Tema: Oblivion
Album: How To Make Friendo And Influence People
Año: 1994
En ocasiones el estribillo mas estupido o la melodia mas simple y adsurda pueden traer de la mano un exito seguro precisamente por su facilidad para conquistar al public. A lo largo de los años hemos visto triunfar campañas publicitarias que basaban su reclamo en extrañas onomatopeyas pero que enganchaban al espectador y consumidor potencial a la primera, y ahí tenemos los famosos “gueropa” y “washaaaa! Para confirmarlo. El encanto del “Oblivion” de Terrorvision es un caso similar, una canción de melodía simplista y eficaz con un efecto inmediato, ese “ua-ba-ba-ua” era tan pegajoso como un chicle, y una vez que se alojaba en tu cerebro ya no podias quitártelo de encima ni parar de tararearlo a todas horas.
Sin duda, a sus recreadores, los británicos Terrorvision, les toco vivir una difícil época para la música inglesa, los años 90. Eran a todas luces una gran banda, pero los tiempos en los que se desarrollaron su carrera no eran los mas propensos para el rock en las Islas, y pese a todo, lograron asomar bastante la cabeza, consiguiendo algunos logros en lista. Su rock de tiron pop-punk que de vez en cuando se desmarcaba con algunas guitarras desenfrenadas nunca renuncio a las grandes melodías, y desde luego, con la de “Oblivion” dieron en el clavo, llevándoles incluso a tocar al famoso programa estadounidense Top Of The Pops.
Un tema alegre, desenfadado e instantáneo, con el persistente corillo del estribillo haciendo de las suyas guiado por una gran base rítmica, un trabajo de guitarra fantástico de Mark Yates, que resaltaba el potencial de la canción con distintos guitarrazos y un puente especialmente rockero, y un Tony Wright que mientras, desplegaba su acento ingles y su vitalidad con frases encadenadas. Aquel álbum de curioso y sarcástico titulo, “How To Make Friends And Influence People”, les llevo a los festivales de Donington y Reading. Aquí tuvimos oportunidad de disfrutar de ellos en el 96 en dos ocasiones, en el primer Festimad y cuando sus colegas de Def Leppard se los trajeron de teloneros, pero siempre pasaron desapercibidos a excepción del Reino Unido (donde tuvieron un par de buenas entradas en listas e incluso un numero uno con su single “Tequila”) y de esta tonadilla que todo el mundo parecía conocer y saber tararear. No conviene olvidar su labor. De mantener vivo el gusanillo rockero con una sonrisa en la dura etapa de decadencia y transición de la música británica.