Obi-Wan Kenobi: El Largo y Sinuoso Camino.
Fanfic por Kalvin (Feb-2025)
Fanfic por Kalvin (Feb-2025)
En palabras del autor:
Esta historia fue platicada en una tarde de charla entre amigos que nos gusta de crear historias mentales en el momento, poco antes de la pandemia, y que se fue enriqueciendo con llamadas en línea, Aunque la historia es 100% ideas mías, siempre escuche las opiniones de mis amigos y más de Ángel Cárdenas, que compartimos un montón de cosas y nos gusta crear historias y darles contexto.
Siempre me pareció muy curioso el origen de Obi-Wan, el porqué es tan poderoso y sobre todo como tiene una integridad, suspicacia y elegancia que otros jedi carecen. Y eso es porque viene de familia, pero cuál es su familia? ¿Cómo son? Porque él fue entrenado como Jedi, esta historia es introspectiva, elaborándose en perspectiva muy personal del personaje y sus preocupaciones y dudas existenciales, del más grande Jedi que si bien fue tentado, no sucumbió al lado oscuro.
Prólogo
(Falta colocar el prologo)
Kenobi: El largo sinuoso camino
Por: Kalvin SWCCMTY
Capítulo 1 - La esperanza de guerra DISPONIBLE (Enero28-2025)
Dentro de la galaxia existen muchos planetas, algunos más desarrollados que otros y con poder adquisitivo alto o bajo, algunos más avanzados tecnológicamente, otros no tanto que aún están prospectando. Son tantos que la república galáctica no se dan abasto para poder apoyarles o a crear alianzas, mucho menos poder ser asistidos por Jedi en situaciones de conflictos y batallas comerciales o de conquista. Sin embargo, a veces, fuera de toda petición negada de ayuda, los Jedi aparecen y toman lo que consideran suyo para entrenarlo si el infante es apto para ello y forme parte de su religión dedicada a la fuerza luminosa.
57 años antes de la batalla de Yavin (ABY), el planeta Stewjon del sistema del mismo nombre, la casa real que ha mantenido su gobierno por casi mil ciclos está perdiendo fuerza y batallas ante un gremio de planetas que desean derrocarlos ya que mantienen sus riquezas y productos bionaturales que les deja muchas ganancias. Han sido sitiados y atacados tantas veces que ahora la batalla no es en el espacio sino en su propio planeta, su propia tierra y se sienten acorralados. De momento los Jedi se ven imposibilitados de intervenir debido a toda la política que está en juego que podría dañar la reputación de la República Galáctica y la Orden Jedi.
La familia real está en crisis, el rey Taros por su edad ya se siente demasiado cansado y débil al estar en batalla por años, con su vestimenta real que se nota ya lleva tiempo usándola y es solo el vestuario que va por debajo de su armadura, vestiduras usadas, talladas, rasgadas denotando el uso rudo de la batalla, incluso a él se le nota avejentado, su esposa ya ha muerto años atrás, y ha tomado una concubina hace ciclos con la cual ha procreado descendencia, un pequeño que tiene tan solo un par de lo que nosotros llamamos meses, ella lo tiene en sus brazos y se lo muestra para darle un poco de ánimos y un motivo para seguir en la lucha.
-No te encariñes con el Mujer, como yo no lo haré…- le dirigió sus palabras el rey Talos a su concubina. ella le contesta a manera de ruego. -Porque dices eso? El es sangre de tu sangre, acaso no cuenta por ser un hijo con tu concubina? Míralo, es muy sano y vivaráz. Porque no lo cargas un poco, el seguirá tu legado y….-
Es interrumpida por el sonido de un fuerte golpe que ha hecho la puerta principal al ser abierta junto a muchos pasos. Viene entrando todo un batallón de la guardia real ya desgastados y cansados de haber estado en la cruenta batalla, de entre el batallón se abrieron paso y se detuvieron y entró caminando el príncipe Verilak hijo mayor del rey, ya es todo un hombre y guerrero de 35 ciclos.
-Padre!... Lamento decirte que solo traigo malas noticias- Dijo el príncipe mientras al mismo tiempo se hinca a una rodilla, lo cual el rey con un ademán le pide que se levante y continúe su mensaje.
-Padre, toda la parte montañosa y los valles de plantas han sido tomados, las dos ciudades Thoria y Moguz han quedado casi en ruinas y nuestro pueblo está siendo capturado y miles han perdido sus vidas, han conseguido enorme poder de legiones y naves que simplemente son demasiados. Padre…- Se acongoja un poco y casi rogándole- Por favor, dime como poder enfrentarlos si cada vez estamos más diezmados. La república nos debe de estar ayudando.- el rey con voz alta y casi a gruños de desprecio le dice -¿La república? Esos políticos que solo ven para su propio bienestar? Cuantas audiencias hemos solicitado? ¿Cuántas asambleas nos han dejado sin exponer nuestro dilema? No, ellos no nos van a ayudar porque si intervienen estarían perdiendo sistemas, estamos solos…-
El rey voltea a ver un holocuadro donde aparece la imagen de su esposa, la reina Yanwa, se suaviza un poco en su voz y baja de intensidad. -Si estuviera viva tu madre ella sabría cómo hacer reaccionar a esos políticos de la república, simplemente no les importamos…- dice el rey bajando la mirada y volteando suavemente hacia su hijo y las tropas y ordenó: -Déjenos solos.- Tanto el batallón de soldados, los guardias reales y la concubina con su vástago comienzan a retirarse en silencio, al salir el último cierra la gran puerta del salón del trono.
Una vez solos, el Rey le pide a su hijo que se acerque a él y trata de calmarlo. Se levanta y ya frente a él lo toca con su mano en caricia en su cabeza, viéndolo como está de magullado, con raspones y cicatrices y ya con voz baja el Rey le dice…
-Hijo, el más grande de los guerreros…-
-No tan grande como tú padre.- menciona el príncipe.
El rey continua: -Por generaciones hemos sido criados para defender nuestra tierra, nuestro linaje y nuestro pueblo. Desde muy pequeños hemos vivido y pasado enormes pruebas, tanto físicas como mentales, pero vengo a la conclusión que no importa cuánto nos esforcemos siempre llegaremos a un solo nivel, y siempre se necesita más que eso, y de todas maneras ya me estoy haciendo viejo, y no deseo que tú lleves toda esta carga…-
El príncipe intrigado: -Pero Padre, a que te refieres, yo aun tengo las fuerzas suficientes, solo con un poco de apoyo con más tropas y naves de guerra yo puedo hacer algo y salir de esta guerra, aparte tu nuevo hijo, mi hermano, algún día tendrá la oportunidad de enfrentar a los enemigos y…-
El rey lo interrumpe: -Oh pero por supuesto que sí! pero no de la manera que estamos acostumbrados, he observado bien a este pequeño y algo tiene, no pensé que alguien de nuestra familia tuviera ese don, o maldición. Pero estoy seguro que tendremos las visitas necesarias pronto, y el futuro será brillante para el, nosotros y el pueblo…-
El príncipe trata de comprender lo que está oyendo y lo menciona por su nombre: -El pequeño, salvador de la gran casa pero como que especial? …-
El rey le contesta: -Aparte ya he mandado mensaje codificado a un viejo conocido de mis antepasados, pronto estaran aqui con nosotros, ya verás…- El rey da media vuelta para irse a sentar en el trono mientras el príncipe guerrero aflojando su armadura desabrochando las correas que sostienen las correas y hombreras se queda pensativo…
-¿Visitas? Salvador? Más que todo nuestro linaje? pero de qué habla…-
Pasaron un par se semanas y dentro del palacio estaba la madre y concubina del rey, cuidando y tarareando levemente una melodía de vocales mientras estaba cuidando a su bebe, cerca de la ventana donde le estaban dando los últimos rayos del sol del atardecer, el bebé se notaba feliz con ojos claros y con esa sonrisa de confidencia que solo los bebés tienen con sus madres. Ella en su canto le dice su nombre, un nombre secreto que solo lo saben los padres, es un nombre privado -Benathel, ya crecerás y serás un gran hombre como tu padre…-
En la otra ala del castillo la puerta se abre muy fuerte dando un gran sonido donde varios guardias y guerreros traen cargando al rey seguido de su preocupado hijo el príncipe, llegan de una batalla donde han derribado la nave de guerra del rey y lo traen malherido, el rey que siente no lo va a lograr, aún se resiste, su hijo con un poco de desesperación trata de socorrerlo ya que venía con una pieza de metal atravesándolo por el torso, en eso va entrando la concubina cargando al bebé, muy preocupada preguntando que paso. Mientras el príncipe le explica como fueron emboscados y después fueron superados, todos mientras el rey seguía quejándose, la concubina le decía que debía descansar, que debe recuperarse, pero el rey solo decía estas palabras: -Él vendrá, …estoy, seguro… que vendrá…-
Pasaron varias horas ya más noche, la incertidumbre se había ya apoderado de todos los presentes, los soldados y la guardia real no sabían qué hacer, solo la concubina seguía cuidando de su rey, en eso les anuncian que han llegado emisarios y entrarán directo a la sala. El príncipe se pregunta tratando de buscar respuesta de los que estaban a su alrededor, el rey con voz ya muy débil logra decir -Te dije que vendría.- el príncipe voltea a ver a la concubina pero ella de igual manera le regresa la mirada de incertidumbre sin saber qué está pasando. Solo se limitaron a esperar un poco y el príncipe aún no se quitaba su armadura de guerra. En eso, un trío de sombras comenzaron a acercarse de entre los pasillos, sólo se podía distinguir tres siluetas con túnicas, pero una sin duda era muy peculiar. Ya en el umbral de la puerta todos hicieron filas a los lados del recinto y el rey inclinado en su torso busco con la mirada y logró distinguir quienes eran los visitantes y sobre todo a quien él conocía solo por historias de su abuelo cuando él era niño. El rey logró decir: -Adelante, bienvenidos. Guardias, déjenos solos.- Y todos lentamente fueron dejando el salón hasta quedar solamente el rey, su concubina, el príncipe y el bebé. Ya cuando el trío de personajes llegan cerca del rey, descubren sus rostros, y el rey solo llega a decir en voz muy baja. -Maestro Yoda, he estado esperándolo…-
Se escuchó el barullo fuera del gran salón que reinó por parte de todos los soldados y guardias reales, el príncipe muy sorprendido se pregunta: -Maestro Yoda? del alto consejo Jedi?- mientras cerraba la puerta.
El Maestro Yoda contesta: -Saludos Rey Talos, Principe Verilak, Dama Ylandra, del alto consejo jedi miembro soy, maestro Yoda, dos de mis discípulos me acompañan, los caballeros Ki-Adi Mundi y el Conde Dooku. Desafortunada y furtiva es nuestra visita, muy herido, deje que lo vea Ki-Adi..-
El rey interrumpe con un ademán a Yoda. -Maestro Jedi, no tengo mucho tiempo, sabemos el porqué está aquí, sé muy bien lo que busca, dejemos las consideraciones y el protocolo, ustedes vienen por el pequeño.- la concubina se queda sorprendida y toma al bebé que estaba recostado en una cuna levitante y lo abraza protegiéndolo.
Ki-Adi mundi, el caballero Jedi se acercó al rey para tratar de atenderlo pero con un rápido escaneo voltea a ver a Yoda y simplemente con la mirada hizo ademán que no iba a sobrevivir de sus heridas el rey. El conde con la elegancia que lo caracteriza camino acercándose hacia la concubina y ella gritó y el conde se detuvo y el rey levantó la voz como pudo -Mujer! entregale el crío- con quejidos de dolor y con falta de aire. -maestro Yoda, este es el momento del pacto.- jadea -Se que vienes por este crío, lo he notado desde que nació, llévenlo a criarlo y que se forme como Jedi.-
La concubina con mucha sorpresa estaba aferrada al bebé. -Qué estás diciendo? no se lo pueden llevar! Es mi bebé!- el rey le interrumpió -Calla mujer!- Ella caminó un poco hacia atrás y el rey en un esfuerzo se levantó batallando y se levantó y dió unos pasos frente a ella y le gritó: -Ese crío nos va a salvar, que no entiendes, el será quien con sus capacidades podrá ayudarnos realmente y preservar nuestro reinado y su pueblo, entiende!-
La concubina voltea a ver hacia Yoda y le grita: Cómo es que se ha prestado para tal acuerdo!?-
Yoda paciente con una mirada de preocupación menciona:
-Disculpas pido honorable dama, lo que la fuerza nos ha mostrado es el motivo de nuestra visita, un gran potencial el crío tiene, para la orden Jedi es imperativo entrenarlo, enseñar y guíar el potencial en todos los usuarios de la fuerza es nuestro cometido, solo un procedimiento más nuestra visita es... -
es interrumpido por el conde Dooku, -Sabemos que están en una situación crítica sabemos que la república ha hecho caso omiso en su petición de audiencias, hemos venido solo por el hallazgo de las capacidades del crío, solamente por eso, como son asuntos Jedi la república no sabe que estamos aquí, por eso el secretismo de nuestra presencia.-
Ki-Adi complementa con su paciente voz: -Por supuesto que no teníamos conocimiento que el rey estaba muy mal herido y que él mismo nos brindaría a su hijo, ni tan tensa la situación de su pueblo, volviendo a Coruscant hablaremos directamente con el canciller Vaal Orlondis y seguramente él podrá…
Es interrumpido por el sonido de la puerta grande abierta de golpe entrando el príncipe Verilak a la sala gritando -Padre! Llegó el momento, debemos reunir nuestras fuerzas, los invasores han mandado un mensaje, hemos perdido las ciudades cercanas, y en cualquier momento piensan invadir el palacio! Es el momento perfecto para tomar acción ya que contamos con la presencia de tres Jedi…- y voltea a verlos …
La sala queda en silencio mientras el príncipe sorprendido por la nula respuesta.
La dama concubina le habla con urgencia al príncipe: -Solamente vienen por tu hermano, vienen para llevárselo!-
El príncipe está totalmente sorprendido y sin palabras tratando de comprender, el rey le dice haciendo sobreesfuerzo y jadeando -Tu hermano tiene un don especial... será entrenado en la orden... lo que debemos hacer es perseverar.. así cuando el tenga la edad y poder suficiente volverá y reclamara lo que por nacimiento... le pertenece.-
El arrebata el bebé a la concubina y se los ofrece que lo tomen a los jedi -Tomen, llevense al crío, háganlo uno de ustedes arrrgghhhh cof cof!...- esos tosidos ya venían con algo de sangre. El conde dooku inmediatamente dio unos pasos largos y a punto de tomar al bebé en sus brazos la concubina interfiere y grita -Al menos dejen despedirme de él! Dejen que se despida su padre!...- Lo toma en sus brazos y se lo acerca al rey que se desvanece y queda recostado y ella se lo coloca en su regazo. el rey le brinda unas palabras de aliento y reconocimiento...
-Tu eres mi hijo... eres especial.. y serás alguien que no habrá barrera ni (cof cof!) ninguna prueba que no puedas pasar... ahora ve hijo mío, sé poderoso, sé sabio... regresa y salva tu familia, tu pueblo, tu planeta... Aún no te conozco pero te amo, vuelve...- la concubina se acerca al oído de su rey y le susurra el nombre secreto que ella le ha dado a su hijo. -Su nombre es Benathel...- Se escucha una explosión muy fuerte que hace retumbar el gran salón del palacio, el rey acomoda a su hijo pone una ligera mueca de sonrisa, lo ve a los ojos, -Adiós, se fuerte, regresa por tu familia... Ben...- y en ese momento el rey cayó rendido ante su muerte.
Ben...Ben... Ben... es nombre quedó atrapado entre la mente y la noche calurosa de una cueva, donde entre ese nombre y se mezcla con pesadillas donde podemos ver como unas manos se saludan, el funeral de Qui-Gon Jinn, y el duelo en Mustafar donde pareciera ganar Anakin con ojos llenos de furia, el nombre se escucha por última vez antes de despertar, Ben... Llega una visión de una familia, de un hermano que en esa visión no tiene un rostro bien definido aún, es una visión que últimamente ha sido recurrente.
Repentinamente abre los ojos y toma una bocanada urgente de aire que solo llena sus pulmones de calor y polvo, tose un poco y se incorpora sentándose en su improvisado camastro, tomándose la frente tratando de despertar y pasar ese sueño un tanto amargo... voltea y ve sus pocas cosas que tiene en su mochila y se pregunta a sí mismo como es que sigue vivo después de todo lo que ha pasado ahora está aislado escondiéndose del imperio galáctico que ahora cazan Jedis, camina un poco antes de ver el amanecer de dos soles en el desolado Tatooine. Ahora su misión es solo una, proteger al niño que días antes ha entregado a los Lars, desde ese día, el mundo dejará de mencionar su nombre y orden: Obi-Wan Kenobi, caballero Jedi de la República…
Continúa en el siguiente capitulo…
Capítulo 2 - Justicia e Injusticia EN PROCESO
El calor se apodera de los recovecos entre las rocas que hacen momentáneamente de casa que hace poco simplemente era un hueco más entre esta zona rocallosa. Sentado tratando de sobrellevar la carga anímica que siente que ya no puede mas, pero su deber es resistir, perdurar, no tanto por su creencia o religión y lealtad hacia su ahora extinta ordenanza, sino por la vida que debe proteger a toda costa. Se levanta poco a poco, ese dolor en su cuerpo hace que hasta sus movimientos sean torpes y con dolor hasta se vuelve lento. Cualquiera pensaría que es solo el cuerpo adaptándose al entorno, gravedad y condiciones del planeta pero para el es simplemente como la vida que le ha tocado vivir le esta cobrando con creces y le deja ese sabor amargo y seco en su garganta, tanto que hasta le cuesta respirar. Toma algunas cosas que guarda en su morral, y sale de su recoveco de piedra para dirigirse hacia unas dunas para a mucha distancia, echar un ojo a cierto hogar que ahí tiene un pequeño que el se ha perjurado proteger, tal vez algún día ese pequeño necesite de él...
Kenobi llega hasta una pendiente donde puede visualizar unos vaporizadores y una vivienda con una pequeña entrada tipo cúpula y desde ahí sin importar cuantas horas pasen, esta pacientemente observando un día a día normal, viendo a Owen y a su esposa Berú, a quienes les encargo el pequeño, debe tener ahora casi un año, pacientemente ve como conviven y así como ha llegado lentamente se regresa a su vivienda que poco a poco se va adaptando para tener un poco mas de calidad de vida aclimatándose un poco a las carencias que desde que llegó ahí siempre ha tenido. Cada ciclo hace ese viaje puntual desde temprano aunque hay otras ocasiones que sin ningún motivo en especial llega a su punto de vigía, pero cuantos ciclos han pasado ya? 5 o 6? se toma un poco la frente secándose el sudor y decide observar a ese pequeño que esta jugando con su tío, Kenobi lo esta viendo y de cierta manera se siente un poco feliz al ver la escena de como Owen y Berú se las han arreglado para criar al pequeño en un ambiente feliz y saludable.
Kenobi ve como entre el juego y los deberes, los tres están sonrientes y Berú siempre esta del lado del pequeño como solapando las pequeñas travesuras que le hace a su tío mientras este trabaja, Owen se da cuenta que le falta una herramienta e inmediatamente voltea a ver a Luke, que esta escondiéndose detrás de Berú, y sonríen cómplices de la inocente travesura del pequeño, Kenobi que apreciaba la escena esboza una sonrisa muy gratificante, pero de pronto denota que el es solo un observador y su sonrisa se pierde en el árido viento caliente, su único acercamiento es a través de los macrobinoculares que ha conservado desde hace ya varios años y están acumulando polvo y desgaste, da un último vistazo y da media vuelta y se va de regreso a su hogar, durante el trayecto se pone a reflexionar como es que ha caído tan bajo, el que estuvo muy cerca sirviendo a la realeza y a la república, en misiones casi suicidas con su padawan, y lecciones de sus maestros de cuando él era solo un padawan. Kenobi se siente un poco confuso, hay algo que no entiende, ha tenido unos sueños pesadillezcos recurrentes donde siente que debe ayudar, donde siente que debe salir de inmediato a una misión o cruzada y resolver el porque lo inquieta tanto de una manera muy familiar, entre ese sueño tiene ese sentimiento que el tiene un pariente, un hermano, pero nunca logra descifrar que significa, Kenobi siente que tal vez Owen sea quien llene ese vacío que a él tanto le llama de tener o ser parte de una familia, de un hermano. Es entendible ya que toda su vida siempre ha estado ligado a una persona, jamás ha estado solo, somo ahora que su vida dio un giro total y esta casi que pudriendose en el olvido, pero debe resistir... y perdurar.
Llegando a su hogar se dispone a comer un poco y se sienta fuera mientras comienza a llegar la tarde y el cielo se comienza a poner color rojizo naranja para darle paso poco a poco a la oscuridad, Kenobi observa el horizonte y recuerda un poco al pequeño Luke, y se le vienen recuerdos que hacía muchos años no había tenido el tiempo de repasarlos, se ríe un poco para si mismo, ya que se da cuenta que así como Luke, él también fue niño, un niño muy inquieto. Mientras en su mente se va formando poco a poco varios recuerdos, de cuando el era un pequeño entrenando dentro del templo Jedi junto con otros padawans varias disciplinas pero sin embargo su favorita era la clase con el maestro Yoda. Kenobi siempre se sintió a gusto dentro del templo, aunque era muy inquieto, la maestra Jocasta siempre menciono a otros Jedi que este niño tiene mas Fuerza viva que los demás, que no es su culpa el ser muy inquieto e impetuoso, hasta travieso. De alguna manera Kenobi siempre se sintió como acobijado y protegido por el maestro Yoda.
En una de sus enseñanzas, estaba el maestro Yoda brindando sabiduría a un grupo de padawans, mientras les instruía que debían concentrarse para visualizar su entorno dando una reflexión acerca de la Fuerza y la conexión con el cristal Kyber, pero las palabras de Yoda se fueron desvaneciendo poco a poco mientras Kenobi estaba mas y mas concentrado, comenzó a sentirse solo con algunas voces que pareciera le pedían su ayuda, de pronto se veía apabullado en esos ecos y se iba haciendo mas y mas pequeño dentro de un lugar oscuro y de pronto fue interrumpido por el maestro Yoda. -Obi-Wan! Para concentrarte serenarte debes, interrumpida la clase ahora está. Poner atención a mis instrucciones debes, de lo contrario estarás divagando en otros sitios o lugares que debes soltar hasta evitar ya que no te permitirán avanzar, que es lo que tanto te aqueja joven padawan?...
Obi-Wan titubeo un poco y batallosamente trato de articular palabras pero Yoda lo interrumpe y dice a su clase que por el día de hoy basta que deben seguir la lección aprendida y meditar el resto del día. Los padawans comienzan a salir de la sala y comienzan a platicar y jugar y Obi-Wan solo los observa un poco como desubicado, el maestro Yoda al verlo ahí pensativo, le pregunta si tiene algo que quiera preguntar. Obi-wan le dice que si, que hoy experimento algo que no le habpia pasado antes. Yoda le dice que es un buen estudiante con mucho potencial que ese arrastre que esta comenzando a atarlo no es saludable, comienza a acercarse a él y le pregunta spbre que es lo que experimenta. Obi-wan se toma un poco de sus manos y trata de interpretar lo que siente y ve. -Maestro Yoda, es muy confuso y la desesperación comienza a ganar, no tengo miedo, solamente que me siento que me hundo y no entiendo como salir de ahí, hay unas voces, que comienza siendo una pero se van uniendo mas y mas y llegan a parecer cientos, incluso miles, y no puedo hacer nada por poder entenderles o saber que es lo que quieren de mi...
Capítulo 3 - Fe o Religión? EN PROCESO
Capítulo 4 - El destino tarde o temprano llega EN PROCESO