Por Manuela Lovera 26/05/2021
El origen de las Garullas se remonta a los tiempos de la colonia en Soacha, Cundinamarca. Es una tradición de hace más de 200 años, que gracias a las generaciones, mayormente de mujeres, en Soacha se ha mantenido viva y se han convertido junto con las Almojabanas como Patrimonio Cultural e Inmaterial de Cundinamarca.
Se dice que es una creación propia de este municipio, naciendo a partir de la adición de otras capas de masa a la almojabana que le dan esa apariencia granosa caracterisrica. Se puede ver a una gran multitud de personas, turistas y locales, en el parque principal de Soacha consumiendo este delicioso amasijo acompañado de un tinto o un vaso de masato (bebida de maíz o de arroz ligeramente fermentada). De hecho, se pueden encontrar multiples fabricas de Garullas y Almojabanas en el municipio, cada una con una historia propia y única para contar. Definitivamente, es una comida que une a las personas y que significan momentos y recuerdos felices para miles de familias que han sido parte de la tradición de ir y consumir una Garulla juntos.
La verdad, me siento algo apenada de no haber conocido de este amasijo hasta hace poco. Es increible pensar que tanto legado e historia pueda estar escondido a simple vista, y puede que pase una vida sin que uno se de cuenta de lo que se perdio. Fue un domingo cuando por primera vez las probe. Comunmente, después de salir de Misa de 8, mis papás y yo visitamos una de las panaderias más reconocidas de nuestro pueblo para compar pan. Usualmente, pedimos lo mismo pero en ocasiones insisto en que probemos los otros panes y amasijos que ellos ofrecen. Así sucedio esa vez. Se había acabado mi pan de chocolate preferido y pues decidi a ver que más podía pedir. Fije mis ojos en algo que parecía una almojabana y le pregunte a la chica que me atendia que era eso. Me respondió que era una Garulla. Yo, que me gusta probar nuevos sabores, le pedí que me diera una. Más tarde, cuando la probe, fue una de las mejores experiencias. Tenia un sabor dulce y mantequilloso, con una corteza boronosa y un centro de queso fundido que me encanto. Fue como amor a la primera mordida. Inmediatamente supe que tenía que incluirlo en este blog. Y no fue hasta el momento en el que estoy escribiendo esto que realmente aprendo sobre su historia y su papel cultural. ¡Increíble! Pero para eso decidí crear este proyecto; para compartir esas tradicones que son poco conocidas o que se estan perdiendo. Espero que algún día, si la situación actual lo permite, pueda ir a Soacha en persona y probar la receta original de las Garullas, tal cúal como se hacían dos siglos atrás, y también espero que tu, el lector de este pequeño blog, hagas también el viaje para mantener el legado vivo.
Esta es una versión más sencilla y rápida de la receta original de Garullas. La receta original requiere de dos tipos de masa y puede llegar a durar en el horno mas de una hora. Por lo que aqui queremos que las recetas sean faciles de preparar para todos, decidimos que esta adaptación es la más apropiada. ¡¡Les aseguro que quedan igual de ricas!!
Ingredientes
1 Barra de 200 gr de Mantequilla
1/2 Taza (100gr) de Azucar (blanca, morena, panela molida)
2 Huevos
3/4 Taza (125gr) de Harina de Maíz
1/2 de Taza (50 gr) de Harina de Trigo y más para amasar
1 cucharadita (8-10gr) de Polvo para hornear
1 cucharadita (8-10gr) de Sal
1 Taza (250 gr) de Cuajada o Queso Fresco
Lo primero que hay que hacer es cremar/mezclar muy bien la matequilla con el azucar. Asegurate que la mantequilla este blanda para hacer este proceso más facil. Luego se agregan los huevos y se revuelve hasta que se incorporen muy bien.
Una vez hallamos hecho esto, se agrega poco a poco, revolviendo entre cada tanda, la harina de Maíz con la harina de trigo, el polvo para hornear, y la sal.
Cuando todo este bien mezclado, se enharina una superficie y se empiezan a porcionar pequeñas bolas. La masa va a ser muy pegajosa, asi que para que sea más facil formar las bolitas se pueden cubrir de harina las manos y la masa o pueden dejar reposar la masa cubierta con vinilpel o papel film en la nevera por una hora. Se aplastan y estiran las bolitas y se pone en el medio una cantidad generosa del queso o cuajada desmenusado. Se cogen los bordes de la masa y se cierra alrededor del queso.
Se ponen en una lata previamente engrasada, espaciadas para que no se peguen. Se hornean a 180 °C o 350 °F por aproximadamente 30 minutos. Se retiran de la lata y se dejan enfriar un poco. ¡¡¡Finalmente lo que queda es disfrutar!!!