Hoy abrimos la primera puerta de nuestro Calendario de Adviento 2026 con un café que representa la elegancia, la delicadeza y la extraordinaria riqueza de las montañas costarricenses.
Desde Bajo Canet, en la reconocida región cafetalera de Los Santos, llega un Geisha muy especial, cultivado a 1900 metros sobre el nivel del mar por don Sergio Astúa, un apasionado del café cuya experiencia y conocimiento se reflejan en su trabajo.
Pero este no es un Geisha convencional. Se trata de un Geisha caracolillo, una particularidad natural que convierte a este café en una experiencia aún más interesante.
Una taza que nos invita a descubrir que detrás de cada grano existe una historia y que, muchas veces, las cosas más extraordinarias se encuentran en los detalles más pequeños.
Detrás de este café encontramos a don Sergio Astúa, catador con más de cuatro décadas de experiencia en el mundo del café.
Su trayectoria le ha permitido desarrollar un profundo conocimiento de los aromas, sabores y características que distinguen a los cafés de alta calidad.
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes de esta historia es el contraste entre la amplia experiencia de don Sergio y la juventud de su finca.
Ubicada en Bajo Canet, a aproximadamente 1900 metros sobre el nivel del mar, esta finca cuenta con alrededor de seis años de producción.
Es una finca joven, pero respaldada por décadas de experiencia, conocimiento y pasión por el café.
En ella se encuentran dos elementos que hacen especial este proyecto: la sabiduría adquirida a lo largo de los años y la ilusión de desarrollar nuevas cosechas con un extraordinario potencial de calidad.
Porque en el mundo del café, la experiencia no solamente se mide en años, sino también en la capacidad de seguir aprendiendo, innovando y descubriendo nuevas posibilidades.
La región de Los Santos es reconocida por sus condiciones privilegiadas para producir cafés de especialidad.
Sus montañas, temperaturas frescas, altitud y condiciones climáticas favorecen una maduración más lenta de los frutos del cafeto.
Este desarrollo gradual puede contribuir a una mayor complejidad aromática y a la formación de perfiles sensoriales elegantes y definidos.
A 1900 metros de altitud, el café encuentra un entorno que favorece la expresión de las características propias de su variedad, del suelo y del manejo cuidadoso de la finca.
Es aquí donde comienza el recorrido de nuestro primer café de Adviento: mucho antes de llegar a la taza, entre montañas, cafetos y el trabajo dedicado de quienes lo producen.
La variedad Geisha se ha convertido en una de las más reconocidas y apreciadas dentro del mundo del café de especialidad.
Su fama se debe principalmente a su extraordinario potencial aromático, sus delicadas notas florales, sus características cítricas y la elegancia que puede expresar en taza.
Sin embargo, el café de hoy presenta una particularidad adicional: sus granos son caracolillos.
Normalmente, dentro de una cereza de café se desarrollan dos semillas, cada una con una cara plana.
Pero la naturaleza, de vez en cuando, nos sorprende.
En algunas cerezas se desarrolla una sola semilla en lugar de dos. Al crecer sin otra semilla a su lado, adquiere una forma más redondeada, pequeña y compacta.
A esta formación natural se le conoce como caracolillo, o peaberry en inglés.
No se trata de una variedad diferente ni de un proceso especial. Es una particularidad que puede presentarse naturalmente en distintas variedades de café.
En nuestro caso, tenemos la oportunidad de disfrutar esta formación en una de las variedades más elegantes del mundo: el Geisha.
El resultado es una combinación fascinante entre la identidad aromática de la variedad y las características físicas de un grano que se distingue por su forma.
Un pequeño grano que guarda una gran experiencia por descubrir.
Para este café se ha utilizado el proceso lavado, una técnica que busca resaltar la claridad y definición del perfil sensorial.
Después de la recolección de las cerezas maduras, se retira la pulpa del fruto y posteriormente se elimina el mucílago que rodea las semillas, mediante las etapas correspondientes de procesamiento.
Finalmente, el café se seca hasta alcanzar las condiciones adecuadas para su almacenamiento.
Un lavado cuidadosamente realizado puede permitir que las características propias del grano, la variedad y su origen se expresen con mayor nitidez.
En este Geisha caracolillo, el proceso lavado nos permite disfrutar una experiencia donde predominan la frescura, la delicadeza y la elegancia.
Desde el primer encuentro con su aroma, este café comienza a revelar su personalidad.
La bergamota aporta una expresión cítrica refinada y perfumada, que recuerda la frescura de este fruto aromático.
El zacate limón introduce una sensación herbal y cítrica, refrescante y delicada.
Finalmente, la miel aparece como una referencia de dulzura que armoniza el conjunto y aporta una sensación agradable en boca.
Estas tres notas construyen una experiencia sensorial llena de frescura y sutileza.
Su tueste claro ha sido seleccionado para favorecer la expresión de los atributos naturales del grano y preservar sus características aromáticas.
Te invitamos a disfrutar este café lentamente, prestando atención a cómo sus aromas y sabores evolucionan a medida que la bebida cambia de temperatura.
Porque un café extraordinario no siempre se revela completamente en el primer sorbo.
A veces, sus mejores secretos aparecen cuando aprendemos a disfrutarlo sin prisa.
Trazabilidad
Productor: Sergio Astúa
Origen: Bajo Canet, Los Santos, Costa Rica
Altitud: 1900 msnm
Variedad: Geisha
Característica del grano: Caracolillo (Peaberry)
Proceso: Lavado
Tueste: Claro
Notas de catación: Bergamota, zacate limón y miel
Para este primer día recomendamos utilizar un método de filtrado manual que permita apreciar la claridad y complejidad aromática del café.
Métodos sugeridos: V60, Origami o Chemex.
Estos métodos pueden favorecer una taza limpia y permitir que las notas cítricas, herbales y dulces se expresen con claridad.
Como punto de partida, recomendamos:
Café: 15 gramos
Agua: 250 gramos
Temperatura: 92–94 °C
Molienda: Media
Tiempo estimado: 2:30 a 3:30 minutos, ajustando según el método
Comenzá humedeciendo todo el café con aproximadamente 45 gramos de agua y esperá entre 30 y 40 segundos.
Después, continuá agregando el agua de manera gradual y controlada hasta completar los 250 gramos.
La receta es una referencia inicial. Podés ajustar la molienda y el tiempo según tu equipo y el resultado en taza.
Nuestro consejo: probá el café recién preparado y volvé a degustarlo unos minutos después. Descubrí cómo evoluciona su dulzura y cómo pueden cambiar las percepciones de bergamota, zacate limón y miel.
En una cosecha de café, solamente una parte de las cerezas desarrolla una única semilla redondeada en lugar de las dos semillas habituales.
Los caracolillos pueden representar aproximadamente entre un 5 % y un 10 % de los granos, aunque esta proporción varía dependiendo de la variedad, la planta y las condiciones de cultivo.
Debido a su tamaño y forma particular, normalmente se separan del resto del café mediante procesos de clasificación.
Existe la creencia de que los caracolillos son automáticamente más dulces, intensos o de mejor calidad.
Sin embargo, su forma redondeada no garantiza por sí sola una mayor calidad sensorial.
La calidad final depende de muchos factores, entre ellos la genética, las condiciones de cultivo, la cosecha, el procesamiento, el tueste y la preparación.
Lo que sí resulta interesante es que su forma y tamaño pueden modificar su comportamiento durante el tueste, por lo que requieren una atención especial para lograr un desarrollo uniforme.
En este caso encontramos tres características que merecen destacarse:
1. Una variedad reconocida mundialmente: el Geisha, apreciado por su potencial aromático y elegancia.
2. Una formación natural singular: el caracolillo, que representa una parte particular de la cosecha.
3. La experiencia de un gran conocedor del café: don Sergio Astúa, con más de 40 años de trayectoria como catador.
La combinación de estos elementos convierte al café del día 1 en una excelente oportunidad para descubrir, aprender y disfrutar.
«40 años de experiencia, una finca joven y un pequeño grano con una gran historia. Así comienza nuestra Navidad».
Hoy queremos invitarte a hacer algo especial.
Prepará tu café favorito del día, buscá un momento de tranquilidad y regalate unos minutos para disfrutarlo.
Recordá que los momentos extraordinarios no siempre necesitan grandes celebraciones.
A veces basta una taza de café, un instante de paz y un corazón dispuesto a disfrutar las pequeñas maravillas de la vida.
Gracias por acompañarnos en esta nueva aventura de 25 días, 25 historias y 25 oportunidades para descubrir lo maravilloso que puede ser el café costarricense.
SANTO CAFÉ
De la planta a la taza.
¡Feliz primer día de nuestro Calendario de Adviento 2026!