La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre (o azúcar en sangre). La más común es la diabetes tipo 2, generalmente en adultos, que ocurre cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no produce suficiente insulina. En las últimas tres décadas, la prevalencia de la diabetes tipo 2 ha aumentado drásticamente. La diabetes tipo 1, una vez conocida como diabetes juvenil o diabetes insulinodependiente, es una afección crónica en la que el páncreas produce poca o nula cantida de insulina por sí mismo. Para las personas que viven con diabetes, el acceso a un tratamiento asequible, incluida la insulina, es fundamental.
Llega el verano y con el las altas temperaturas, la hidratación de nuestro organismo es fundamental. Es por ello que debes saber:
La deshidratación se produce cuando nuestro cuerpo utiliza o pierde más líquido del que ingiere, por lo que no tiene suficiente agua para realizar sus funciones.
Como regla general, debemos hidratar nuestro cuerpo y tomar agua cuando tenemos sed. Pero si estamos en verano, hacemos actividades bajo el calor, tenemos diarrea o realizamos deporte de forma intensa, necesitaremos más agua o líquidos.
Hidratar el organismo no significa solo beber agua. De hecho, puedes hidratarte también tomando refrescos, batidos y comiendo alimentos especialmente ricos en agua como la sandía, el pepino, el tomate o la lechuga.