgers bajo el nombre de Honeydrippes. Con este apelativo grabarian un EP, “Volume One”, que funciono bastante bien en USA, obtuviendo incluso cierta repercusión el single “Sea Of Love”. Un año mas tarde en el marco del Live Aid, Page y Plant se reunirían con John Paul Jones sobre el escenario, esta imagen tan entrañable pareció por momentos propiciar un acercamiento entre las partes para una reunión de la banda con Tony Thompson en la batería, pero por desgracia un accidente de este ultimo paralizo el proyecto.
El año 88 tambien tuvo una gran carga zeppelina. Tanto Plant como Page colaborarían respectivamente apareciendo en los discos solistas de cada uno de ellos, “Outrider” en el caso de Mr.Page, donde Plant figuraba como vocalista invitado, y “Now And Zen” por parte del rubio cantante. Ese mismo año se daría de nuevo la ocasión de ver a Led Zeppelin sobre las tablas, esta vez con Jason Bonham, hijo del fallecido John, en la batería para la celebración de los 40 años de su compañía, Atlantic Records. Las cabezas visibles del histórico combo, es decir, Page y Plant, compartirían escenario dos años mas tarde en Knebworth, lo que seria el prolegomero para su definitiva unión bajo el apelativo de sus famosos apellidos. La mismísima MTV decidió incluir a Led Zeppelin entre los grupos a realizar los famosos “unplugged” para su cadena, pero la ausencia o intencionado olvido de John Paul Jones hizo que fueran guitarrista y voz en compañía de un ejercito de músicos los que realizaran aquel concierto de aires acústicos que quedo recogido en su primera obra compartida tras un buen puñado de años.
Seria “No Quarter”, un trabajo de influencia arábiga y con el peso de los clásicos zeppelianos en el repertorio. El mismo año que realizan el tour de presentación del susodicho disco por EEUU, Europa, Japon y Australia, Led Zeppelin ingresarían en el prestigioso Rock N’ Roll Hall Of Fame, lo que ayuda a mantener viva su llama con mas intensidad que nunca. Hasta el 98 no llegara su siguiente y ultima hasta la fecha entrega discográfica del equipo Page/Plant, llamada “Walking Into Clarksdale”, a la que seguiría un tour americano y un Grammy por la mejor interpretación de hard rock gracias a su tema “Most High”.
Page y Plant volvían a estar en la cima, aunque sus majestades optarían de nuevo por seguir caminos divergentes. El concierto tributo al mitico sello Sun Records, el mismo que dio a conocer a Elvis Presley, volveria a juntarles en el 2001, y como siempre que se ven las caras surgió una nueva oportunidad de realizar algo juntos, que es lo que parece ser que preparan en estos momentos, otro álbum como duo artístico. Por suerte el legado de Zeppelin continua transmitiéndose de generación en generación, y sin duda merecerían un lugar entre los artistas mas relevantes del s.XX junto a los mismísimos Picasso o Lorca, pues lo suyo es arte en estado puro. Arte incomprendido por los que reniegan de las melenas y la distorsion guitarrera y se dejan ver en multitud de actos culturales, pero los relativamente recientes lanzamientos recopilatorios o de archivos sonoros relegados al olvido (los exitosos “Remasters” o las “BBC Sessions”) desaparecen de las esanterias de las tiendas y mantienen viva la flagrante llama de una banda que seguirá sobrevolando nuestras cabezas y penetrando en nuestros oídos por los siglos de los siglos.