Tema: We're Not Gonna Take It
Album: Stay Hungry
Año: 1984
Estos bestias neoyorkinos no dudaron en aprovechar que les habia tocado vivir en la era de la imagen y el videoclip. Llevaban la tira de años sin comerse un rosco hasta que llego la MTV y dijeron: “esta es la nuestra”. Desde luego no había mejor manera de hacer llegar al mundo su impactante imagen, que iba mas alla del mero glam para convertirse en un exagerado atuendo que mas que afeminarles les hacia parecer musculosos travestidos cubiertos de trapos y coloridos rastrojos.
Melenas imposibles y maquillaje facial a modo de pinturas de guerra para los tipos mas duros del barrio. En “We’re Not Gonna Take It”, uno de los cortes del álbum que les puso en el candelero, “Stay Hungry”, la banda hacia acopio de filosofía y actitud, y no se cortaba un pelo ni se rasgaba las vestiduras (bueno, esto ultimo si) a la hora de hacer gala de su carácter callejero.
Uno siempre asocia esta canción con su monumental y cafre estribillo, con esa batería que resuena como una piedra en una lata pero que es inevitablemente entrañable, y con su mensaje de lucha. Pero sin duda lo que mejor definió y mas entidad dio al tema y a la banda fue el videoclip que se marcaron para que este himno fuera conocido en todos los rincones del mundo y los heavies lo adoptaran como bandera.
Seguro que muchos se vieron identificados con aquel chaval que en uniforme escolar (¿un guiño a AC/DC?) tocaba la guitarra de manera ruidosa en su habitación hasta que llegaba su autoritario y enfurecido padre para poner las cosas claras y en su sitio.
Un energúmeno que gritaba e insultaba al pobre e inocente chaval (jejeje) y le soltaba un discurso de buenas maneras con la mandibula desencajada y sus babas saliendo disparadas como una animal hambriento. Le llamaba “despreciable y débil” y por si fuera poco se metia con el grupo de sus amores. Twisted Sister”. “¡¿Qué clase de hombre eres?! ¡¡Te pasas el dia sentado tocando la guitarra!! ¡¡¡No haces nada!!! ¿Quién eres? ¿de donde eres? ¿Qué quieres hacer con tu vida?” le preguntaba desgañitándose su desesperado e intransigente progenitor…
Y el chaval, sin pensárselo dos veces, era capaz de esbozar una sonrisa tras la intimidante charla y decir “¡¡¡I Wanna Rock!!!”. Empezaba el espectáculo. Una vez convertido en Dee Snider, y sus hermanos en el resto de la banda, el muchacho, o mas bien ya los Twisted en pleno, le hacían mil y una jugarretas al ahora asustado padre, al mas puro estilo de los dibujos animados del raton y el gato.
Y el que antes se había mofado de aquel grupo de rock estaba ahora pagando su osadía en frente de aquellos tiparracos camorreros y mas viriles que ninguno. Un mensaje alentador, de libertad, de mantenerse firme en tus creencias y gustos y no dejarse vencer por las imposiciones, por lo “socialmente correcto” ni hacer caso a las criticas. “We’re Not Gonna Take It” es el “se tu mismo” a ritmo de heavy metal a cargo de una banda inolvidable.