Tema: Raining Blood
Album: Reign In Blood
Año: 1986
La personificación de lo extreme. Nadie, por mucha imaginaria y pinturas vampíricas que utilice, ha podido igualar los niveles de siniestra bestialidad de Slayer, unos verdaderos asesinos, guerreros sin escrúpulos al servicio del averno. Después de media hora infernal, cuando ese sonoro trueno ponía fin a la salvaje histeria de King, Hanneman, Araya y Lombardo, tu corazón palpitaba al doble de velocidad de lo normal, y tus pupilas se habían dilatado estremecidas ante el miedo de la fiera carnicería de matal taladrante y sanguinario.
“Reign In Blood” había acabado. Por los altavoces de tu equipo colgaban vísceras y escombros, y tus oídos habían quedado insensibles para una larga temporada. El radicalismo de Jeff Hanneman se aliaba con la oscura y retorcida mente de Kerry King, creando un duo de guitarras cortantes como cuchillas que gracias a la aparición del productor Rick Rubin pudieron finalmente oírse en toda su dimensión en la obra maestra del satanico cuarteto.
Velocidad frenética con un Dave Lombardo que mas que baquetear parecía disparar el gatillo de alguna metralla, y un Tom Araya poseído por el mismísimo diablo. El sonido de tormenta daba paso a los identificables tres golpes de timbal base, sobre los que se montaba el inquietante riff principal hasta que pisaban el acelerador a fondo para dejar un rastro de fuego y humo a su paso.
Esos dos diferentes pasajes, el de la melodía más concisa y el salvajismo sin complejos, se iban intercambiando el protagonismo hasta la debacle final de locura psicótica que ejercía de eléctrico relámpago para reventar las negras nubes y dejar que la rojiza lluvia trajera la calma tras la masacre…