Cuando no hay excusa para trabajar

Ramiro Rodríguez Vargas/ Turrialba Hoy

Muchas personas tienen todas sus cualidades intactas y no hay forma que les surja el deseo por ganarse la vida, haciendo lo sepan hacer, prefieren pegarse de la yugular de un familiar, padre, tío, abuelo y algunos tienen la desfachatez de pegarse como parásito a cualquier vecino.

Ese no es el caso de Steven Mata Campos, un joven de 21 años, que a pesar de su discapacidad, no espera que alguien le resuelva la vida, no se esconde detrás de su condición, más bien aprovecha su silla de ruedas para dedicarse al negocio de los mandados.

Sillas Exprress, así llama Steven su negocio, en su silla de ruedas acondicionó un bulto, donde lleva las mercaderías que le solicitan.

Voy a todas las barriadas de la periferia, claro hay lugares donde el acceso en silla de ruedas es difícil, pero en la mayoría de los casos, se puede. Puede ser que el cliente necesite que le compren algo en el centro y me piden que lo compre y se lo lleve, yo con gusto hago el mandado y se lo dejo en la puerta de la casa, dijo Mata Campos.

A veces cobro 1000, 1200, 1500 o más, depende de la distancia, la gente casi siempre me da más de lo que cobro, yo calculo que al día hago de 8 a 10 mandados. La verdad hay muchos que me apoyan, estoy muy agradecido con la gente, manifiesta este coterráneo que no se amilana ante las dificultades, le pregunté si solo de verano trabaja y me dice: no, que va, yo como todos los días y tengo que trabajar aunque llueva, me compre una capa y no le aflojo, manifiesta feliz de poder ganarse el sustento.

“Vivo con mi papá en Torreluna, pero no me gusta ser un atenido y menos un mantenido, la gente que me quiere apoyar, puede llamarme al número 8465 7025, o me envía un whatsapp y yo me comunico”, expresó Steven, quien estudia en SINDEA.