Pérdida auditiva, hipoacusia, sordera…son las diferentes maneras de referirse a la disminución de la capacidad de escuchar. Esta alteración puede presentarse en las diferentes etapas de la vida.
En los niños recién nacidos, la pérdida auditiva puede originarse en el período prenatal por causas congénitas hereditarias o adquiridas. Durante el Período Perinatal pueden presentarse problemas como: hipoxia neonatal, trauma obstétrico, etc. En el período Postnatal, la mayoría de los casos son por causas adquiridas debido a otitis medias, parotiditis, rubeola, meningitis, traumatismos, etc.
En los adolescentes, el uso de los audífonos para escuchar música, durante varias horas al día con un volumen por encima de los 70 dB. es uno de los factores para que cada vez sea mayor el número de personas jóvenes con queja de sordera y zumbido en los oídos.
En los adultos el problema puede ser ocupacional, por trabajar en lugares ruidosos y estar expuestos a sonidos muy elevados durante más de 6 horas al día (fábricas, metalúrgicas, construcciones, aeropuertos).
No podemos dejar de lado la pérdida de la audición relacionada con la edad, ocurre gradualmente a medida que envejecemos.
Prevención
-No limpie los oídos con cualquier objeto.
- No coloque cualquier líquido o substancia en los oídos.
- No se exponga a sonidos muy elevados.
- Si trabaja en un lugar ruidoso, use los protectores auriculares.
- Si le gusta usar los audífonos para escuchar música, hágalo en
un volumen bajo.
¿No escucha bien?
¡Consulte con un otorrinolaringólogo!