Por Manuela Lovera 23/12/2021
De acuerdo a diversas fuentes, la almojábana tiene sus primeras menciones en España durante el siglo XII, donde ya era una receta de origen arabe previamente llamada Al-Mnuyabbana o almuyabban, que traduce a torta de queso. Este amasijo era preparado con harina de trigo y queso y freído sobre la sartén. La almojábana se estima que llegó a Soacha, Colombia, en el siglo XIX, en la zona del salto de Tequendama. Soacha era en ese entonces la vía de acceso de muchos viajeros, lo que facilitaba que hubiera un mercado de colaciones, panes y golosinas que las personas pudieran disfrutar, lo que hizo que la almojábana se diera a conocer y popularizar no solo en Colombia sino también en países vecinos como Bolivia. Desde entonces, la almojabana paso a ser una parte de nuestra identidad colombiana, con diferentes variaciones como la almojábana costeña, valluna y boyacense, y siempre presente en nuestros desayunos y onces para deleitarnos con su sabor que nos recuerda a lo más bello de nuestra tierra.
Esta es una receta adaptada que hicimos mi papá y yo. Para llegar a la versión final, tuvimos que probar con diferentes ingredientes e instrucciones sacadas de la receta de mi abuela de almojabanas costeñas(receta que no pudimos lograr hacer bien, a pesar de varios intentos) y de recetas por internet, más instrucciones creadas por nosotros para utilizar nuestro horno y las bandejas para hornear. Es una receta perfeccionada por ensayo y error pero que ahora es muy disfrutada en mi casa, por eso quiero compartirla para que los que la quieran hacer no tengan tanta dificultad como nosotros la tuvimos al principio. Mi receta tiene un radio de 3 partes de queso por 1 parte de harina y utiliza harina de maíz crudo por lo que consideramos que eso le da un sabor más tradicional y típico de este amasijo. La receta alcanza aproximadamente 12 almojabanas medianas/grandes del mismo tamaño.
Ingredientes:
94g (6 cucharadas colmadas) de Harina de maiz crudo o precocido si no se consigue
62g (4 cucharadas colmadas) de Fecula de Maíz (Maizena)
62g (4 cucharadas colmadas) de Harina de Trigo
2 cucharadas de azúcar o panela molida(se puede agregar más o menos dependiendo del gusto)
Sal al gusto
2 cucharaditas de polvo para hornear
500g (Media Libra) de queso blando rallado o desmenuzado(yo utilizo una combinación, muy recomendada, de cuajada, queso pera, queso costeño y queso campesino, pero se puede utilizar cualquier tipo de queso blando)
1 huevo grande
Leche, según sea necesario
Bocadillo(opcional)
Primero, se precalienta el horno a 230 C° o 450 F° y se engrasa una bandeja o lata con solo una buena cantidad de mantequilla o margarina. En un bol grande se combinan las harinas, el azúcar, la sal y el polvo para hornear. Una vez hecho esto, se incorpora bien el queso hasta formar un tipo de masa. Se agrega el huevo, previamente batido, hasta obtener una masa homogénea con una consistencia firme pero húmeda(La masa tiene que poder conservar tu huella si le pones tu mano encima). Si la masa está muy seca, se le puede agregar leche o si esta muy humeda, se le puede agregar más harina hasta que se obtenga la consistencia deseada.
Una vez lista la masa, se separan bolitas de masa del mismo tamaño. En este momento se pueden rellenar con un pedacito de bocadillo si se quiere. Una vez hechas se colocan en la bandeja y se aplanan ligeramente (se esparcen en el horno así que no es realmente necesario) para que tengan la forma redonda característica de la almojábana
Finalmente se ponen en el horno previamente calentado durante 15 a 25 minutos o hasta que estén doradas por encima, y están listas. Se puede disfrutar con un chocolate o una aguapanela caliente.