Cuándo: Jueves 5 de septiembre de 17.00 a 18.30 hrs
Dónde: Aula Magna (ver ubicación en Google Maps)
Coordina: Bárbara Jerez (Universidad de Concepción)
Exponen: Alejandra Mora (Universidad de Atacama), Jacqueline Quintana (Universidad de Atacama), Alexander Panez (Universidad del Biobío)
La crisis ecológica que actualmente atraviesa la tierra es un reflejo de las profundas desigualdades territoriales y transformaciones socioambientales derivadas de las fases recientes de ampliación de los procesos de acumulación globalizada, que han generado múltiples impactos y nuevas configuraciones espaciales en las comunidades rurales y sectores urbano-populares del sur global. Estos fenómenos han generado un cúmulo de malestares ecoterritoriales y la producción constante de conflictos con diferentes expresiones locales que han afectado la habitabilidad, el bienestar social y la dignidad humana. Estos son factores interdependientes e inherentes a los cambios que acontecen en los bienes comunes y en los ecosistemas de los que forman parte, y que se manifiestan mediante complejas relaciones socionaturales e interespecies.
Este es un tema relevante en la actualidad a la luz de la crisis climática, ambiental y civilizatoria que ha sido foco de un amplio debate respecto a los caminos de las transiciones y transformaciones que requieren nuestras sociedades, en los que se expresan políticas de transiciones corporativas centradas por un lado en un enverdecimiento de los extractivismos, en propuestas conservacionistas privatizadora de los ecosistemas, o bien las heterogéneas respuestas comunitarias que aumentan día a día en búsqueda de transiciones socioecológicas democráticas y bioculturalmente diversas.
En medio de este escenario, mientras se observa un dinámico debate en una buena parte de las ciencias sociales territoriales y ambientales, en el Trabajo Social ha tenido una muy incipiente reflexión académica socioambiental, con un creciente auge en la formación e los últimos años, especialmente de las nuevas generaciones de trabajadoras y trabajadores sociales, aunque sin embargo a un paso muy lento respecto a la emergencia ambiental que predomina en el mundo. Más bien sigue predominando una visión antropocentrista y binaria que continúa disociando la comprensión de lo social de la naturaleza, sustentada en visiones conservadoras que cuestionan o niegan implícitamente la cuestión eco-social que hoy es ineludible. Estos rezagos disciplinares de carácter tradicional están arraigados dogmáticamente en el contexto del debate social del siglo XX que hoy en día limitan una comprensión holística y compleja de las problemáticas que afectan a los territorios comunitarios en las sociedades latinoamericanas, especialmente frente al avance de los nuevos repertorios corporativos de despojos múltiples, que provienen tanto de viejas como de nuevas formas de producción espacial de los circuitos globalizados que forman parte de la mercantilización de los territorios.
Estos escenarios se convierten en complejos campos de conflictos, arreglos y negociaciones que se producen en condiciones de profundas asimetrías de poder entre diversos actores, quienes interactúan y responden desde sus diversos repertorios epistémicos, ontológicos y políticos a la ampliación de las fronteras del neoextactivismo en América Latina. Sin embargo, en estos mismos escenarios también surgen variadas formas de creatividad territorial y alternativas socioambientales que emergen desde diversos actores comunitarios con alcances diversos y expresiones complejas, representando un desafío en cuanto a situar la reflexión académica desde el Trabajo Social, en cuanto a la relevancia de comprender la relación entre las particularidades de los contextos territoriales, sus conexiones interescalares con los procesos de acumulación global.
En este contexto el Trabajo Social es un actor relevante por su ubicación en la interfaz entre las esferas institucionales y territorial-comunitarias para ampliar en sus dimensiones disciplinares e interdisciplinares la reflexión respecto a la cuestión eco-social, que tiene un potencial desde su praxis profesional para contribuir a la construcción de sociedades equitativas y sustentables a la luz de las transformaciones socioambientales que están en curso, las cuales además presentan nuevos campos de acción profesional y debate académico.
Por ello, este simposio es un espacio de reflexión entre experiencias de investigación y praxis colectiva que estén llevando a cabo profesionales del Trabajo Social o actores vinculados a éstos, en dialogo con el cruce de campos como la Ecología Política, la justicia ambiental y los estudios territoriales del sur global que ponen de relieve estas problemáticas como un eje central de la crisis civilizatoria actual.