Tema: I`m Eighteen
Album: Love It To Death
Año: 1971
Himno generacional donde los haya, podriamos decir que “Im Eighteen” (lanzado en abril del 71 como single aunque habia sido cara b del sencillo “Caught in a Dream” aparecido en noviembre del año anterior) fue la primera gran canción del primer gran álbum de Alice Cooper. Por fin la banda, después de dos primeros discos (“Pretties For You” y “East Action”) algo perdidos todavía en la psicodelia, el halo 60’s y la alargada sombra de Frank Zappa, encontraba su via de expresión natural en el hard rock y comenzaba a fraguar su concepto teatral de espectáculo rockero.
“Love it to death” (junio del 71” supuso la primera colaboración de la banda con el productor Bod Wzrin, todo un Rey Midas del rock, que ayudo a convertir el disco en una de las obras maestras que la banda grabaria en los 70. El propio Ezrin recuerda la primera vez que vio al grupo subiendo a un escenario en el Max Kansas City de Nueva York y como quedo impresionado con el magnetismo que desprendía sobre las tablas.
Excitado por la posibilidad de trabajar por la banda, se dirigió a ellos y… el resto es historia. La anécdota tiene precisamente una gran relación con esta canción en particular; una vez encerrados en el estudio con Ezrin, este les cito una canción llamada “I’m Edgy” que le había causado un especial impacto en el citado show. No sabemos si seria el mal oído del productor o la mala promunciacion de Alice (o tal vez ciertos embriagadores alcoholes que turbaban su lengua) pero el caso es que finalmente llegaron a la conclusión de que el tema al que Bod se refería era este “I’m Eighteen”.
La canción había nacido de una jam del grupo aderezada con vino barato bajo el nombre inicial de “I wish i was eighteen again”. Un deseo de regreso a la adolecencia que termino cobrando otro cariz mediante la lirica del señor Vincet Fournier”, o lo que es lo mismo, Alice Cooper, que por fin comenzó a dejar que su personaje tomara el protagonismo en el hilo argumental de algunas de sus canciones.
Con su estilo sagaz, inteligente y acido, Alice se baso primeramente en su critica a que un chaval de 18 años pudiera ser reclutado para servir en la armada sin tener aun derecho a votar, pero termino escribiendo, no sin cierto toque de su característico humor y su punzante sarcasmo, una canción de confusión y frustración juvenil, de las sensaciones de un chaval en el paso de niño a adulto, de sus interrogantes y su incomprensión ante esa repentina conversión en hombre a ojos de la sociedad y las leyes, “estoy en el medio sin ningún plan, soy un chico y soy un hombre”.
“Tengo diesiocho y no se lo que quiero…tengo un cerebro de bebe y un corazón de hombre…siento que estoy viviendo en la duda…me confundo cada dia, no se que decir”, pero de su gusto u orgullo a fin de cuentas por haber alcanzado la mayoría de edad: “tiene dieciocho” sin que la esencia del tema quede en ningún momento desfasada ni anticuada. Todo es perfecto en la composición, la banda sonaba finalmente entera y compacta, desde el riff de Glenn Buxton y Michael Bruce, con esa raíz bluesly y la suciedad salvaje de Detroit, a un estribillo que atrapa desde la primera escucha y esa armonica que Alice tortura sin piedad. Cualquiera que vaya a pasar a la “edad adulta” debería “celebrar” el “cambio” haciendo sonar esta tremenda canción al máximo volumen.