Tema: Crossroads.
Album: Wheels Of Fire
Año: 1968
Existen pocos temas con la historia de este “Crossroads” y pocos artistas cuya biografia alcance las mismas cotas de mito de Robert Johnson, firmante original de la cancion. Todo lo que rodea a esta leyenda maldita del blues tiene un cierto toque fantástico, mágico, oscuro y hasta sobrenatural. Johnson fue un guitarrista y cantante de blues de los años 30, que decidió dedicarse a sus menesteres musicales tras el final de su breve matrimonio motivado por la muerte de su joven esposa.
Se dice que en poco tiempo desarrollo un estilo con la guitarra realmente increíble; de hecho se le considera, junto a Hendrix, el máximo innovador del instrumento de seis cuerdas. Era prácticamente imposible que hubiera aprendido a tocar de tal manera tan rápido, por lo que se justifico su destreza con una curiosa leyenda; Johnson había vendido su alma al diablo en un cruce de caminos y este le había concedido sus poderes con la guitarra.
Ese cruce de caminos dio titulo a una de sus piezas mas famosas, el “Cross Roads Blues”, uno de los únicos 29 temas que Johnson dejo registrados en su corta vida, ya que murió a los 27 años supuestamente envenenado por el celoso marido de una de sus conquistas amorosas. Un legado breve pero intenso, que influencio a toda la generación de guitarristas del blues rock y muy especialmente de la british invasision de los 60, véase Jeff Beck, Jimmy Page, Keith Richards y, muy especialmente, Eric Clapton, autentico estudioso obsesivo del diabólico aura de Johnson y de ese prodigioso tocar que paseo por el Delta del Mississippi y que paso a la posteridad en dos únicas grabaciones, realizadas en 1936 y 1937 en una habitación de hotel y un almacen en San Antonio (Texas) y Dallas respectivamente.
Los músicos de las bandas inglesas de los 60 fueron los grandes responsables de la evolución del blues-rock hacia el rock duro con la inestimable contribución del rock n’ roll americano de los 50. Ysi los Stones hicieron suyo el intenso “Love In Vain” del maestro negro, Clapton, a bordo de los magistrales Cream, rescato el “Crossroads” sin perder la sucia atmosfera original y el estilo dinamico del “Rey de los cantantes de blues del Delta”.Su versión, que aparecería editada como single después del final del grupo, haría famoso el nombre maldito de Johnson entre un amplio publico, aunque en algunas reediciones de la canción aparezca acreditada como un tema tradicional y arreglada por Clapton, Bruce y Baker, o lo que es lo mismo, el power trio conocido como Cream.
“Crossroads” marcaria además el camino a seguir por Clapton en el resto de su carrera, sufriendo sus mayores descalabros profesionales precisamente cuando se aparto del blues mas puro, sin ir mas lejos su mas reciente álbum, “Me and Mr.Johnson” (2004) es, como bien indica su titulo, todo un tributo a la figura del viejo bluesman (del que solo existen dos fotografías) con catorce versiones de algunas piezas clásicas del maestro. El tema en cuestión daría también nombre a una película en 1986 cuyo argumento tenia mucha carga biográfica de Robert Johnson, un aspirante a guitarrista ayuda a escapar de la clínica en la que trabaja a un viejo negro con la promesa de que este le enseñara a cambio con su armonica la canción “perdida” de Robert Johnson.
La realidad termina siendo bien distinta, el hombre en cuestión tiene una cuenta pendiente que saldar con el diablo. En la banda sonora participo el siempre inspirado Ry Cooder, y el film contaba con la actuación de un Steven Vai que encarnaba al alumno aventajado del demonio, protagonizando la atractiva y conocida escena final del duelo de guitarras. Asi que ya sabeis, si quereis convertiros en un guitarrista de excepción quizás debais dirigiros a un cruce de caminos e intentar un pacto con Belcebu, aunque tomar las enseñanzas de Johnson o Clapton en su defecto también sea un buen método a seguir.
“Crossroads” podría ser una buena primera lección para ir empezando…