Disco: Hysteria
A diferencia de Iron Maiden, Saxon y otras estrellas de la NWOBHM, el nombre de Def Leppard ha caído en desuso, es una banda demasiado ignorada por las nuevas generaciones, que no han debido oir hablar de sus proezas, un grupo que merecería la atención de la parroquia rockera en pleno en cada uno de sus movimientos. Pero en cambio en la actualidad son casi una banda de segunda, cuando siempre han sido uno de los grupos punteros del heavy metal. De hecho sus cifras de ventas se equiparan a las de todo unos Bon Jovi, con 31 millones de copias vendidas, y aunque ellos son en parte culpables de la perdida de popularidad debido a ciertas maniobras no demasiado acertadas en su carrera, nunca han alcanzado el patetismo “reconversivo” de otras bandas, y sin embargo se les he relegado al olvido.
Siempre han sido una formación con una aplastante personalidad y una energía fuera de los común. Eran uno de los combos mas enrockerizados de aquella escena metalica británica de principios de los 80, algo asi como los AC/DC ingleses, aunque pronto adquirirían un carácter propio y diferenciable. Sus primeros álbumes son una delicia para los oídos, plagados de actitud y grandes temas, especialmente el que para muchos sigue siendo su obra catedralicia, “Pyromania”, que literalmente arraso en listas en el año 83, quitándose del medio a otras formaciones con una facilidad pasmosa.
Los Leppard vivirían años de gloria, reinando por todo lo alto en los States. La MTV empezaba a embobar a los jóvenes americanos, que pudieron ver a la banda en acción en su clip de “Photograph”, un tema que curiosamente nunca llego a hacerse grande en la Gran Bretaña para pesar de la banda, que veía como conquistaban con facilidad el arduo mercado americano pero no lograban cuajar en su patria. Seria cosa de tiempo. Pero cuando todo iba como la seda la tragedia se ceba con ellos por primera vez en su historia, el batería Rick Allen pierde un brazo en un accidente, aunque con el apoyo de sus compañeros y una batería especialmente diseñada sigue sentado tras los tambores del grupo, y sorprende a todos con su afán de superación en el festival de Donington del 86, donde los Leppard enamoraron a la audiencia.
Ya en 1987, la escena musical mundial estaba dominada por las bandas de metal y hard rock estadounidenses, con los peinados cardados y los continuos hits potentes en la radio. Def Leppard también quisieron contribuir con una magnánima obra llamada “Hysteria”, portadora de una producción y unos temas por los que no pasan los años. Su frontman Joe Elliot, uno de los pilares de la banda, tiño de rubio sus melenas acorde a los tiempos que corrian, pero ni mucho menos la banda se entrego a la moda y siguió facturando unas melodías y pasajes guitarreros de escándalo. Con “Love Bites”, una emocionante balada, alcanzarían el n°1, y las ventas se dispararían increíblemente.
Actualmente “Hysteria” lleva despachadas 12 millones de copias, y pocas bandas pueden competir con eso, excepto las mas grandes, entre las que deberíamos incluir sin discursion a los Leppard. Pero entonces llega el mazazo definitivo, el segundo golpe fuerte de su trayectoria, que es mas duro todavía que el que supuso la desgraciada minusvalía de Allen. En 1991 pierden a uno de sus bastiones, el guitarrista Steven Clark, un tipo plagado de talento, realmente dotado para la composición y la guitarra, que dice adiós definitivamente a este mundo por culpa del alcohol y las drogas y deja a la banda al borde del abismo.
Vivian Campbell es el sustituto que intenta hacer olvidar a Clark sin conseguirlo, para muchos la banda nunca ha logrado sobreponerse a su perdida, pues con el se fue en cierta forma la magia que imprimía a la banda. Pero seguían siendo una de las formaciones de rock mas grandes del planeta y no podían defraudar a sus fans, asi “Adrenalize”, cinco años después de su ultima colección de canciones, volvió a ofrecernos grandes temas (“Let’s Get Rocked”, “Make Love Like A Man”) en su línea de rock duro cada vez mas propenso a emitirse por las ondas radiofónicas. A partir de ahí empiezan a perder fuelle, y se les ve demasiado el plumero con “Two Steps Behind”, el pegajoso tema incluido en la banda sonora de “The Last Action Hero”, que luego también aparecería en su álbum de rarezas, caras B y algunas novedades “Retro Active”. Era la hora de echar la vista atrás.
“Vault” fue su obligado “Greatest Hits”, un álbum que enseñaría su legado a los jóvenes de los 90, que tal vez nunca habían oído hablar de la banda. El álbum es un éxito de ventas, con 3 millones de copias vendidas que continúan aumentando hoy en dia, lo que quiere decir que la gente no se olvido del todo de ellos tras “Slang” (1996), un indigno álbum en el que como muchos otros, trataron de evolucionar, se cortaron las melenas, y “la cagaron”. Por eso quizá intentaran en balde recuperar el crédito perdido con “Euphoria” hace ya cuatro años, un álbum mucho mas acertado en el que volvieron por sus fueros puramente rockeros. Como dijimos antes, ahora no son uno de los grupos mas populares de la escena, pero sus excelentes conciertos, que siempre están a la ultima en iluminación y sonido, pocas veces defraudan. Además su mantenimiento en el Billboard con algunos de sus álbumes a estas alturas, y sobre todo, su irreprochable bagaje y excepcional legado les mantienen en el pelotón de salida a la espera de que vuelvan por todo lo alto reclamando lo que siempre ha sido suyo.