“Empecé en el teatro, mirando la mesa de mezclas en vez de mirar al actor. Aprendí que lo interesante a veces no está en el escenario, sino detrás. Esta identidad sale de eso”
“Empecé en el teatro, mirando la mesa de mezclas en vez de mirar al actor. Aprendí que lo interesante a veces no está en el escenario, sino detrás. Esta identidad sale de eso”
“No tenía dinero para pagar un estudio de diseño, así que me la hice yo. Me puse el listón donde no me correspondía, en Pentagram, y decidí que ninguna decisión sería estética. Todas tenían que venir de algo que ya existiera en mi vida.”
“Descarté 34 tipografías antes de encontrarla. La que se quedó se fundió en 1902, dibujada a partir de inscripciones talladas en la piedra de Florencia en el siglo XV. Lleva el nombre de Luca della Robbia, escultor de terracota vidriada. El mismo barro cocido de los tejados de Alicante, de donde soy.”
“Sus letras son a la vez filo de cincel y calor de arcilla. La precisión de la máquina y la mano que la maneja. Es el mismo sitio donde llevo trabajando desde niño, detrás de una consola.”
“El círculo viene de las dos cosas por las que la luz entra y sale en mi trabajo. El haz del foco de teatro y el objetivo de la cámara. Capturar y proyectar, en una sola forma.”
“Los cinco colores no vienen de una paleta, vienen de sitios. El papel, de los libros que edito. El verde, de la montura de las gafas con las que miro el mundo. El burdeos, del terciopelo de una butaca. La terracota, del barro de los tejados de mi calle. Y la tinta, de la sala a oscuras el segundo antes de que empiece la película.”
“Ninguno de estos colores ni de estas letras se eligió porque quedara bien. Se eligieron porque ya estaban en mi vida. Uno no tiene que inventarse una identidad, tiene que encontrarla.”