La variedad Obatá es una joya poco conocida pero muy valiosa dentro de los híbridos arábicos modernos. Combina resistencia a la roya, buena productividad y excelente calidad de taza, lo que la hace ideal para fincas de especialidad sostenibles
Origen: Brasil
Cruzamiento genético:
→ Timor Hybrid 832/2 × Villa Sarchí
Desarrollada por: Instituto Agronómico de Campinas (IAC), en los años 2000.
Introducida en Costa Rica y Centroamérica por el CATIE dentro de programas de mejoramiento genético enfocados en resistencia a la roya y alta calidad de taza.
Su nombre proviene del vocablo tupí “Obatá”, que significa “hermosa” o “pura”, y refleja su equilibrio entre vigor y elegancia en taza.
Obatá es descendiente directa de Villa Sarchí, por lo que conserva la elegancia y acidez costarricense, pero con la resistencia del Timor Hybrid.
En ensayos del CATIE, ha mostrado tazas comparables a Caturra y Catuaí, pero con mejor salud foliar y mayor longevidad del cafeto.
Algunos lotes experimentales en Tarrazú han alcanzado 86–87 puntos SCA en procesos Honey o anaeróbicos.
Este Obata red Honey ha sido un café muy perseguido en Santo Café porque ha dado un perfil de taza muy dulce y balanceada pero también ha dado una taza excepcional por la altura y lo bien beneficiado.
Proceso Red Honey
El Red Honey (o Miel Roja) es uno de los procesos más emblemáticos de Costa Rica, donde el país se ha posicionado como pionero mundial en el beneficio tipo honey.
Se sitúa entre el Yellow Honey y el Black Honey, ofreciendo dulzura alta, acidez suave y cuerpo sedoso — perfecto para cafés equilibrados, expresivos y muy agradables al paladar.
Este red honey está hecho por días de sol y porcentaje de miel se despulpa dejando un 60% de Miel y luego se da tonalidad por aproximadamente de 12 a 15 días, para buscar notas a miel de caña muy particulares en este proceso.
Nos marida bien con comidas fuertes como desayunos o reposterías bien cargadas.
El productor de este Café la familia Prado Fallas, Oriundos de San Francisco de León Cortes, su padre encargado de los cultivos, con fincas de café desde más de 40 años y dos de sus hijas que se encargan de la parte comercial del mismo, ellos no cuentan con beneficio húmedo pero se encargan de realizarlo por medio de un tercero, también su secado, selección y fase final, cuentan con cantidad de variedades nuevas y también variedades viejas que entregan a cooperativas, desde hace 4 años están innovando en mejora de cultivo y cambio a variedades de mejor calidad con el objetivo de ofrecer mejores cafés bajo su marca Legado del Prado.