TAICHI SHENSAMA
Cuenta la leyenda que un día, un monje taoísta llamado Zhang San-Feng, que vivió en el siglo XI, se encontraba meditando en el monte de Wu Dang, cuando fue interrumpido por el bullicio que producía la pelea entre una serpiente y una grulla.
La serpiente, en el suelo, intentaba trepar al árbol donde se encontraba la grulla, la cual ante cada ataque de la vívora, producía vacío aleteando sus alas al tiempo que atacaba con el pico. A su vez, la serpiente, ante el picotazo del ave, ondeaba su cuerpo e intentaba morderla. De esta manera, siempre que uno atacaba, el otro cedía sin oponer resistencia y contraatacaba a su oponente.
Esta lucha instintiva reflejaba los equilibrios continuos y el ceder para ganar, amoldarse, no destruir.
Se dice que durante el combate, el cuerpo de la serpiente en el suelo, dibujaba el signo del Tai Chi (principio superior Taoísta). Este es el famoso signo del círculo donde se representan las fuerzas Ying y Yang que interactuan e interdestruyen en un ciclo sin fin.
Las repeticiones inteligentes convierten el conocimiento en comprensión. La teoría se hace práctica. Buscando hacer lo mínimo, las personas no desean conocer que la repetición es una parte necesaria del proceso. Cuando la mente superficial ve alguna cosa, siente haber entendido y busca algo nuevo. Debe haber una inteligencia mayor que opere, basada o en la experiencia o en la confianza de la experiencia del profesor, el cual puede tener a la persona repitiendo el proceso 10, 20, 100 o más veces, hasta que la mente superficial es convencida y aprende.
Repetir un movimiento genera un patrón dentro de algunas partes del cerebro y a lo largo del tiempo, en las estructuras del cuerpo, músculos, huesos, flujo sanguíneo, sensibilidad y control nervioso, se ajustan para hacer este patrón más fuerte y más eficiente.
陰 yīn | 雍 yōng | 陽 yáng
recibir | armonizar | responder
听 tīng | 心 xīn | 意 yì
conciencia | inteligencia | intención
收 shōu | 共 gòng | 给 gěi
recibir | compartir| dar
精 jīng | 氣 qì | 神 shén
etérica | astral | celestial
屈 qū | 化 huà | 发 fā
ceder | neutralizar | emitir
受 shòu | 懂 dǒng | 斗 dòu
aceptar | comprender | luchar
Los ejercicios que se realizan estimulan la circulación general de los flujos del cuerpo. Debido a la suavidad en su práctica, estos ejercicios son principalmente preventivos, como mantenimiento general de la salud, indicados en cualquier edad, son un buen aliado para personas adultas ayudando a mantener la elasticidad de las articulaciones y la densidad de los huesos.
En Taichí trabajamos la escucha profunda del cuerpo, poniendo la atención en los sensores profundos del mismo. Esta escucha empuja hacia la comprensión de las emociones profundas y al desarrollo de su inteligencia asociada.
Para la gente joven buscadora, el Taichí es un gran aliado en la gestión emocional ayudando en el conocimiento, control y gestión de las zonas emocionales profundas.
La mente diaria está asociada a procesos superficiales y a reacciones prefijadas. El Taichí utiliza el movimiento para superar este tipo de mente, invitando al prácticamente a ir más allá en la comprensión de movimiento a través de la activación en la escucha de los sensores profundos del cuerpo y más allá.