Album: Human Clay
Si algún grupo actual puede codearse con los artistas de rock mas hipervendedores de la historia, esos son Creed. La banda de Florida ha conseguido sorprender a propios y extraños al despachar sus discos como rosquillas. Su música nada tiene de novedosa, es simple rock duro tocado bajo el legado del grunge, pero ha conquistado a los norteamericanos, y de que manera. Mas de veinte millones de álbumes vendidos allí con tan solo tres discos es un dato realmente estremecedor. Pese a todo en nuestro país no terminan de encandilar a la audiencia, aunque con un bastion de ventas tan considerable en los países anglo-parlantes, poco les importara a ellos que en la lejana España sus discos no destaquen lo mas minimo frente a otros lanzamientos.
Los chicos debutaron en el 97 con “My Own Prison”, un trabajo que en plena era post-grunge fue a parar cual dardo al centro de la diana del éxito con el tema “Torn!. Tampoco se puede buscar una razón palpable para su ascensión… promoción, MTV, y lo de siempre, pero han dado unos frutos exagerados. Aquel primer plástico ya se encuentra en casi seis millones de hogares americanos, y eso fue solo el primer paso. “Human Clay”, su segundo plástico, fue la constatación de la respuesta que había producido entre los jóvenes su primera obra, asi que a nadie le sorprende que haya rebasado los 10 millones de copias vendidas en USA, y continua despachándose a buen ritmo de las tiendas tras cuatro años.
Fue el cuarto álbum mas vendido de aquel año en los States, entrando directamente al numero uno de los charts y conteniendo sencillos tan radiados como “Higher” o la balada que el vocalista Scott Stapp dedico a su hijo entonces recién nacido “With Arms Wide Open”. En ese momento, Creed eran la banda mas grande de America en lo que a ventas se refiere, y por supuesto, había que seguir explotando el filon, colando a la formación en las bandas sonoras de las películas de terror adolescentes que han asaltado Hollywood en los últimos años. “Scream 3”, “The Faculty”… y después, a Woodstock, donde compartirían escenario con el mismísimo Robbie Krieger de los Doors, banda con la que precisamente colaboro su cantante, erigiéndose como uno de los mas fuertes candidatos a ocupar el lugar de Morrison en una supuesta reunión del mitico combo.
Quizás lo que mas separe al malogrado Jim de Scott sean las creencias cristianas del segundo, frecuentemente reflejadas en sus letras. En continua línea ascendente pese a la marcha del bajista Brian Marshall, llegan al 2001 para seguir ingresando millones con el anticipo del tema “My Sacrifice” y un nuevo redondo, “Weathered”, que vuelve a debutar en la posición mas alta del Billboard, la revista de listas de ventas mas fiable de USA. Tan solo en la primera semana vendió mas que cualquier otro lanzamiento rockero del 2000. Y rebaso los cinco millones de copias en poco mas de tres meses y medio. Ante tales estadísticas poco mas queda que decir.