Disco: Brave New World
¿La banda de heavy metal mas grande de todos los tiempos? No faltara quien lo afirme, y seguramente para muchos de los que estéis leyendo estas líneas, Iron Maiden representen la quinta esencia del metal clásico. Lo cierto es que pocas bandas pueden competir con ellos en cuanto a popularidad. Su nombre es algo asi como la antonomasia de un estilo que estaría algo cojo en la actualidad sin su presencia. Son el emblema metalico por excelencia, la gran “dama de hierro” del heavy, el monstruoso bastion duro del viejo continente en las dos ultimas décadas.
Fueron la banda mas importante de la eclosion rockera británica que se comenzó a gestar a finales de los 70, la NWOBHM para los entendidos, una escena donde convivieron formaciones del calibre de Saxon o Def Leppard, y en la que los Maiden lograron sacar cabeza orgullosamente, convirtiéndose en los hijos predilectos del rock duro en la Gran Bretaña. Su opera prima, titulada con el nombre del grupo, debuto sin ir mas lejos en el numero 4 de las listas británicas, un éxito considerable tratándose de su primera referencia discográfica. Eran los tiempos en los que Paul DiAnno llevaba la voz cantante, un frontman relegado a un segundo plano por lo que vendría después.
Pero de todas formas el alma del grupo, aparte de su simbolica mascota Eddie, que viene apareciendo desde entonces en todas las portadas de sus álbumes, es el bajista Steven Harris, el cerebro en la sombra, un icono metalico y una de las personalidades mas queridas y respetadas del mundillo. Tras “Killers” llegaría el guitarrista Adrian Smith, que formaría junto a Dave Murray una de las parejas mas emblemáticas del rollo, pero el gran empujon vino de la mano de una privilegiada garganta que respondia al nombre de Bruce Dickinson. Con este nuevo vocalista grabarian su álbum mas mitico, un clásico imprescindible de nuestra movida que supuso todo un hit en su país natal.
Estamos hablando, claro esta, de “The Number Of The Beast”, redondo atemporal en el que recae parte de la culpa de que al heavy metal se le considerara “la música del diablo”. Porque es que aquel plástico ardia, quemaba como la caldera del mismísimo Lucifer, con temas que era imposible pasar por alto, debido a su clara vocación de himnos. En “Piece Of Mind”, su siguiente obra, se completaría la formación mas clásica del grupo, con la llegada del socarron batería Nicko McBrain sustituyendo a Clive Burr. Alcanzaría la tercera posición en las listas británicas y un sorprendente decimocuarto lugar en las estadounidenses, ya que los Maiden nunca han tenido gran tiron en los States, y pese a todo se han convertido en una de las bandas mas internacionales del heavy.
Meritos no les han faltado. Con “Powerslave” en el 84 los críticos ya les acusan de explotar la formula que les había llevado al éxito, pero era otra obra maestra, y de hecho, canciones como “Two Minutes To Midnight” y “Aces High” serian grandes hits en UK. El consiguiente álbum en directo, “Live After Death”, llegaría por aquellas fechas, y seria el multimillonario “Somewhere In Time” el álbum que les diera mayor prestigio en los charts americanos, logrando un decimoprimer puesto. En todos los lugares del planeta resonaba con fuerza el nombre de Maiden al mismo tiempo que los vitores del publico en sus descargas en vivo, con conciertos que les llevarían a viajar por todo el globo exportando con orgullo su música.
Para muchos su decadencia llego con la fallida conceptualidad de “Seventh Son Of A Seventh Son”, pero su popularidad no bajo ni un apice, y el disco fue su segundo n°1 en Inglaterra en lo que a álbumes se refiere, pues con respecto a los singles no lograrían coronar los charts hasta dos años mas tarde con el tema “Bring Your Daughter To The Slaughter”, incluido en “No Prayer For The Dying”, primero con Janick Gers sustituyendo a un fugado Adrian Smith. “Fear Of The Dark” debutaría ocupando la primera posición de las listas inglesas, y con el encabezarían el festival de Donington, donde grabarian una magnifica obra en vivo publicada en un año plagado de discos del grupo registrados sobre las tablas, en aquel mismo 1993 aparecerian los dos volúmenes “A Real Live One” y “A Real Dead One”.
Dickinson decidió seguir adelante por su cuenta, y consiguió algunos buenos resultados como solista antes de perderse en la marea alternativa y despotricar de un heavy metal al que luego volveria con el rabo entre las piernas. En ese intervalo Blaze Bailey fue el encargado de coger el micrófono, pero nunca fue totalmente aceptado por los fans ni tuvo la popularidad de su predecesore. Aun asi los dos trabajos que con el registraron obtuvieron ventas muy decentes. “The X-Factor” logro despachar un millón de copias, y “Virtual XI”, le siguió de cerca, pero el clamor popular pedia insistentemente la vuelta de Dickinson…
El gran Bruce, con Adrian Smith de la mano, haría su entrada triunfal para una gira de reunión que termino por juntar de nuevo a la mitica banda, esta vez con triunvirato guitarrero, para ofrecer shows llenos hasta la bandera por viejos fans y nuevos adeptos deseosos de comprobar si la leyenda era cierta. “Brave New World” fue el ultimo trabajo de estudio, que ha contado con un respaldo de ventas potente, rebasando con soltura el millón de cd’s. hasta el dia de hoy las ventas de la banda superan los 50 millones de copias, escalofriante cifra que seguirá seguramente aumentando con los ingresos de “Rock In Rio”, su reciente directo grabado en el marco de la tercera edición del famoso festival brasileño. Tanto los números como el sentimiento general de los amantes del metal les conceden el titulo de “grupo bandera” de esta religión de metal pesado que todos llevamos dentro y que los Maiden se encargan de predicar por todos los recovecos del planeta. Up The Irons!!