Disco: Alive!
Para algunos siguen siendo un chiste a estas alturas, pero lo cierto es que Kiss es una de las bandas mas grandes de la historia del rock n’ roll americano, y pocos grupos han alcanzado un estatus y una legion de fans tan fiel como la que ellos tienen desde sus mas tiernos comienzos. Aquellos tios que un buen dia decidieron crear unos estrafalarios personajes, coger los maquillajes y salir a un escenario dispuestos a comerse al publico, poseen actualmente, mas que una banda, una multimillonaria empresa cuyo poder se extiende por todo el planeta.
Los dos pilares de la formación son Paul Stanley y Gene Simmons, los que iniciaron esta “locura”, hoy mitad rockstars mitad hombres de negocios. A principios de los 70 decidieron unir fuerzas y formar una banda de rock n’ roll, una pretensión de muchos jóvenes americanos que ellos llevaron un paso mas adelante. El grupo añadiría el blanco y el megro a sus rostros, una imagen glammy pero alejada de los “convencionalismos” de este estilo, y se convertirían en Kiss cuando añadiaron a sus filas al batería Peter Criss y finalmente al pirado galáctico mas genial de todos los tiempos, el incomensurable Ace Frehley, con los que conquistarían el mundo.
Sus primeros discos no fueron especialmente bien recibidos por el gran publico, pero eran unas absolutas joyas de impactante rock n’ roll que atendían a los nombres de “Kiss”, “Hotter Tha Hell” y “Dressed To Kill”. La gente comenzaba a acudir a sus shos en masa, pues el boca a boca avisaba de que aquello era realmente único y despampanante, y asi fueron ganando una gran reputación como grupo en vivo, tanto por sus buenas maneras musicales como por su espectáculo visual. Sus años como teloneros de los New York Dolls se transformaron en conciertos propios en los que primero atraían a una audiencia de 3.000 personas para luego llenar estadios con 12.000 enloquecidos fans dispuestos a dar la vida por “El Beso”.
Los críticos apenas les daban dos días de vida, pero ellos iban directos a convertirse en una leyenda del rock. Asi cuando en 1975 aparece su doble en directo “Alive” la histeria Kiss se destapa y el Lp vende un millón de copias en menos de un año. Toda America esta expectante ante la nueva sensación del país, ese combo nada anodino capaz de reventar cualquier recinto con una descarga apasionante como pocas. Hasta Japon llegan los rumores de su grandeza, y en el país nipon alcanzan también un renombre importante.
Comienza la Kiss-mania, se crea su club de fans, la Kiss Army, se comercializan los muñecos de los miembros del grupo, protagonizan un esperpéntico film… “Ladies and Gentlemen, the Hottest Band In The World… Kiss!!!”. Sus albums continuan garantizando enormes momentos de rock arrollador, y consolidan una discografia basica con “Rock N’ Roll Over”, “Destroyer”, “Love Gun” y el Segundo directo “Alive II” que seguiria la senda exitosa de sus albums anteriores, siendo el quinto disco de la banda en alcanzar la certificación de platino (un millón de copias vendidas). Curiosamente una balada de trasfondo pianístico y orquestal compuesta por el batería Peter Criss seria uno de sus bombazos mas reseñables de aquellos años, pese a que el tema fuera destinado a la cara b del single “Detroit Rock City”, extraido de “Destroyer”, uno de su álbumes mas miticos.
Estamos hablando, como no, de “Beth”. Definitivamente los 70 eran suyos. Pero como siempre, les devoraron las tensiones internas, pues en el seno de la banda había dos bandos muy diferenciados, por un lado Stanley y Simmons, conscientes de la empresa que estaban gestando, de la maquinaria facturadora de dólares que habían puesto en marcha, y por otro, Criss y Frehley, autenticos representantes del lado mas salvaje del rock, inmersos en una dinámica de drogas, alcohol, destrozos de habitaciones y un numero incontable de divertidas locuras que sus dos compañeros al frente no estaban dispuestos a aceptar.
Cuatro discos en solitario, uno de cada miembro del grupo, supondrían un necesario paron del gigante Kiss, aunque el logotipo del grupo estuviera presente en todas las portadas de dichos álbumes para seguir explotando el filon. Era el principio del fin. La caotica existencia de Ace Frehley y Peter Criss provocaría la salida de ambos del grupo, y si el batería fue rápidamente sustituido por Eric Carr, las desbandadas del guitarrista trataron de ser tapadas con la inclusión de Vinnie Vincent como guitarra “de oficio”, hasta que finalmente se uniera a la banda tras la huida definitiva de Space Ace y el paso por la misma de Bob Kulick.
Tras la ruptura general del grupo original, sus coqueteos con la música disco en su álbum “Dynasty” e incluso con el pop y la new age, era el momento del cambio. Simmons y Stanley, junto a sus nuevos compañeros, lavan sus rostros, se quitan los maquillajes y sus deslumbrantes “Disfraces” y comienza una nueva era, donde Kiss se tornaron mas metalicos y se adaptaron en cierta forma al movimiento hard rockero de los 80 que tanto había mamado del mensaje típico de la banda en plan “party all night long”. En esos años siguieron gozando de gran popularidad, pasaron por sus filas excelentes músicos como Bruce Kulick y Eric Singer, que comenzó a despuntar tras los tambores sustituyendo al tristemente fallecido Eric Carr, pero la banda había perdido su encanto, su identidad, y los fans, pese a seguir cada uno de sus pasos, se daban cuenta de ello.
Asi que cuando en 1995 la Mtv llama al grupo para grabar el consabido “Unplugged” para la cadena musical americana y por allí aparece Ace Frehley para tocarse algo, muchos vieron el comienzo de una deseada reunión que se constato un año mas tarde, con la formación original reunida, los maquillajes de nuevo en los rostros, la clásica indumentaria, el montaje escénico de los setenta y un repertorio de escándalo plagado de himnos. Gira mundial, nueva locura, creciente merchandising (otro de los puntos fuertes de esta banda, fuente inagotable de ingresos con objetos cada dia mas demenciales de la “marca” Kiss), encabezan el Donington de ese año, y publican el álbum “Psycho Circus”, que les lleva de gira por todo el planeta, en un interminable tour de despedida tras otro que genera pasta gansa cada noche y que se ha prolongado hasta hace bien poco.
Hoy por hoy son un autentico monstruo de mover dinero, el grupo con mas discos de oro en los USA tras los Beatles y los Stones, un dinosaurio inigualable de rock n’ roll energético que sigue abarrotando estadios noche tras noche. Aunque se retiren, el recuerdo imborrable de sus indiscriptibles shows seguirá en la memoria colectiva del rock n’ roll por toda la eternidad… guitarras humeantes, un bajista-vampiro escupiendo sangre, baterías voladoras… si pasan por tu ciudad (todos estamos deseando que pisen nuestro país una ultima vez) no dudes en acercarte a ver a The Demon, The Starchild, Space-Ace y The Catman, la banda mas caliente del universo.