Conocer las riquezas tanto arquitectónicas como espirituales de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario.
Recorrer los diferentes ambientes de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y así llegar a identificar los diferentes santos y capillas que se encuentran en su interior.
Cada año realizamos, como comunidad y parroquia San Martin de Porres, una peregrinación hacia la Basílica de nuestra Señora del Rosario (antiguo Templo de Santo Domingo) en el mes de octubre, y disfrutamos de la imagen de nuestra amada Virgen del Rosario, pero pocos nos detenemos a contemplar los tesoros artísticos y arquitectónicos que se contienen como lo son las imágenes, pinturas, vitrales y capillas que se encuentran dentro del templo.
En esta catequesis (parte 1) haremos un recorrido a través del pasillo central y de las capillas laterales. En la siguiente catequesis recorreremos el crucero y el retablo principal para conocer las imágenes y aprender sobre el carisma de la Orden de Predicadores que vivieron todos estos santos y además las imágenes de nuestro Señor y nuestra Señora que se encuentran en el Templo.
Por motivo de espacio y tiempo de lectura, se incluirá una breve biografía de cada uno de los frailes, venerables y santos que no abarca su historia completa. En algunos solamente se mencionará su mayor aporte. Para aprender más sobre cada uno de ellos les sugerimos investigarlos para conocerlos a fondo.
El 28 de octubre de 1969 el papa Pablo VI, a través de la Bula Papal, elevó el Templo de Santo Domingo a Basílica con el título y advocación de Nuestra Señora del Rosario. Las Basílicas mayores se encuentran en Roma y son 4. En Guatemala hay 2 Basílicas menores: la de Nuestra Señora del Rosario y la de Esquipulas que fue elevada de Santuario a Basílica por el papa Juan XXIII en el año 1961.
El escudo de la Basílica significa lo siguiente:
Flor fordelisada: símbolo de la familia Guzmán Aza a la que perteneció santo Domingo, con sus tradicionales colores blanco y negro.
Óvalo: con la bandera de Guatemala, la corona de la Virgen en oro y la luna en plata.
Llaves de San Pedro: símbolo de la Sede Apostólica.
Canopeum o umbralacum: de color rojo y amarillo distintivo de las basílicas menores.
Todo está unido con el emblema Mater Veritatis: Madre de la Verdad y unido por el Rosario.