Defender y acompañar a comunidades, territorios y ecosistemas desde el derecho ambiental y las políticas públicas, integrando la voz de los pueblos, los saberes locales y el conocimiento jurídico para construir justicia socioambiental y garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano.
Ser un referente en México y Latinoamérica en la custodia socioambiental, capaz de articular el litigio estratégico, la investigación y la difusión de información para proteger la naturaleza y fortalecer la soberanía de las comunidades, generando incidencia en políticas públicas y cultivando una cultura de respeto y reciprocidad con la tierra.
Honrar y salvaguardar la interdependencia entre la sociedad y la naturaleza, reconociendo que la defensa del territorio es también defensa de la vida, la memoria, la identidad y el futuro común de las generaciones presentes y venideras.
Justicia: trabajar con integridad, poniendo el derecho al servicio de la vida y de quienes históricamente han sido invisibilizados.
Custodia: entendernos como guardianes de los territorios y ecosistemas, asumiendo la responsabilidad ética de su cuidado.
Memoria: reconocer y difundir las luchas socioambientales pasadas y presentes como base para la transformación.
Respeto a la diversidad: valorar los usos, costumbres, saberes y formas de organización comunitaria.
Reciprocidad: construir relaciones horizontales y solidarias con comunidades y actores sociales.
Transparencia: actuar con claridad y rendición de cuentas en todos nuestros procesos.
Intergeneracionalidad: pensar en el impacto de nuestras acciones en las generaciones futuras.