Qué cambio en los mercados financieros para que ya no sean tan útiles.
Por Christian Tuvi
Al igual que muchos traders o inversores en sus inicios en este mundo buscan información en los libros clásicos, yo también lo hice. Pero en este caso no quiero referirme solo al contenido de libros sino a cualquier material sobre análisis técnico que parta de los conceptos obtenidos de análisis de mercado realizados hace más de 20 años.
Primero comentaré la parte más obvia del asunto en cuanto a la antigüedad de la información, para luego explicar el por qué los mercados financieros tuvieron un cambio fundamental a principio de siglo. Si bien el tema de libros es amplio y se puede abordar desde varios puntos de vista dependiendo la materia de estudio que nos interese, decidí enfocarme en detalle sobre el análisis técnico para no hacer un artículo tan extenso y que a la vez no fuera solo conceptos generales como se puede encontrar en varios sitios de Internet. Sino en elegir un área en particular y detallarla para entender el concepto de fondo.
La idea es que pueda servir de ayuda en cuanto a los aspectos a analizar y que quienes estén interesados en otras áreas realicen una evaluación similar antes de decidir si un libro puede ser o no de utilidad.
CAMBIOS EN LAS DECISIONES QUE MUEVEN LOS MERCADOS
Todos podemos tener acceso por ejemplo a las inversiones que realizó Warren Buffett hace 40 o 50 años, y todavía más interesante a la justificación y las razones evaluadas para realizar esas inversiones. De esa manera es fácil ver que los criterios con los que se generaba rentabilidad en esa época han sido modificados por los mejores inversores actuales para adaptarlos a la agresividad y volatilidad del mercado actual.
Es normal que se tengan que dar estos cambios con el paso del tiempo ya que vemos lo mismo en cualquier otro campo fuera de las inversiones. Analizando a los mejores inversores del mundo he notado que gran parte de las razón que los lleva a mantenerse con buenas performances a lo largo de muchos años no es precisamente el detalle de su estrategia, sino que a mi entender tiene más valor la capacidad que tienen de ADAPTARSE y realizar esos pequeños cambios que les permiten estar más “a tono” con el mercado en cada momento.
Si analizamos a grandes inversores actuales se puede notar como dependiendo de las circunstancias varían su manera de exponerse al mercado, y a la vez el tiempo de sus inversiones está dictado por las circunstancias de ese momento. Al contrario de lo que hacían sus predecesores, donde los más exitosos basaban ese éxito en la selección de activos que les aseguraban más rentabilidad cuanto más tiempo estuvieran expuestos a esa inversión.
Si tenemos claro este punto deberíamos entonces ahora evaluar qué razones podemos identificar para que se genere este comportamiento en los grandes operadores. Y personalmente ahí es donde he logrado entender que el valor de estudiar a los mejores no está en detectar estos cambios sino en entender qué los mueve a cambiar la manera de invertir. Podemos tener claro que la mayor volatilidad, la baja en la liquidez y la ausencia de opciones de renta fija son variables que seguramente influyen en estos cambios a la hora de la toma de decisiones de los inversores institucionales. Pero tener esas razones claras NO ME AYUDAN a ganar dinero ni mejorar mis inversiones como sí lo hace el ir un paso más allá, buscando entender por qué se han dado estas condiciones y por qué los grandes inversores no pueden simplemente ignorarlas.
Si NO me quedo solamente en hacer un listado de las razones y busco las causas es cuando puedo llegar a entender por qué de la manera de tomar sus decisiones, y cómo ellos se ven obligados a confrontar ciertas realidades del mercado de nuestros días. Por eso creo que si bien hay parte de responsabilidad de ciertos libros o materiales de divulgación, también y principalmente la hay en los lectores.
INFORMACIÓN Y BIBLIOGRAFÍA
Voy a tomar como ejemplo (aunque hay otros más) uno de los libros más populares en cuanto a análisis técnico para principiantes en el mundo del trading que es “Análisis técnico de los mercados financieros” de John J. Murphy. Libro que debido a su popularidad muchas personas siguen recomendando hoy en día aunque quizá nunca lo hayan leído completo. Incluso muchos más que a pesar de no lograr obtener rentabilidad de los conceptos que ahí se explican igual lo recomiendan como imprescindible para comenzar en este mundo.
No es la idea el hacer una crítica a estas personas, pero me parece difícil de creer que un operador profesional que realmente sea rentable y se dedique a arriesgar su dinero analizando todos los días los mercados pueda evaluar como positivo el recomendar a un principiante información de un libro escrito en el año 1986. Ya que si bien estos conceptos pueden formar parte de las bases de los análisis originales es claro que hoy en día es necesaria una actualización de esos conceptos. El mercado no es el mismo que en esa época.
Más adelante comentaré la manera en que creo que la información del libro es aprovechable, y no quiero decir que su lectura sea totalmente inútil. Utilizo el comentario sobre este libro como ejemplo, pero en esta ocasión me voy a referir en general a toda información, ya sea de libros o de cualquier fuente de análisis generado durante el siglo XX. Ya que en mi opinión si bien muchos de los conceptos que se desarrollaron en ese tiempo eran acertados y muy útiles, el mercado ha pasado por momentos claves que provocaron que sea necesario incluir otras variables en el análisis que antes NO EXISTÍAN.
CÓMO ERA EL MERCADO
Hasta finales de los años 90 y principios de los 2000 el mercado estaba en su totalidad dominado por los participantes institucionales, como los grandes bancos y fondos gestores de inversión. También participaban obviamente los gobiernos de los diferentes estados pero en cuanto a su influencia en el volumen estable del mercado siempre fueron menores.
Hasta esa época todo el dinero proveniente de los inversores minoristas debía ingresar al mercado a través de una de estas instituciones. Lo que entre otras consecuencias derivó en decisiones de inversión que si bien podían ser diferentes terminaban definiendo la dirección del mercado entre un grupo limitado de participantes. La influencia de las decisiones de cada inversor individual era muy poca, ya que los intermediarios entre el inversor y la institución en su gran mayoría vendían o convencían a sus clientes de querer invertir en los grupos de activos que las instituciones querían. Actividad que obviamente el intermediario realizaba a cambio de una comisión como sigue pasando hoy en día.
Esto no provocaba una manipulación del mercado ni un monopolio en las decisiones, pero sí derivó en un mercado que sin importar de donde viniera el dinero las decisiones finales se resolvían en una puja (oferta y demanda) entre profesionales. Por lo tanto mas allá de ciertas variables, en rasgos generales con un estudio en profundidad por parte de personas que hayan trabajado a alto nivel en estas instituciones podíamos tener ciertas pautas para utilizar como guía a la hora de invertir con más probabilidades.
Si vamos a los datos históricos vemos que hace 50 años o más el volumen que componía el mercado era aproximadamente en un 70% proveniente de inversores individuales que operaban a través de un intermediario como lo eran los corredores de bolsa (figura que hoy ya casi ha desaparecido), donde luego éstos enviaban las órdenes a las instituciones. Mientras que el 30% restante del volumen era proveniente del capital de las propias instituciones y sus clientes. Si nos acercamos más a finales de siglo vemos como el volumen institucional logra pasar al frente y continuar creciendo cada vez más para en nuestros días invertir la relación a un 75% institucional y un 25% minorista.
Como siempre en un análisis de datos es necesario estudiar cualquier tipo de sesgo que esos datos puedan tener, y en este caso en mi opinión entiendo que hay un aspecto muy importante a tener en cuenta. Me refiero a la variable nada despreciable de las razones evaluadas por los inversores minoristas para tomar sus decisiones. Si bien está claro que la manera en que mayoritariamente se invertía en el siglo pasado era con un enfoque de más largo plazo hay que tener en cuenta que el acceso a la información que tenían los inversores era gracias a periódicos especializados y más recientemente gracias a segmentos de televisión donde se trataba el tema. Este aspecto es super importante si pretendemos evaluar una diferenciación entre la manera de invertir de minoristas e institucionales ya que los activos financieros de los cuales los medios hablaban provenían de la información que las propias instituciones hacían visible y promovían. Difícilmente en las épocas previas al acceso global a internet la masa de inversores no profesionales tuviera acceso a pensar siquiera en evaluar empresas que no fueran populares, empresas nuevas o empresas no promocionadas por los medios especializados.
En definitiva entiendo que por más que el volumen se considerase minorista, las decisiones de esos inversores estaban muy influenciadas por las intenciones institucionales, ya sea por la promoción de activos en los medios o por el pago de comisiones a los corredores. Métodos que se siguen utilizando también hoy en día donde los medios entregan espacio a cualquiera que pague el precio para promover su análisis o su venta cualquiera sea. Analizo la situación de hoy en día con mas detalle en parte del artículo sobre inversiones de corto plazo donde hablo del papel de los medios de comunicación.
Este repaso histórico es importante para tener claro cuando menos de manera resumida estos puntos, antes de poder entender la diferencia que analizaré más adelante sobre los libros y materiales referentes al análisis técnico.
PUNTO DE QUIEBRE PARA LOS INVERSORES MINORISTAS
Comenzando el nuevo siglo y con la ayuda del alcance global de Internet, de a poco se fueron abriendo las puertas de los mercados financieros a una mayor participación. Primero con ciertos brokers permitiendo a cualquier persona individual abrir una cuenta de inversión para gestionarla a su total discreción. Cuentas que hasta pasados los años 2000 eran de mínimo U$S 50.000 y con el paso del tiempo fueron bajando cada vez más los límites, hasta llegar a nuestros días donde es posible abrir una cuenta con U$S 5.
Estas condiciones entre otras provocaron que en los últimos 10 años se diera un crecimiento exponencial de los participantes minoristas volcando dinero día a día en el mercado en base a sus propios criterios y decisiones. Si bien el volumen institucional continúa siendo la mayoría indiscutida del mercado, esta situación generó un cambio significativo a tener en cuenta. El desorden mayúsculo que se produce entre las decisiones de cada persona sin criterios profesionales volcando su dinero al mercado abrió la puerta a cambios relevantes en las estrategias de inversión de los operadores profesionales así como también la creación de nuevos enfoques de operativa dedicados a capturar ese dinero “amateur” o como también le llaman “dinero tonto”.
Al igual que un jugador de póquer profesional espera la oportunidad de encontrarse con un jugador novato en la mesa porque sabe que sus posibilidades de ganar dinero aumentan, los inversores institucionales movidos por por la oportunidad y la redistribución de liquidez que ha habido en los últimos años se han ajustado de la mejor manera para aprovechar esta situación. Son conscientes de que si bien siguen teniendo el poder de mover el mercado ya quedaron atrás los días en que todo se resolvía solamente entre decisiones profesionales. El tomar sus decisiones solamente en base a los mismos criterios que tenían en el mercado de hace 20 años implicaría para ellos el dejar dinero en la mesa que no están aprovechando, dinero que con la muerte de la renta fija y la baja en la liquidez de nuestros días se vuelve muy importante.
Creo que también hay que tener en cuenta que toda esta participación de minoristas en el mercado con el paso del tiempo va a tender a aumentar lejos de acabarse. Por lo tanto pensar que será un ciclo y que luego el mercado volverá a ser lo que era en el siglo XX es un error. Ya que obviamente no hay posibilidades de que Internet deje de existir ni de que aparezcan reguladores que prohíban la actividad, la cual aporta no solo una liquidez al mercado muy importante sino también una fuente de ingreso para los operadores institucionales que es más sencilla de conseguir que el éxito en sus propias inversiones.
PARTICIPACIÓN DE ALGORITMOS DE INVERSIÓN
Pero así como Internet abrió la puerta a la participación de individuos sin experiencia en el mercado, también abrió la puerta a una serie de modificaciones dentro del campo tecnológico con la que estos mismos mercados financieros se desarrollan. Aprovechando las posibilidades tecnológicas y las nuevas oportunidades que ofrece un mercado más participativo surgieron como actores principales los sistemas o algoritmos computarizados de inversión. En donde las computadoras reaccionan a las circunstancias del mercado tomando decisiones sin la intervención humana. Sistemas que en su mayoría apuntan a explotar un sector específico del mercado como es la ejecución de órdenes, pero estos detalles los trataré más a fondo en otro artículo.
Parte de estos algoritmos son creados o comprados por las instituciones más grandes del mercado y algunos de ellos con un enfoque a estrategias dedicadas a capturar liquidez. Como comenté anteriormente parte de la liquidez es aportada por órdenes de operadores minoristas a las que estos sistemas intentan atrapar. De esta manera los grandes operadores tienen una herramienta efectiva para ampliar el caudal de dinero minorista con el que logran hacerse para sí.
Si tenemos en cuenta que hoy en día la mitad del volumen circulante en los mercados proviene de algoritmos computarizados, no parece muy lógico esperar que las herramientas utilizadas para invertir en 1986 continúen funcionando exactamente de la misma manera. Ya que los objetivos de este volumen computarizado son completamente diferentes a los que tenían gente como Soros, Lynch, Buffet y otros a los que gente como Murphy intentó analizar.
INTERPRETACIONES QUE NO ME VAN A EXPLICAR UN LIBRO DE ANÁLISIS
Siempre es tentador hacer estudios estadísticos para respaldar conclusiones, pero sin quitarle valor en otros campos yo prefiero NO hacerlos en los mercados financieros. No podemos pretender que no ha pasado nada y continuar realizando análisis de inversión como si los algoritmos no participaran del mercado, o como si los operadores institucionales no estuvieran enfocados en obtener el dinero que vuelca una persona desde su casa que decide invertir en cierto activo porque lo vio en Internet. Es una realidad que ningún libro escrito en los años 80 o 90 podrá reflejar, como nosotros no podremos predecir cómo serán las circunstancias dentro de 30 o 40 años. El ser bueno en este trabajo implica que tendremos que estar atentos y adaptarnos en caso de que las condiciones cambien pero siempre enfocados en las razones de fondo.
Ya que sabemos que las instituciones utilizan estrategias para tomar decisiones en base a estas circunstancias que hace 30 años no existían en el mercado, podemos volver a recorrer el proceso comentado al principio del artículo. Hay estrategias nuevas y modificaciones de las estrategias antiguas siendo aplicadas en los mercados, pero no alcanza con saber que esto es así. Debemos identificar qué es lo que mueve esas estrategias para poder actuar en consecuencia.
Por ejemplo si se que los algoritmos buscan cantidades interesantes de contratos debería ajustar mi manera de tomar decisiones cuando me enfrento a esa situación para poder aprovecharla. Si se que mucha gente sin experiencia colocará su dinero en activos que estén subiendo de manera agresiva, al decidir participar en esos activos deberé hacerlo pensando cómo lo harán los operadores institucionales en base a las condiciones de mercado actuales (ya que el volumen de estos operadores es el que define los movimientos de precio). Lo peor que puedo hacer es leer un método de inversión en un libro y pretender tener éxito aplicando una regla o solución general a casos particulares.
El hacer estas adaptaciones no pasa por tener un título universitario o leer un libro específico. Si bien todo puede ayudar a tener más herramientas, la clave en mi opinión es ponerse en el lugar de quien toma las decisiones que mueven el precio y pensar de que manera ellos intentarán sacar provecho en cada situación para hacerse con el dinero no profesional. Será mucho más difícil ser rentable PRETENDIENDO APLICAR UNA REGLA FIJA Y CONSTANTE DE INVERSIÓN. He estudiado a todos los inversores y traders exitosos que he encontrado y puedo asegurar que ninguno habla de sus metodologías como “reglas” o “sistemas”, y mucho menos se dedican a vender libros.
DESCONFIANZA EN EL ANÁLISIS DE GRÁFICAS DE PRECIO
Sabemos que hoy en día la mayoría de quienes hablan sobre que el análisis técnico ha perdido valor en general intentan luego captar clientes para vender algo. Y esto no solo pasa con este tipo de análisis sino con muchas otras cosas, ya que el desvalorizar algo importante antes de ofrecer un “nuevo” reemplazo para el mismo fin es la técnica de ventas más utilizada en estos días.
Pero dejando de lado estos casos, creo que sí hay personas que realmente pueden sentir que este tipo de análisis no es efectivo por no ver resultados o respuestas claras del precio frente a estas referencias. O peor aún, han perdido dinero intentando invertir como los libros de hace 40 años recomiendan. En estos casos lo que veo muy a menudo es que prácticamente nadie intenta hacer evolucionar los conceptos que estudia, sino que directamente lo dan por inválido y se mueven a buscar una herramienta de trabajo diferente.
CONCLUSIÓN
Sé que muchas personas no estarán de acuerdo con las opiniones que expuse aquí por entender que toda información es buena, y me gustaría que me hagan llegar sus opiniones para intercambiar ideas. Ya que el propósito de estos escritos es divulgar conceptos que no encuentro en general en otras fuentes para promover diferentes visiones a quienes como a mi les guste investigar, y no quedarse solo en la superficie de este mundo tan complejo que son los mercados financieros.
Sinceramente no conozco autores que traten el tema desde este punto de vista, pero de haber alguno debería ser alguien que haya escrito algún libro sobre el tema posterior al año 2010. De otra manera los conceptos no se adaptarán al mercado de 2021 y no estudiarán la mejor manera de adaptar los antiguos criterios a nuestros días.
Por mi parte he leído muchos libros sobre inversiones y lo seguiré haciendo, pero sinceramente no me parece adecuado recomendar alguno. Prefiero aportar desde la reflexión que hago en este artículo y que cada quién analice con un proceso similar si lo que lee es provechoso o no. Hablo siempre de autores que hayan trabajado a alto nivel en instituciones ya que son los únicos que pueden dar información valiosa para descifrar las intenciones de sus pares. Nunca recomendaría siquiera evaluar la lectura de libros que hayan sido escritos por personas que constantemente publican libros nuevos, que se dedican a vender cursos o que obtienen cualquier otro beneficio económico a la hora de publicar.
Creo que está muy bien nutrirse de los orígenes de la información que hoy disponemos y me parece genial que cada quién lea toda la información que pueda para aprender. A mi entender el problema surge porque mucha gente NO PIENSA MANERAS DE ACTUALIZAR esa información para adaptarla al mercado actual, y pretenden aplicar los conceptos de la misma manera en que se podían aplicar hace más de 20 años.
Para quien SI SERÁ BENEFICIOSO el adquirir todo el conocimiento antiguo será aquel que utilice esos conceptos iniciales como base para impulsarse a descubrir o actualizar esas ideas. Las bases y el trabajo creado por gente como Dow o Elliott por poner algunos ejemplos entre otros tienen un gran valor, pero su misión no fue predecir el futuro, sino que debemos tomar la posta que nos han pasado y avanzar en el entendimiento del mercado empezando con esa ventaja.
En cambio para quien pretenda poder tener una lectura clara del mercado a nivel de análisis técnico solamente aplicando de manera exacta los conceptos descubiertos por nuestros predecesores, el aprender toda esa valiosa información no le servirá para ser rentable en este trabajo.
Por Christian Tuvi
Si bien siempre que vemos imágenes de gráficas de precio de inversores, gestores o traders profesionales, nunca vemos una distinción de color entre movimientos alcistas o bajistas, suele ser algo que si aparece cuando vemos gráficas de precio de operadores minoristas. Incluso en los principales medios financieros que vemos a diario no se suelen mostrar gráficas de velas con diferentes colores según el cierre del período, pero a pesar de eso por alguna razón es muy difícil encontrar traders principiantes que tomen en cuenta ese detalle.
Es una consulta que en muchas ocasiones me han realizado y por eso decidí explicar cuales son los criterios que tomo en cuenta en mi operativa para utilizar barras o velas de un solo color en mis gráficos. Mi intención no es para nada afirmar que el hecho de utilizar una cotización monocromática resulte en un beneficio a la hora de obtener rentabilidad en la operativa, pero a mi entender si puede ser perjudicial el pretender obtener información de ese aspecto e incluirlo como parte de una decisión de inversión.
Personalmente entiendo que el no hacer una distinción cromática entre los diferentes cierres de períodos de un gráfico me ha ayudado bastante en algunos aspectos que comentaré a continuación. Pero mi intención no es solamente transmitir mi experiencia sino analizar algunos de los aspectos técnicos que pueden generar conflicto con agregar un criterio de este estilo a la toma de decisiones. De esta manera quedará en la decisión personal de cada quien si quiere exponerse a una situación o no a cambio de mantener este aspecto estético en su análisis.
Aclaro que me estaré refiriendo a velas “verdes” y “rojas” ya que son los colores más utilizados. Donde el verde representa un fragmento de tiempo en donde el precio de un activo tuvo una cotización de apertura inferior a su cotización de cierre, y donde el rojo por el contrario se utiliza para representar un precio de apertura superior al precio de cierre del período.
PROMOCIÓN Y SIMPLICIDAD EN LA UTILIZACIÓN DE COLORES
Si hablamos sobre gráficas de velas o barras, es frecuente encontrar a como algo generalizado el darle importancia a la distinción entre los períodos alcistas y bajistas en gráficas de precio que muestran “educadores”/vendedores o cualquier persona que promueve su contenido en foros masivos como YouTube. Es sabido entre quienes se dedican a vender productos a traders novatos que resulta mucho más efectivo transmitir la idea de simplicidad que la idea de eficacia para conseguir que alguien pague por su producto. El hecho de exponer como condición o “filtro” importante para una toma de decisiones de trading algo tan simple como el color de una barra resulta en una falsa sensación de seguridad que se transmite de manera eficaz y como valor agregado a la hora de dejar en claro que la lectura del gráfico o la aplicación de la estrategia que se busca vender se soluciona en parte con la identificación de un color.
Este mismo aspecto lo han puesto en práctica de forma eficaz los sitios web dedicados a la venta de indicadores para trading. Estos sitios han conseguido aumentar sus ventas dándole una “nueva fachada” a los mismos indicadores que vendían antes. Si bien este cambio ya se dio hace varios años, acorde a una pequeña investigación que realicé e información que pude conseguir sobre las ventas de una de las principales webs mundiales dedicadas a este rubro, no solamente lograron aumentar las ventas de ciertos indicadores simplemente agregandole inútiles códigos de color que no aportan ninguna información nueva al análisis, sino que también la propia empresa ha reconocido que solo con ese cambio lograron tener una aceptación tal entre los traders novatos como para que su aumento de ventas se acompañe con un aumento de precio que en ocaciones llega a 10 veces el valor de la versión original del indicador.
En la revisión que realicé del grupo de indicadores que cumplen estas características realmente no encontré aspectos relevantes que agreguen valor a la funcionalidad que el indicador ya poseía previamente. Podemos encontrar ejemplos tan simples como el cambiar el color de una media móvil dependiendo si se encuentra en dirección alcista o bajista.
Esta práctica también es bastante frecuente en educadores o academias que no solamente promueven el uso de las clásicas velas verdes y rojas, sino que además toman indicadores que ya existen pero les realizan pequeños cambios estéticos para transmitir la idea de exclusividad y tener un argumento de ventas más fuerte, ayudando a convencer al cliente de que puede estar perdiéndose de algún tipo de análisis que solamente conseguirá si compra ese curso o esa versión de indicador exclusivo. Personalmente a pesar de no utilizar indicadores en mi operativa muchas veces he reprogramado algunos para hacer ciertas pruebas y puedo asegurar que los cambios que se ven en los casos que anteriormente mencioné se pueden realizar literalmente en 15 minutos modificando el código de programación de la versión anterior o gratuita de los mismos indicadores. Ya que los cambios que ofrecen no son obtenidos de un profundo análisis de mercado y de resultados, sino de la búsqueda de convertir algo que ya existía en una versión más llamativa de sí mismo.
CUESTIONES TÉCNICAS IMPLICADAS
Luego de la anterior introducción a manera de visión general de algunos de los aspectos más comerciales del tema, pasaré ahora a enumerar algunos de los principales aspectos técnicos que influyen directamente en mi decisión definitiva de no utilizar distinción de colores en las velas de mis gráficos.
RELACIÓN VOLUMEN / TIEMPO
Cuando analizo un instrumento financiero con el fin de tomar una decisión en cuanto al respaldo que existe para un cierto movimiento, lo que espero que defina si la cotización del precio sube o baja es el ingreso de volumen, o sea los contratos comprados y vendidos en relación a la contrapartida disponible en el mercado. Este es un aspecto importante que hay que entender ya que el volumen de compras y ventas que entran al mercado en un determinado nivel de precio es un dato que se puede ver de igual manera para todos los operadores institucionales o minoristas de todo el mundo. Y en este momento quiero hacer un paréntesis para dejar en claro que cuando me refiero a cantidad de contratos o ingreso de volumen lo hago como concepto asociado al movimiento. No es el objetivo de este análisis entrar en detalle del flujo de órdenes.
Entendido esto y tomando por caso una situación donde me encuentro frente a la decisión de ejecutar una compra o venta, mi interés estará centrado en detectar en cuál de las dos direcciones ingresan mayores voluntades o mayor cantidad de capital para lograr confirmar o descartar mi intención de operativa. Por lo cual EN NINGÚN CASO dictará mi decisión la cantidad de segundos que le consumieron al "bando ganador" conseguir la contrapartida necesaria para generar un cambio en la cotización del instrumento.
Veamos la situación con un ejemplo para que no queden dudas visto en un gráfico muy pequeño. Utilizando un gráfico de precio de 30 segundos por vela representada en el gráfico y suponiendo que me encuentro en el momento de tomar una decisión sobre el desenlace de mi operación. El hecho de que termine presionando el botón de compra o de venta frente a cuál sea mi metodología de ingreso al mercado debería siempre y como mencioné anteriormente guiado por decisiones basadas en DATOS QUE EL PROPIO MERCADO PROPORCIONA. Sería un grave error en nuestro ejemplo decidir una compra (pongamos por caso que compra es lo que buscamos) solamente por la cantidad de segundos que le tomó al mercado en ese momento en particular el disponer de la contrapartida necesaria para efectuar el cambio de cotización. Si la vela de 30 segundos tiene un cierre superior a su precio de apertura terminaremos viendo esa vela de color verde debido a su condición alcista.
Lo que hay que entender de este punto es que solamente 5 segundos antes en nuestro ejemplo la vela se encontraba con un cierre inferior a su precio de apertura y por tanto era bajista en ese momento. Por lo cual las razones que están determinando si la vela en cuestión resulta siendo alcista o bajista son 2 factores. Primero la disponibilidad de contrapartida, es decir la cantidad de contratos que hay disponibles en los niveles de precio donde mi vela está tomando su precio de cierre para ese momento en particular. Ya que si la contrapartida necesaria para las órdenes disponibles en el mercado tarda unos segundos más en aparecer eso influirá directamente en el hecho de que la vela tenga un cierre alcista o bajista. Mientras que el segundo factor que determinará la dirección de cierre es la elección arbitraria y subjetiva de los períodos que el operador elige para ver representado el precio.
Obviamente la elección de gráficas de 30 segundos, 1 minuto, 2 minutos, 5 minutos, etc. son a total y libre elección del trader respecto a cómo entienda que le ayudan en su estrategia. Pero en ningún caso tiene sentido el vincular la elección personal de un marco temporal para las gráficas con la disponibilidad de volumen que se hará presente en el mercado en el momento particular en que una vela define su cierre alcista o bajista.
Es cierto que aún hoy existe entre muchos traders novatos la perpetuación de una práctica o idea que refiere a relativa importancia de ciertas gráficas sobre otras. Por ejemplo, entender que la representación del precio en una gráfica de 5 minutos debería tener una relevancia mayor para la toma de decisiones que una gráfica de 220 ticks. Mayormente esta es una narrativa promovida por los divulgadores o educadores relacionada a lo mencionado previamente sobre intentar atar aspectos sencillos de identificar con un posible beneficio. Logrando así instalar en su comprador o potencial cliente que el mérito de éste vendedor está en el haber descubierto algo efectivo y nunca en la complejidad de su aplicación. Así será más sencillo para quien vende una estrategia el motivar a la compra, ya que luego de saber “el secreto”, “la fórmula” o “el sistema” solo bastará con mirar colores de velas y datos que podría analizar un niño para proceder a ganar dinero. Es común encontrar vendedores que dicen haber descubierto que una media móvil es más importante y por tanto más efectiva que otra, o que el aplicar un “sistema” de trading en una temporalidad de gráfica en particular resulta más efectivo que hacerlo en otra. Pero esta narrativa nunca será respaldada por ningún documento o análisis histórico ya que a mayor tamaño de muestra más equilibrado se vuelve cualquier aplicación en base a estos criterios.
Por tanto en cuanto al aspecto de cierre de velas para definir su dirección, y analizando los dos puntos que expongo hasta aquí podemos entender que claramente 4 operadores que se encuentren mirando la misma cotización de un instrumento se enfrentarán a diferentes situaciones si deciden tomar como relevante el cierre o color de una vela en diferentes gráficas. En el mismo momento si uno está buscando algún tipo de señal de este estilo en una gráfica de 1 minuto verá un cierre diferente a quien está mirando una gráfica de 30 segundos, diferente a quien está mirando una gráfica de ticks y a quien está mirando una gráfica de rango. Mientras que si éstos mismos operadores que ven diferentes gráficas analizan el movimiento o el volumen que ingresa al mercado independientemente del cierre o color de su vela, todos estarán entendiendo y reaccionando frente al mismo comportamiento SIN QUE SE LO IMPIDA un aspecto arbitrario como el marco temporal elegido o la tardanza en el cierre de la vela por no haber surgido en el mercado la contrapartida necesaria unos segundos antes.
Un argumento bastante utilizado para defender la teoría de la importancia de ciertas gráficas sobre otras es el de consenso. Idea que quedará mejor explicado en una de las próximas razones que detallaré para entender que no puede establecerse una prioridad por sostener que hay más personas mirando un gráfico particular frente a otro. Por el momento solo comentaré que el movimiento de precio de cualquier activo no se da por la acumulación de voluntades en general y por tanto si hay un número de personas mayor mirando la gráfica de 1 hora eso no se traduce en que las lecturas de esas velas sean más importantes que en una gráfica de 20 minutos o de 2 horas. Los movimientos de precio se dan gracias al volumen institucional, los cuales son el porcentaje menor de los operadores y no la mayoría que predican los defensores de los consensos en el mercado.
NO SIEMPRE VEMOS EL PRECIO REAL
Los aspectos expuestos en el punto anterior reflejan un primer inconveniente en el que el operador mediante su discreción puede AFECTAR DE MANERA DIRECTA si el cierre de una vela en particular que verá en el gráfico será alcista o bajista. Pero en cambio los puntos que trataré en este apartado tienen en común que en ningún caso dependen de la voluntad del operador, y a pesar de eso influirán de forma directa también en la varianza de casos que determinen el precio de cierre de la vela en cuestión.
Primero debemos tener en cuenta que cada operador minorista se enfrentará a diferentes dificultades o condiciones técnicas gracias a los recursos de los que disponga para su equipamiento de trabajo. Equipamiento en el que además de incluir su conexión a internet, computadora y plataforma de trading, también debemos incluir a su proveedor de datos de mercado que verá en sus gráficas. Este proveedor que en ocasiones es contratado por el trader y en otras ocasiones es proporcionado por su broker en forma gratuita será el mayor responsable en determinar a qué precio el operador verá la apertura y el cierre de cada vela en específico.
Para asumir que vemos en nuestros gráficos los precios de apertura y cierre correctos debemos asumir que la plataforma que utilizamos genera una recarga de datos cada una de las veces que se abre una gráfica de un instrumento. Aspecto que varía de plataforma en plataforma. Pero sin tomar en cuenta este punto el primer problema al que se enfrenta el operador es a la “calidad” de datos que le ofrece su proveedor. Existen proveedores que ofrecen solamente gráficas fraccionadas por minutos o segundos, donde el dato histórico que recibe el operador será el precio de apertura y cierre de cada vela solamente. Existen otros proveedores que ofrecen un registro de cada tick de movimiento del precio, y por lo tanto un detalle mayor a la hora de formar las velas en el gráfico.
También es frecuente en operadores minoristas que no disponen del mejor servicio de conexión a internet posible ver la pérdida de paquetes de datos, lo que provoca que por unos segundos la pausa en las cotizaciones. Aspecto que claramente influirá en la información que el trader verá en su gráfica y en la definición de algunas velas en particular. Aquí dependerá del software que el operador esté utilizando para solucionar el problema con una nueva carga de datos o si deberá limpiar el cache de datos de su computadora para corregir el error. De todas maneras es un problema que en muchas ocasiones el trader no llega a registrar, pero en caso de hacerlo dependerá del marco temporal elegido para trabajar si hay tiempo de corregir el problema antes de necesitar el dato preciso para tomar una decisión.
Los operadores institucionales invierten mucho dinero en sus fuentes de datos, e incluso aquellos que trabajan movimientos de precios muy pequeños también invierten en poder obtener una ubicación cercana físicamente a la bolsa de donde provienen sus datos para así evitar demoras de fracciones de segundo en las cotizaciones. Evidentemente no lo hacen esto por gastar su dinero en fuentes de datos exclusivas, sino porque los problemas técnicos en cuanto a la correcta visualización de datos son evidentes y así logran evitarlos. Por lo tanto no es algo prudente pensar que un operador minorista tenga en cada momento de decisión el mejor reflejo del precio real de un instrumento en su pantalla.
Otro punto a tener en cuenta y probablemente el más evidente de todos es la cantidad de spread o diferencial que cargan muchos brokers sobre el precio del instrumento. Parece increíble que muchos traders no reparen en esto pero podemos entenderlo ya que donde más influye este punto en general es en brokers que apuntan a operadores que recién se inician en el mundo del trading y las inversiones. Ese spread (diferencia entre el precio para ejecutar compras respecto al precio para ejecutar ventas) genera frecuentemente UN ESPACIO DE VARIOS TICKS de desviación con respecto al precio real del instrumento. Si a esto le sumamos que el operador tiene en sus opciones de plataforma la elección de cuál de las cotizaciones desea que represente su gráfico, o sea si quiere ver la gráfica en base a la representación de las cotizaciones de precios de venta o de compra, nos deja por delante un escenario donde el intentar leer el cierre de una vela se vuelve un dato en la mayoría de los casos inútil.
Si bien hay más problemas a nivel técnico que no dependen exclusivamente del operador voy a cerrar este punto ya que entiendo que con los que he enumerado es suficiente para transmitir la idea general y cumplir con el objetivo que busca el artículo. Es teóricamente imposible que 2 operadores minoristas logren tener exactamente las mismas aperturas y cierres de velas frente al mismo instrumento y frente al mismo tipo de gráfico o marco temporal en que lo visualicen. Estos aspectos se verán afectados por sus recursos técnicos, software, el broker que utilice, el spread que el broker aplique al operador en ese instrumento, la fuente de datos, etc. Por tanto el trader que elija tomar una decisión influida por el hecho de que una vela tiene su cierre un par de ticks por encima o por debajo de su precio de apertura (verde o roja) a mi entender ESTÁ ASUMIENDO UN RIESGO INNECESARIO, debido a que basa su decisión en un aspecto sobre el que nunca podrá tener seguridad a nivel técnico y de información. La mejor forma de evitar los problemas de este apartado no es invirtiendo en fuentes de datos excesivamente costosas para tener un mejor reflejo del precio, sino EVITANDO TOMAR EL COLOR O CIERRE DE LAS VELAS como un aspecto relevante para la toma de decisiones.
PUNTOS DE INTERÉS PARA EL VOLUMEN
Luego de haber detallado algunos puntos técnicos previamente pasaré ahora a mencionar por último sólo algunos aspectos relacionados a mis análisis de comportamiento de mercado que entiendo pueden tener relación con el tema tratado en el artículo.
Estudiando el comportamiento de los operadores institucionales y los momentos en que generan descargas de volumen he notado que debido a la necesidad de obtener la contrapartida necesaria es muy frecuente que el volumen surja en los extremos de un movimiento. Hablando del tema que nos ocupa que es el de una vela específica, el análisis muestra que las principales negociaciones como es de esperar no tienen relación con la apertura o el cierre de una vela, sino con el nivel de precio donde la contrapartida de contratos disponibles es mayor. Esto no solamente implica que el aspecto alcista o bajista de una vela es irrelevante, sino que confirma uno de los puntos que mencioné anteriormente sobre la igual falta de importancia en el marco temporal en que se está fragmentando la lectura de un activo financiero. Si los operadores que tienen posibilidad de influir de manera determinante en el movimiento del precio lo hicieran en base a la lectura de un tipo de gráfica en específico en lugar de a la disponibilidad de contratos entonces podríamos ver claramente un ingreso de liquidez en torno a los precios que definen las velas de ese gráfico en particular. Ya que en casos donde existan diferentes voluntades se daría un escenario de pelea o resistencia por definir en cual de las dos direcciones posibles ingresará mas capital para lograr mover el precio. Pero eso en el mercado real simplemente no puede existir, ya que el volumen institucional se debate entre las intenciones y premura por conseguir la liquidez.
CONCLUSIÓN
En un sistema de trading o en una metodología para toma de decisiones siempre habrá diferentes factores a considerar, los cuales en conjunto participarán en la decisión final sobre si tomar o no tomar un trade o inversión. Por esta razón si discriminamos los diferentes campos de decisión de la operación es muy importante hacer el análisis en abstracción de cada uno. Es decir evaluar la importancia de cada información por separado para luego verificar que tanta influencia tiene la misma en el conjunto. De esta forma no estaremos incluyendo aspectos irrelevantes o perjudiciales para nuestra operativa pensando que son efectivos. Y en este punto todo cuenta, desde la cantidad de gráficas, su distribución, el uso o no de indicadores, los momentos por que atraviesa el precio, y muchos otros aspectos entre los que se encuentra también el tema que nos ocupa en éste análisis como lo son el color de las velas.
Claramente el cierre de una vela NO ES UN DATO DE MERCADO sino una consecuencia de la subjetividad personal de cada operador a la hora de elegir el gráfico en el que va a trabajar. Por ende cada inversor en el mismo momento verá cierres distintos acorde a su tipo de gráfica y a su fuente de datos de mercado. En mi operativa personal considero que el unificar los colores de las velas me ayudó mucho en un inicio a evitar caer en la tentación de tomar decisiones erradas frente a un concepto que entiendo irrelevante. Ya que como lo mencioné anteriormente lo que genera el movimiento de precios y por tanto es importante analizar a la hora de tomar las decisiones es el comportamiento en ingresos y egresos de volumen al mercado en una dirección en específico.
El concepto de cierre de vela alcista o bajista aplicado a la toma de decisiones que he tratado aquí es siempre referido a su importancia CON RESPECTO A LA VELA EN SÍ MISMA. He intentado dejarlo claro en todo momento y espero haberlo logrado, pero para evitar que queden confusiones hago la aclaración de que no estoy analizando el cierre de velas por encima o por debajo de una referencia, indicador, nivel de precio, etc. Si bien ese tipo de interacciones comparten muchos de los criterios que vimos sobre su falta de relevancia con respecto a las decisiones, puede dar para otro artículo completo de análisis y no voy a incluirlo aquí.
Espero con este análisis haber ayudado a comprender algunos puntos que a veces se pasan por alto, como reflexionar sobre conceptos que se dan por sobreentendidos cuando aplicamos sistemas de trading. Como comencé diciendo en éste artículo, mi intención no es abolir las gráficas bicolores, pero si espero que ese aspecto no sea un factor de decisión de inversión sino simplemente un personal gusto estético.
Considero con base a este análisis de volumen que es posible obtener una mayor calidad de información realizando un fraccionamiento de las gráficas y de ser posible estudiar los movimientos en marcos temporales menores, ya que de esa forma será más visual la importancia que tiene un interesante ingreso de contratos al mercado que tomando un criterio de color de velas en un gráfico único. En muchos casos incluso es interesante frente a una misma zona de precio el cambiar la decisión de una venta por una compra o a la inversa acorde a la lectura que se puede realizar de la fuerza de los movimientos. Decisión que en general puede tomarse en el espacio de una o dos velas, pero que se vería limitada en caso de incluir un criterio de velas verdes o rojas. Ya que un rechazo que el precio realice sobre un cierto nivel de precio IMPLICA SIEMPRE UN COMPORTAMIENTO DE RECHAZO SIN IMPORTAR SI EL CIERRE DE LA VELA que el operador mira finaliza por encima o por debajo del precio de apertura.
Por Walter Nogara
© FT montage; Bloomberg | Retail traders can now trade shares on their phones as easily as they can play games
La industria del trading se ha transformado en los últimos años, con un aumento significativo en la participación de los traders minoristas. La popularización de la tecnología y la accesibilidad a la información financiera han permitido que más personas participen en el mercado.
Los mercados financieros han estado tradicionalmente dominados por grandes instituciones como bancos, fondos de cobertura y fondos de pensiones. Sin embargo, en los últimos años se ha producido un aumento espectacular de la participación de operadores minoristas en los mercados. Esto se debe a la proliferación de plataformas digitales de negociación que han facilitado más que nunca el acceso de los particulares a los mercados financieros. Echemos un vistazo más de cerca a esta tendencia y exploremos cómo las grandes instituciones se están beneficiando de ella.
Según Statista, el número de operadores minoristas activos en todo el mundo pasó de 5 millones en 2018 a más de 8 millones en 2020. ¡Esto representa un aumento del 60% en solo dos años! Este aumento de la actividad minorista ha tenido un gran impacto en los mercados financieros, especialmente en lo que respecta a los volúmenes de negociación. De hecho, según un estudio de Goldman Sachs, el volumen de operaciones minoristas representó el 40 % de todas las operaciones de renta variable a escala mundial durante el tercer trimestre de 2020, frente al 25 % de solo tres meses antes.
Ventajas para las grandes instituciones
Entonces, ¿cómo beneficia este aumento de los volúmenes de negociación a las grandes instituciones? En primer lugar, el aumento de la demanda de sus productos y servicios se traduce en mayores beneficios. Además, muchos grandes inversores institucionales han visto la oportunidad de aprovechar el nuevo interés de los operadores minoristas ofreciéndoles nuevos productos y servicios adaptados específicamente a sus necesidades. Entre ellos se incluyen plataformas educativas que enseñan a los operadores minoristas los conceptos básicos de la inversión, así como sitios de negociación basados en las redes sociales, donde los usuarios pueden obtener consejos de otros operadores de todo el mundo.
En definitiva, está claro que estamos asistiendo a un cambio sin precedentes hacia la participación de los operadores minoristas en los mercados financieros. A medida que más minoristas entran en estos mercados buscando formas de ganar dinero, las grandes instituciones se aprovechan ofreciendo nuevos productos y servicios diseñados específicamente para ellos. Con más personas invirtiendo que nunca, estas tendencias continuarán en 2023 y más allá