Cuándo: Viernes 06 de septiembre de 15.00 a 17.00
Coordina: Bárbara Jeréz (Universidad de Concepción)
Dónde: Sala aledaña a Aula Magna
La presente ponencia surge a partir de un estudio realizado en el marco de la monografía final de egreso de la Licenciatura en Trabajo Social de Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República. Se realizó un estudio entre 2020 y 2021 acerca de las dinámicas neoextractivas que se implementaron con la forestación en Paso Centurión (Área Protegida ubicada en Cerro Largo, Uruguay) y cómo se relacionaban con las formas de “lo común” emergentes del territorio. También se colocó en diálogo desde las corrientes ecofeministas de manera de repensar las relaciones sociedad-naturaleza. Finalmente, se decide problematizar desde el abordaje del Trabajo Social las formas que adquieren las desigualdades sociales y/o socioambientales, de manera de problematizar lo hasta el momento entendido como cuestión social que permitan a futuro dar lugar a nuevas interrogantes de análisis social.
Estrategia metodológica
Las metodologías utilizadas fueron de carácter cuantitativo y cualitativo. Por un lado, se realizó una revisión bibliográfica en fuentes secundarias de manera de caracterizar las dinámicas del neoextractivismo mediante el análisis del avance y la concentración de la tierra más reciente en el tiempo respecto a la forestación en Uruguay.
Por otro lado, se utilizó la entrevista etnográfica como técnica de investigación. Se realizaron 9 entrevistas con pobladores y pobladoras locales.
Neoextractivismo
Se utiliza el concepto de Svampa (2019) refiriendo a las nueva forma de operación del extractivismo colonial que utiliza el capitalismo a partir de los últimos años del SXX basado en la producción de commodities y en el aumento en el tiempo de explotación de la naturaleza. Por otro lado, se utilizan las características que encuentra Machado Araoz (2015) en los regímenes extractivos. Se visualiza el rol activo del Estado en la facilitación de acceso a la tierra a las empresas transnacionales mirando el caso uruguayo.
Ecofeminismos
Se contextualiza su surgimiento en el occidente, las diferentes miradas para llegar a los conceptos de ecodependencia e interdependencia utilizados por Yayo Herrero (2013), de manera de observar esta perspectiva en las vivencias de las mujeres que viven en Paso Centurión.
Producción de lo común
Se propone el concepto de producción de lo común a partir de los escritos de Raquel Gutierrez (2017) para referir a la gestión colectiva de un grupo de personas para la subsistencia que implica un trabajo igualmente distribuido en la producción de las diferentes esferas de la vida cotidiana y la obtención de objetivos comunes. A partir de ello, se observan los emprendimientos de ecoturismos existentes en Paso Centurión, creados para fomentar el turismo y generar ingresos y mejores condiciones de vida a las familias que residen allí.
Reflexiones desde el Trabajo Social ¿Cuestión social o cuestión ambiental?
En este apartado se cuestionan las repercusiones de los modelos neoextractivistas en los territorios y la profundización de las desigualdades sociales. Por otra parte, se problematiza el rol del Estado y el cómo abordar las desigualdades sociales. Se trae el concepto de Castel (1997) de cuestión social para evaluar su validez en esta época que vivimos y se sugieren los aportes de Merslisnky (2021) acerca de desigualdades socioambientales.
La profunda y progresiva degradación del medioambiental en nuestro planeta, ha traído consecuencias sin precedentes que hoy amenazan la existencia misma de la humanidad. El efecto negativo de un desarrollo económico sin límites ha generado enormes desequilibrios territoriales y ecosistémicos que han venido a agudizar las condiciones de desigualdad social, pobreza y todas las otras formas de desigualdades estructurales que afectan a grandes mayorías de la población.
Los múltiples extractivismos que el modelo sostiene, han generado no solo agotamiento de los recursos naturales y la pérdida de una biodiversidad de incalculable valor, sino además una profunda crisis social que evidencia el desastre ecológico que afecta a millones de habitantes de nuestros campos y ciudades.
La creciente degradación ambiental a nivel global interpela a las/los profesionales de Trabajo Social a considerar nuevas formas de relación con el trabajo comunitario que permitan no sólo enfrentar las consecuencias desastrosas de los extractivismos ambientales y sociales sino además hacer frente a la crisis climática a partir de propuestas que ponga a las comunidades y territorios al centro del análisis y acción social en la perspectiva de contribuir a levantar resiliencia y resistencia socio-ecológica.
Nos situamos frente a la responsabilidad ética de enfrentar la crisis socio ambiental a partir de la promoción de nuevas miradas basadas en la filosofía del Buen vivir. Urge ayudar a diseñar e implementar prácticas que convivan armoniosamente con los ecosistemas naturales y que nos brinde la oportunidad de recordar, aprender y practicar la conexión sagrada-espiritual con la Madre Tierra, sostenida desde una relación armónica de respeto, cultivo, cuidado y creación de experiencias autosuficientes, autogestionadas autónomas y descolonizadas.
Como profesionales del área social profundamente comprometidos con las luchas sociales y ambientales de la región, nos hemos propuesto levantar una experiencia educativa y promocional que sea capaz de sostener prácticas de transición energética, de producción y desarrollo agroecológico, de economía social solidaria, de soberanía alimentaria, de educación social, que sostenga en lo comunitario nuevas relaciones humanas, justas y profundamente solidarias.
El proyecto de Eco-escuela Ulkantün Wenu Mapu, tiene como objetivos el contribuir al mejoramiento de las condiciones integrales de vida de personas, comunidades y territorios a través de la promoción de acciones socio ambientales y educativas abiertas a la comunidad y autosustentables que rescaten y promuevan los conocimientos ancestrales e incorporen nuevas alternativas a este modelo.
Para el levantamiento de este proyecto utilizamos como modelo metodológico la investigación acción, que ha permitido conocer y comprender la realidad que enfrentan las comunidades, especialmente indígenas y campesinas en el marco de lo que han sido los procesos de relocalización territorial, los ecocidios forestal y energético, la destrucción cultural y el impacto global del modelo extractivista en nuestros territorios.
Desde una concepción ontoepistémica y sociocrítica de la realidad social, creemos que tenemos la responsabilidad imperiosa de generar espacios por y entre los actores sociales basados en el diálogo, la reflexión y la co-construcción del conocimiento para entender y enfrentar de manera solidaria y cooperativa los problemas que afectan hoy territorios y comunidades.
En el actual contexto de crisis planetaria, los trabajadores sociales, así como otras disciplinas de desarrollo humano, tenemos la responsabilidad de pensar y promover nuevos saberes y quehaceres que nos permitan la restauración del equilibrio eco sistémico y humano, levantando y sosteniendo creativamente iniciativas de producción familiar basadas en el enfoque agroecológico, la protección del agua, la conservación del bosque nativo y la construcción de una relación armónica entre todos los seres vivientes y sintientes del planeta. Así como hemos sostenido por principio el protagonismo social de las comunidades, también debemos hacer parte activa de los procesos de lucha que promueven estas transformaciones.
Se presenta los avances de la actual investigación en proceso de construcción para optar por el título de Maestría en Geografía a partir del enfoque de la geografía humana, abordando desde el concepto de territorio la noción de conservación y la manera como llega la figura de área protegida a la escala local, más específicamente en el Área Protegida: Reserva Natural Municipal Cerro Munchique Los Tigres, ubicada en Santander de Quilichao en el departamento del Cauca. Actualmente esta Reserva vienen adelantando actos administrativos como la actualización del plan de manejo, con el objetivo de avanzar en las acciones de conservación; sin embargo, los enfoques utilizados, sumados a los tiempos de ejecución de estos proyectos, no han permitido explorar las contribuciones por parte de los habitantes locales de la Reserva, siendo estos, actores claves en el ejercicio de la conservación. Por el contrario, han sido aislados y poco vinculados en estos procesos de creación de áreas protegidas, por lo tanto, este trabajo reconoce la importancia de la intervención social para lograr procesos exitosos para la conservación y la viabilidad territorial de las figuras de Áreas Protegidas en Colombia y en el mundo.
Pregunta de investigación: ¿Qué practicas socioespaciales se han realizado por los habitantes locales de la vereda el Guayabal que favorecen a la conservación de la Reserva Natural Municipal Cerro Munchique los Tigres?
Objetivo General: Reconocer las prácticas de conservación generadas por los habitantes locales de la vereda el guayabal contribuye a la conservación de la Reserva Natural Municipal Cerro Munchique los Tigres (RNMCMLT)
Específicos:
• Caracterizar la configuración territorial que promueve la constitución de la RNMCMLT
• Identificar las practicas espaciales asociadas al cuidado del cerro Munchique y sus respuestas organizativas.
• Describir las transformaciones socioterritoriales asociadas a la declaratoria de RNMCMLT y sus cambios en la conservación.
Estado del arte – categorías
Actualmente el estado del arte se sitúa en la revisión documental de 20 documentos que comprenden los años 2009 a 2023. Esta revisión se compone de Artículos, Ensayos, Libros, Ponencias, Trabajos de grado a nivel de pregrado y postgrado. Realizada a nivel nacional e internacional en América latina (México, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela).
Metodología: Se pretende trabajar desde enfoque de investigación cualitativo en el cual se analiza las múltiples realidades del territorio como producto de las múltiples relaciones, para ellos se abordarán técnicas de investigación como la etnografía con sus instrumentos como la entrevista abierta y semiestructurada, la observación participante y no participante. La cartografía social y la revisión documental de coberturas.
El medio ambiente involucra temas como la alimentación y el hambre. En América Latina y el Caribe, la Organización Panamericana de la Salud estimó que 43,2 millones de personas sufrirían hambre en 2022.
La alimentación es una necesidad básica, un derecho (Herrera Flores, 1989; Ruiz, 2014), un requisito previo para que la especie humana construya la historia (Marx y Engels, 2007)
En Brasil, el hambre y la inseguridad alimentaria afectan a millones de personas. Las familias encabezadas por mujeres y compuestas por personas de raza negra tienen menos acceso a los alimentos. Las obras literarias (Vieira Junior, 2018) registran enfrentamientos entre terratenientes y perspectivas populares que defienden la necesidad de una reforma agraria. Si bien produce alimentos en cantidad, lo hace especialmente para la exportación. El impacto de alrededor de 300 mil toneladas de pesticidas (Spadotto; Gomes, 2021) destruye el suelo y el medio ambiente, devalúa la agroecología y el desarrollo sostenible de la nación.
El proyecto de extensión Servicio Social y Movimientos Sociales, de la Universidad Estadual de Río de Janeiro, tiene como ejes centrales el hambre y la seguridad alimentaria. Además de contactos y articulaciones con movimientos sociales como el Movimiento Pequeños Agricultores (MPA), ha investigado la legislación nacional y buscado alternativas para, de manera horizontal y con diferentes segmentos de la sociedad, contribuir a la superación del hambre y la inseguridad alimentaria.
Esta no es una ausencia legislativa. El Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Brasil, 2006) proporciona la alimentación como un derecho humano; establece que el acceso regular y permanente a alimentos de calidad debe promover la salud, respetar la diversidad cultural y ser ambiental, económica y socialmente sostenible. La legislación específica establece que las políticas sociales (como salud y educación) deben proporcionar porcentajes de alimentos agroecológicos.
Además de cuestionar los intereses capitalistas que pretenden contrarrestar sus crisis (Marx, 2017), en nuestro trabajo venimos proponiendo una mayor coordinación entre diferentes políticas sociales para combatir el hambre y la inseguridad alimentaria. Instituciones educacionales; De salud; refugios; prisiones; de medidas socioeducativas, entre muchas otras, tienen la alimentación como parte importante de la atención que se ofrece a la población.
El hambre y la inseguridad alimentaria difícilmente podrán superarse en el modo de producción capitalista. Aún así, es necesario buscar alternativas para paliar este grave impacto en la forma en que se trata el medio ambiente y se producen los alimentos en todo el mundo.
En un contexto en el que violencia e individualismo son la base del modelo hegemónico que nos permea, desde el que nos invitan a vincularnos, viendo al otro/a como rival, allí elegimos parar, problematizar lo que “es así”, pensar y hacer en colectivo, proponer nuevas formas. En esa cancha nace y crece la Cultura de Barrio.
Quienes escribimos este artículo fuimos parte del colectivo del Club Social y Deportivo Villa Española: cultura, fútbol, huerta.
El fútbol como deporte popular por excelencia de nuestro país, en cada barrio. ¿Qué fútbol? ¿Para qué?
En ese encuadre, romper con los compartimentos estancos, quebrar lo que “debe ser”, fue sin duda una definición política. Tal como lo es “decretar” que los jugadores se dediquen exclusivamente a la pelota, sin promover conciencia crítica ni involucramiento con la comunidad, idealizados socialmente.
Fue también una decisión política que en el estadio Obdulio Varela haya una huerta comunitaria, que te rompiera los ojos de nuevos verdes cuando entrabas a la cancha, te llevara a pensar que nuevas formas de habitar nuestros territorios son posibles.
Lo fue también recibir al cuadro visitante con plantines de regalo, para promover otras formas posibles.
Fue también una decisión política y transformadora, que la escuela haga el movimiento de educar en el estadio, que proponga la interacción con el barrio, siembre y hable de soberanía alimentaria.
La huerta es una de las prácticas de resistencia a la globalización y a la política neoliberal de comercialización de alimentos más concreta. El conocimiento fue sutilmente arrebatado de nuestras manos para hacernos dependientes.
Resistir ante esta forma que favorece a una parte de la población de este planeta, dejando a millones sin los alimentos suficientes para la vida, es una forma de hacer la revolución cotidiana.
Foucault plantea que esta resistencia debe ser activa, creativa, deben ser pequeñas modificaciones en la realidad que afecten las prácticas convencionales y culturalmente establecidas para generar nuevas prácticas y la modificación del status quo. ¿Por qué no plantar en las canchas? Visibilizar masivamente la sencillez de apropiarse nuevamente de esta herramienta en cualquier territorio, incluso los Estadios.
Uno de los problemas principales es la dificultad al acceso de alimentos saludables por parte de la población en general, pero aún más por los sectores excluidos y con mayor vulnerabilidad. El concepto de “soberanía alimentaria” incluye la lucha por “el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo”. Se trata de una lógica contrapuesta al modelo dominante que entiende a la tierra, las semillas, el agua y los alimentos como meras mercancías. La producción agroecológica apunta a la sostenibilidad brindando la posibilidad de producir los insumos necesarios para su funcionamiento como son: abonos y fertilizantes, haciendo hincapié en la recolección de semillas.
Retroalimentarnos del saber colectivo, aprender enseñando, crecer sembrando.
Cultura de Barrio como bandera, mostrando que otras formas de habitar los espacios son posibles.