La cocina de Liechtenstein es un reflejo de su ubicación alpina, fusionando las tradiciones de la Suiza alemana y el Vorarlberg austriaco, pero con un orgullo local muy marcado. El plato nacional por excelencia es el Käsknöpfle, la versión local de los spätzle; son pequeños "botones" de masa de harina y huevo que se hierven y luego se mezclan con una cantidad generosa de queso local fuerte (como el Sura Kees o Gruyère), coronados con mucha cebolla frita crujiente. Lo distintivo aquí es la guarnición obligatoria: se sirven siempre con un lado de Apfelmus (compota de manzana dulce), cuyo contraste con el queso salado define el sabor del principado.
El ingrediente histórico más importante es el maíz, protegido con Denominación de Origen. El plato tradicional de desayuno o cena humilde es el Ribel (o Rheintaler Ribelmais). Antiguamente comida de pobres, consiste en una sémola de maíz y trigo que se cuece en leche y luego se tuesta lentamente en una sartén con mantequilla o manteca hasta que queda dorado y migoso; hoy se come tradicionalmente mojado en café con leche o acompañado de azúcar y compota de frutas. En temporada de caza (otoño), los menús se llenan de Wild (carne de caza) como corzo o gamuza, servidos con "Spätzle" de castañas y col roja, mostrando la riqueza de los bosques alpinos.
En el apartado de bebidas y caprichos, Liechtenstein sorprende por su viticultura. Los viñedos del Príncipe (Hofkellerei) en Vaduz son un símbolo nacional y producen vinos excelentes, destacando el Pinot Noir (Blauburgunder) y el Müller-Thurgau, que se consumen casi exclusivamente dentro del país debido a la escasa exportación. No hay postres extremadamente únicos que no se compartan con Austria, pero la repostería es de altísimo nivel, con tartas de nueces y pasteles de frutas. También son muy populares los aguardientes de frutas locales (schnapps) destilados en granjas familiares para facilitar la digestión de las pesadas comidas de queso.
Respecto a las franquicias internacionales, la oferta en Liechtenstein es extremadamente limitada debido a su diminuto tamaño. Existe un único McDonald's en todo el país, situado en la localidad de Triesen; es bastante popular entre los jóvenes y curiosamente ofrece servicio a mesa y una terraza con vistas a los Alpes. También encontrarás la cadena Subway en Vaduz y Schaan. Sin embargo, no existen Burger King, KFC, Starbucks ni Domino's dentro de sus fronteras. Para acceder a esta oferta más amplia, los residentes suelen cruzar el puente sobre el Rin hacia Buchs (Suiza) o conducir unos minutos hasta Feldkirch (Austria), donde sí están presentes estas marcas globales.