Internet es una red masiva, es la red de redes. Internet conecta millones de ordenadores en todo el mundo a través de una red que permite que cualquier computador pueda comunicarse con otro sin importar en qué lugar del planeta se encuentren, siempre y cuando los dos estén conectados a Internet.
Las tres W que van en las direcciones de los sitios web a los que accedemos. La World Wide Web o simplemente «web» es una manera de acceder a la información a través de Internet. La web es un modelo para compartir información que está construido sobre Internet
Hoy en día, Internet es considerado tanto como una herramienta de comunicación como una fuente de información en sí misma, todo depende de con qué interés se acerque el hombre a la red. Esta aproximación no siempre es consciente y premeditada, a veces los niños cuentan con un ambiente doméstico bastante computarizado, así que, de origen, se familiarizan con Internet y dan un paso natural en su primera escuela y, sucesivamente, en cada una de las etapas de sus vidas.
Al mencionar a la sociedad actual, no la podemos abstraer de la Sociedad de la Información y, por lo tanto, de un producto cultural de primer orden: la información. Los procesos culturales y la información no pueden soslayar el factor económico, pues este se ha convertido en el eje principal que afecta la vida y las relaciones de los pueblos.
La información vale por todo el conocimiento que representa, pues constituye el esfuerzo que produce la investigación y las posibilidades creativas del autor, más el valor que le van agregando todos los intermediarios que hacen posible su uso al destinatario final y, al igual que cualquier otro producto del mercado, está sujeta a la ley de la oferta y la demanda.
Así como se reconoce abiertamente la imposibilidad de vivir aislados y de que es ineludible que nos integramos a los procesos globalizadores, también debemos admitir que hoy, más que nunca, la información y el conocimiento que tengamos los unos de los otros será el eje de nuestro desarrollo y el de los demás, porque la globalización nos interconecta y nos arrastra en la misma vorágine.
En la actualidad, dado el gran volumen de información que se produce y maneja en todo el mundo, se requieren tecnologías y medios que permitan usarla de inmediato, uso que la mayor parte de las veces hacemos de manera inconsciente y casi como acto reflejo, sin desentrañar el fenómeno ni analizar sus implicaciones. La “magia” de tener acceso al teléfono, al Internet y a otras redes depende de las telecomunicaciones, los satélites, los medios y las tecnologías que traspasan fronteras y que, dentro de un país, deberán correr por todo el territorio.
Las grandes facilidades tecnológicas y técnicas que permiten trabajar con la información todavía se enfrentan a limitaciones que, de manera inmediata, el siglo XXI tendrán que buscarles solución, en beneficio del ciudadano como usuario de información y con respeto a los esfuerzos de los creadores y productores de fuentes informativas.
El incremento acelerado de los costos de la información a través de las publicaciones impresas o electrónicas y el uso masivo de los medios electrónicos para ofrecer servicios, transacciones financieras, operaciones comerciales de todo tipo, tendrán que ser tomados en cuenta por los proveedores de servicio para el diseño de sus actividades y sus propios servicios.
Así como las telecomunicaciones nos permiten viajar por el mundo del conocimiento y del geográfico virtual, sin necesidad de desplazarnos de la mesa donde tenemos la computadora, también es cierto que hay un segundo paso en el proceso educativo que, de manera natural o inducida, incrementa el intercambio y el flujo nacional e internacional de estudiantes y trabajadores, por lo que la educación que se les dé deberá estar apoyada en el uso de información y en la reflexión, con contenidos de excelencia que les ofrezcan visibilidad en el plano global y que los beneficie a ellos y a los demás.
El éxito de Internet ha modificado algunos de los principios de la comunicación, ya que la rapidez de transmisión y la cobertura de las telecomunicaciones nos permiten acceder a la información en cualquier momento y nos ofrecen la oportunidad de empezar a romper las barreras del tiempo y de la geografía, modificar las relaciones interpersonales, repensar el efecto del mensaje publicitario.
La sociedad del futuro no puede generarse únicamente a partir de la tecnología, aunque esta constituye uno de los ingredientes principales que la va a caracterizar; la sociedad de la información está apoyada, a su vez, en las Tecnologías de Información y estas tienen razón de ser por los datos que registran, procesan y transmiten.
El acceso a la información, en el presente y en el futuro cercano, deberá basarse en los siguientes principios:
A. En una gran red global en línea de proveedores de información.
B. En interfaces múltiples y precisas entre todo tipo de proveedor de información y de usuario.
C. En una gran variedad de puertas de entrada y llaves de acceso a la información.
D. En una libre oferta de información y un libre acceso a ella.
E. En un personal profesional que conozca y maneje el lenguaje del docente y del investigador, del empresario y del ciudadano común, ya que este lenguaje quizá bastante estandarizado y globalizado será de uso cotidiano en las transacciones de la información.
F. En el control de calidad de los procesos y servicios que permita la fluidez y eficacia del intercambio de información, su acceso y su uso.
G. Y algo fundamental: un variado programa de ayudas múltiples para hacer autosuficientes a los usuarios de Internet y de información.
La comunicación en el mundo globalizado privilegia el soporte de Internet, ya que el envío de mensajes o paquetes informativos puede ser de modo muy amplio, recibidos por grupos de individuos, no como unidad, sino por segmentos que establecen sus tiempos y sus espacios de forma casi individualizada, puesto que técnicamente todos los mensajes se pueden recibir al mismo tiempo, pero dependen del deseo y de la urgencia del usuario si se consulta o no
La información que corre en la red es diversificada y especializada para un gran público global, pero aunque es global, no refleja un todo compacto, sino segmentos en los que cada individuo espera información y servicios personalizados.
La globalización no necesariamente hace realidad una aldea global; por el contrario, las parcelas, las localidades que la forman impulsan la alta visibilidad de sus individualidades, aunque con técnicas y modos globales; así, el Internet es el medio ideal para mostrar de manera global las individualidades de cada localidad.
Estas formas de comunicación presentan una gran atracción y hasta modalidades de adicción por intercambiar ideas con conocidos y desconocidos. El Internet y sus vías de comunicación provocan cambios también de identidad, pues a veces es fácil aparentar y buscar u ofrecer identidades alternativas, acordes al interlocutor. En ocasiones, cuando se entra en este juego de múltiples posibilidades, puede establecerse una comunicación muy despersonalizada, pues se llega a un enmascaramiento y a una distancia no solo geográfica, sino también emociona.
Con estas comunicaciones multidireccionales y lideradas por personas o grupos de personas, podemos tener y conocer diferentes puntos de vista sobre un problema o un tema cualquiera.
De manera individual, esta es una vía para acceder a la pluralidad y a la diversidad en la red, pero a nivel de país, cuando se aspira a crecer y a ofrecer a la población una riqueza informativa que le permita tomar las mejores decisiones para vivir y competir en un mundo global, se requiere de políticas nacionales de información que incluyan contenidos informativos y aspectos de telecomunicaciones y computación, así como compromisos de acceso libre y educación para lograrlo.
La sociedad virtual se modifica la percepción espacio-tiempo; los usuarios, los actores, los observadores de la sociedad virtual crecen exponencialmente y clarifican sus derechos, los comparten y los refuerzan.
La sociedad real es en la que nacemos, en la que estamos inmersos cotidianamente; la sociedad virtual es intangible, depende de la real, pero posee sus propias características. La sociedad real tiene límites locales, fronteras geográficas y políticas
Somos todos los seres vivos que vivimos en el mundo y tenemos una identidad y personalidad.
Son todos aquellos que navegan en la web y conviven en un ambiente digital.
Las preferencias de los individuos dependen de las circunstancias sociales, de lo que les ofrece el mercado. El acceso al mercado, a su vez, va a depender de las posibilidades socioeconómicas y de las necesidades de comercialización y de oferta de los productos. Las leyes de la mercadotecnia también se aplican al Internet y pueden responder a una necesidad o pregunta del usuario, pero también pueden responder a intereses de la comercialización y crearle al usuario una necesidad. La oferta y la selección pueden sofisticarse y realizarse en relación con el nivel de educación o de exposición al medio, la actitud activa o pasiva ante la pantalla, o a lo rutinario o esporádico de la consulta.
Respecto a Internet, el Estado y los órganos de gobierno tienen una gran responsabilidad, no para controlar o censurar, sino para planificar y buscar el beneficio social y el desarrollo del conjunto, así como para impulsar la empresa privada, sin descuidar las capas sociales que no tienen posibilidades económicas de acceso
Internet fue diseñado por unos pocos para ser consumido por mayorías; sin embargo, tal demanda, tal éxito, crea controversias aun sin resolver como: la competencia entre lo público y lo privado; la información de libre acceso en contraposición con los servicios de información de pago con valor agregado; el derecho de autor; el arbitraje de calidad y los controles comerciales, etcétera.
A) La privacidad, que requiere mucho tipo de información y que, aun con lenguaje cifrado o encriptado, no es infranqueable.
B) La seguridad, unida a la privacidad, ha generado sistemas de resguardo que al mismo tiempo genera retos cada vez más exitosos y peligrosos de adivinar las “claves secretas” y ocasionar graves daños personales y corporativos.
C) Censura, una tentación recurrente del sector privado y oficial, ya sea por razones morales, políticas, o por seguridad nacional; tentación en la que no hay que caer; más bien, hay que educar a la población, tanto al que ofrece como al que consume, para crear responsabilidad y respeto a los principios éticos de una comunidad.
D) Propiedad intelectual, protección que todo creador legítimamente defiende para recibir una justa recompensa por su obra; sin embargo, la propia tecnología supera y reta a esa protección para usufructuar la creación sin el pago de derechos, generando un producto mucho más barato que no paga los derechos que por ley corresponden y golpeando a toda la cadena productiva que opera conforme a derecho.
Como podemos observar, la web y el internet son importantes por marcar un antecedente sin igual a la hora del aprendizaje y como nos comunicamos entre nosotros, además de crear nuevos términos que a lo largo de los años se volvieron comunes en la vida cotidiana.