Se realiza para identificar la causa real de una falla y evitar cambiar piezas “por prueba”. Un buen diagnóstico ahorra tiempo, costos innecesarios y reduce el riesgo de que el problema vuelva.
Entrevista breve del síntoma y prueba inicial.
Escaneo/lectura de fallas (cuando aplica) y análisis de parámetros.
Pruebas técnicas según el caso para confirmar la causa.
Informe claro de lo detectado y propuesta de reparación.
Primero verificamos el síntoma y hacemos las pruebas necesarias. Con el resultado, te informamos qué encontramos y cuál es el siguiente paso, con presupuesto claro antes de avanzar.