Disco: Dookie
Una de las sorpresas de los 90 fue el resurgir o transformación de lo que un dia se llamo punk rock. Las bandas de éxito dejaron inmediatamente de ser autenticas a los ojos de la gente porque parece ser que vender discos y ser punk es incompatible. Green day se habían pateado cientos de locales de mala muerte pero seguían adelante con su música confiando en sus piezas de tres acordes. ¿Qué querían triunfar? ¿Qué grupo no tiene en mente conquistar el mercado y que a la gente le guste su música?
Lo del underground queda muy bonito de cara a la galería, pero en el fondo todo el mundo persigue lo mismo, y hasta la pose contraria es producto de fabrica. De la noche a la mañana pasaron de ser una banda mas a convertirse en un superventas, no buscaron explotar comercialmente, y cuando el éxito llego seguían facturando el mismo tipo de música, punk facilon de melodías contagiosas.
Sus primeros discos con “Lookout”, una independiente que apuesta por grupos semi desconocidos, descubrió a una banda muy atractiva que facturaba simple r’n’r’ de ascendencia punk y gran peso melódico. Con esa discográfica Green Day grabaron dos discos, “1,039-Smoothed Out Slappy Hours” y “Kerplunk” que pasaron desapercibidos y solo interesaron al gran publico mas tarde. Cambiaron de compañía, y la multinacional Warner fue la beneficiada con el éxito de “Dookie”, tercer álbum de la banda que coparía las radios de medio planeta y que a dia de hoy lleva vendidas 10 millones de copias USA.
“Basket Case”, adictivo single, brindo muchas nuevas oportunidades a la banda, pero les dejo encasillados como una desvirtuacion del punk. Quisieron rápidamente desprenderse de esa imagen lanzando “Imsomniac”, que no alcanzo las cifras de su antecesor pero que como todos los discos del grupo seria un buen generador de ventas. Este álbum, mucho mas salvaje, dio paso al maduro “Nimrod”. Giras por cantidad de países y un nuevo regimiento de fans eran las ganancias de Green Day, además de un buen puñado de dólares. Hasta que punto tienen ellos la culpa de contar entre sus seguidores con quinceañeras y babosos críos entregados a los hits de un dia no lo sabemos, pero podemos asegurar que hasta “Nimrod” no dieron su brazo a torcer y siguieron haciendo lo que les apetecia. Y eso señores, es ser punk.
Con “Warning” es cierto que muestran menos garra, tirando al pop, puede ser una jugada comercial o una evolución lógica que, de todas formas, no les beneficio demasiado, pues sus ventas han bajado considerablemente. El recopilatorio “International Superhits” y una inminente compilación de caras B y rarezas titulada “Shenanigans”, parecen querer cerrar etapa, veremos con que nos sorprenden ahora. Desde aquí nuestros respetos.