Cuándo: Jueves 05/09 de 15.00 a 16.30 hrs.
Coordina: Alejandra Mora (Universidad de Atacama)
Dónde: Sala 101 Ex IM
El surgimiento de esta reflexión sobre la Innovación, esta se centra en la necesidad imperativa de confrontar la intersección del trabajo social y la psicología climática de catástrofes, desastres y la deficiencias en la atención biopsicosocial. Esta iniciativa propone un enfoque innovador anclado en los principios de la Neurociencia aplicados a las intervenciones en trauma, Neuroclima y psicología climática.
El contexto chileno prepara el escenario para esta innovación, ya que el siglo XXI es testigo de cambios profundos en la resiliencia de la población al cambio climático y patrones migratorios significativos. A pesar del aumento de las crisis relacionadas con el clima, la capacidad de las instituciones, las familias y los individuos para hacerles frente está disminuyendo, lo que es particularmente evidente en una mayor vulnerabilidad social.
En este panorama, el trabajo social emerge como un agente crucial para cerrar las brechas de fragilidad social, promoviendo comunidades sustentables con su entorno. La intervención de trabajo social especializado durante crisis y emergencias ofrece un soporte vital. Sin embargo, en medio de desafíos crecientes como el estrés inducido por la contaminación, la escasez de recursos sanitarios y los cambios demográficos, los métodos tradicionales son insuficientes.
A través de la práctica profesional, es posible comprender la necesidad de una propuesta innovadora del rol del trabajo social, que, a través de una lente multidimensional, pueda integrar nuevos conocimientos provenientes de campos como la Neuroepidemiología, el Neuroclima y la Neurociencia centrada en el trauma. Este enfoque ofrece una comprensión del trauma, la resiliencia y la salud mental, que es crucial para la intervención en territorios con comunidades muy estresadas, múltiples problemas y riesgos sociales continuos.
Es posible observar el impacto que tendrían estas nuevas intervenciones de trabajo social especializado, bajo la nueva perspectiva estatal para atender, por ejemplo, las vulneraciones en la niñez y la familia en diferentes territorios, donde nuevas líneas de intervención demandan “acompañantes terapéuticos”, trabajadores sociales, profesionales quienes, sin embargo, carecen de formación terapéutica o clínica especializada.
Un elemento central de esta innovación es la reinvención del papel del trabajo social en la intervención social dentro de las comunidades. A través de un enfoque holístico y proactivo en Análisis y Diagnóstico, se pueden identificar vulnerabilidades y diseñar estrategias personalizadas de gestión de crisis. El énfasis en las intervenciones a nivel comunitario subraya la evolución de la disciplina hacia una nueva comprensión del cuidado, así como la educación en trabajo social.
El cambio climático exacerba desafíos ampliando disparidades sociales y exigiendo un cambio de paradigma en las estrategias de intervención. A medida que los trabajadores sociales enfrentan redes de apoyo abrumadas y vulnerabilidades multifacéticas, el imperativo de innovar se vuelve innegable.
La ampliación propuesta de herramientas profesionales, propone integrar conocimientos en intervenciones clínicas, incrementando la eficacia para abordar las vulnerabilidades interseccionales.
Proponemos un enfoque transformador del trabajo social que abarca la colaboración interdisciplinaria y la Innovación. Reconceptualizando el papel del trabajo social en crisis inducidas por el clima, reforzando por capacitar a los profesionales para navegar las complejidades de los desafíos sociales contemporáneos.
En la agenda internacional del cambio climatico, se reconoce el rol de los pueblos indigenas en la conservación de los bosques y el agua, por lo que sus organizaciones han logrado colocar una agenda y un discurso propio en las negociaciones internacionales. Sin embargo, despues de 10 años en la arena internacional, las políticas nacionales de los países latinoamericanos no reflejan estos compromisos y sus derechos continúan siendo vulnerados.
El Objetivos de la investigacion es comprender las contradicciones entre el discurso y la realidad a traves de la revisión de información secundaria, reportes de reuniones y talleres y otros documentos en el periodo comprendido entre el 2014 (COP 20) y el 2023 (COP 28). Tambien se realizaran entrevistas a lideres indigenas y seguimiento a las políticas nacionales. La primera etapa de la investigación se ha centrado en el Perú para luego incluir a otros países de la región de América Latina.
Resultados preliminares:
En octubre del 2014 en el marco preparatorio de la COP 20, las organizaciones indigenas reunidas en Lima, propusieron una agenda de siete puntos para ser incluida en el acuerdo de Paris en diciembre del 2015:
1) Reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos indigenas sobre sus territorios.
2) Reconocimiento de los sistemas de conocimientos ancestrales para enfrentar el cambio climático.
3) Reconocimiento del derecho al consentimiento libre, previo e informado (Convenio 169 de la OIT).
4) Suspender las iniciativas del Mecanismo REDD y las iniciativas de mercado de carbono en territorios indigenas.
5) Posición clara de los gobiernos frente a la expansión de monocultivos, biocombustibles, proyectos hidroeléctricos y minería ilegal que tienen impactos negativos sobre la amazonia.
6) Conformación de un Grupo de Expertos sobre Cambio Climático y Pueblos Indígenas y el reconocimiento del Foro Internacional de los Pueblos Indígenas como órgano asesor de la CMNUCC.
7) Creación del Fondo de Adaptación para financiamiento directo a las organizaciones indigenas.
En el Acuerdo de Paris (2015) y la Ley Marco sobre el Cambio Climático del Perú (2018) y su reglamento (2019), se han incluido varios puntos de esta agenda, sin embargo, aquellos temas claves como el reconocimiento de sus derechos sobre el territorio, el consentimiento previo, libre e informado y la protección de sus territorios frente a la palma aceitera, el arroz, el narcotráfico, la tala ilegal continúan sin cumplirse. Incluso existe una contrarreforma como la nueva ley forestal que otorga títulos de propiedad a posesionarios en tierras consideradas de bosque permanente. Luego de diez años de participación en las negociaciones internacionales, los pueblos indígenas muestran los indicadores de salud y educación más bajos en el país. Este estudio explora las causas de esta situación contradictoria.
Este artículo se basa en la experiencia de extensión universitaria llevada a cabo en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Estatal de Río de Janeiro entre 2023 y 2024. Dos actividades principales caracterizaron esta experiencia i) el asesoramiento a la "Red Popular de Vigilancia en Salud y Saneamiento", que es una organización de la sociedad civil que lucha por el derecho humano al agua en un contexto adverso, donde el servicio público de saneamiento en la ciudad de Río de Janeiro está privatizado desde 2021; y ii) el Curso de Extensión Universitaria "Cambios Climáticos y Derecho al Agua en la Metrópolis de Río de Janeiro", realizado en 2023 en colaboración con la Federación de Organizaciones de Asistencia Socioeducativa, el Centro de Río de Janeiro del Foro sobre Cambios Climáticos y Justicia Socioambiental y la propia Red de Monitoreo.
El artículo pretende reflexionar sobre la importancia de que el Trabajo Social articule el debate teórico-crítico sobre la producción de ciudades en el capitalismo con el debate sobre el enfrentamiento al cambio climático, necesariamente orientado por los principios de la gestión democrática de la ciudad. A partir de fundamentos teóricos, analizaremos la inseparabilidad entre la cuestión urbana y la cuestión ambiental; abordaremos la profundización de la lógica neoliberal en Brasil, especialmente en lo que se refiere a la privatización de los servicios de saneamiento ambiental y al desmantelamiento de las empresas públicas del sector; también discutiremos el impacto del cambio climático en el sector de los recursos hídricos de Brasil y los riesgos de que, en este contexto, sigamos enredados en la lógica neoliberal que destruye la noción de derechos y responsabiliza a las personas de su condición social. En el caso que estudiamos, esta destrucción se expresa en el debilitamiento del derecho humano al agua y en la captura del significado del agua como bien común por el significado del agua como mercancía.
Al final, a partir de la experiencia de extensión universitaria, intentaremos mostrar que, en medio de un escenario de eventos climáticos extremos cada vez más recurrentes y más intensos y de la falta de implementación de políticas públicas urbanas estructurantes en las grandes ciudades, la sociedad civil viene construyendo importantes procesos de resistencia social. Algunos de estos procesos de resistencia serán presentados en el artículo para mostrar que la extensión universitaria puede ser un medio para que el Trabajo Social amplíe su diálogo no sólo con las instituciones, sino también con los movimientos sociales en los territorios. Creemos que este acercamiento con los movimientos sociales debe ser una exigencia teórico-práctica, desde la formación de los estudiantes de pregrado hasta la práctica profesional de los trabajadores sociales, pues es con y a partir de ello que el Trabajo Social puede contribuir a la superación de la cuestión urbana y ambiental.
Los problemas contemporáneos, como es la crisis ambiental, traen consecuencias a los ecosistemas y repercute en las poblaciones humanas. Ante este panorama surgen soluciones de planificación territorial, como es la restauración ecológica, entendiéndolo como “el proceso de ayudar el restablecimiento de un ecosistema que se ha degradado, dañado o destruido.” (SER, 2004, p. 5). Teniendo retos para la implementación en contextos latinoamericanos, ante los conflictos territoriales. Por lo tanto, esta ponencia busca dar a conocer los resultados preliminares de una investigación que tiene como objetivo: “Determinar la influencia del sentido del lugar en los procesos de restauración ecológica en predios vinculados desde el 2020 hasta 2023 en la microcuenca Río Dovio, departamento del Valle del Cauca, Colombia.”
Esta investigación tiene como base teórica, los postulados desde la geografía humana con el concepto de lugar y la escala, siendo aspectos relevantes para la intervención social (Saravia y Panez, 2022), en este caso para la comprensión de la participación de los propietarios rurales, que se vinculan a procesos de planificación territorial.
El estudio de caso se localiza en el suroccidente de Colombia, en la microcuenca Río Dovio que se encuentra localizada entre la municipalidad de El Dovio y Roldanillo, en el departamento (Provincia) del Valle del Cauca, donde se llevó a cabo un proceso de restauración ecológica con la participación de familias rurales. Es una zona con alta biodiversidad, y que históricamente ha tenido disputas territoriales entre diferentes grupos armados, lógicas de mercantilización de los recursos naturales, lo que ha promovido durante décadas la fragmentación, deforestación y situaciones de vulnerabilidad de las comunidades que habitan.
Teniendo relación con los planteamientos desde Trabajo Social de autores como Palacio (2009), quién considera pertinente el análisis de lugar a procesos de ordenamiento territorial, para evidenciar los vínculos de las personas y sus lugares, ante la percepción de su entorno natural. La conexión emocional hacia el entorno son elementos fundamentales que influyen en el desarrollo de la restauración, especialmente cuando los propietarios se comprometen a contribuir áreas, compartir conocimientos y asumir responsabilidades para la recuperación ambiental. Dadas las diferencias entre los propietarios en términos de tenencia de la tierra, actividades productivas y habitabilidad en los predios de la microcuenca Río Dovio, es esencial explorar las variaciones en el sentido de lugar. Este aspecto desempeña un papel crucial, desde como la memoria de cuidado y las prácticas pueden influir en las actitudes y acciones de los propietarios con respecto al lugar restaurado, al igual que la restauración podría fortalecer o renovar el sentido de pertenencia de los propietarios hacia la tierra y la conservación.