Ramiro Rodríguez Vargas / Revista Turrialba Hoy
Una buena parte de los que transitan por la calle frente al gimnasio del IET, observan a una persona que sábado a sábado, utiliza la cancha que en un tiempo la llamaron “Maracaná”, para trabajar con jóvenes y niños que llegan a recibir clases de fútbol, de parte de Sergio Fonseca.
En ese lugar se le puede ver con la ecuanimidad que refleja y su deseo de aportar a la juventud, “trabajo porque me gusta, porque sé que a los niños les gusta y les beneficia, aprender cualquier disciplina deportiva siempre rendirá frutos positivos, esto no es un negocio, ni nada por el estilo, yo soy pensionado y cuando hago esta labor siento que el Estado me paga”, dice Fonseca satisfecho de lo que realiza.
Tiene 35 años de trabajar con estos prospectos de jugadores, del grupo han salido varios jugadores que han llegado a primera o han pasado al Turrialba, esa es la aspiración, primero darles una formación integral, les exijo que estén estudiando y que tengan buenas notas, porque el deporte debe ser un complemento, nunca la única aspiración, a menos que sea una talento extraordinario.
“Nuestro grupo no pide nada, si alguien quiere ayudarnos bienvenido, pero tenemos por lo menos lo indispensable, bolas, redes, instrumentos para actividad física, a veces llega un niño que no tiene zapatos y tratamos de conseguírselos, no tenemos requisitos, solo que quiera aprender y que asuma una disciplina, comentó Fonseca.
En el grupo hay muchachos de Desde 10 a 17 años, en este momento está llegando un niño de 4 años, pero es una excepción, en este momento tenemos el problema de la paralización de los torneos de ligas menores, así que lo que queda es el entrenamiento, no hay forma de tener competencia, explica el entrenador, quien cuenta con varios títulos que lo acreditan para el trabajo que realiza.
La idea es que si llegan a jugar profesionalmente lleven los fundamentos y no suceda lo que estamos viendo con jugadores actuales, que no saben recibir un balón por alto y ponerlo al suelo, no tienen dinámica de juego, no saben desplazarse, no utilizan los espacios ni dominan los movimientos por perdida o recuperación del balón, en fin… uno no sabe a lo mejor uno de estos muchachos puede resultar en un jugador de nivel y es bueno que tenga buenas bases, dijo Fonseca.
El instructor manifiesta que su aspiración es darles buena formación, no busca beneficios económicos, si los jóvenes logran crecer, que se beneficien ellos, yo no voy a estar peleando por derechos de formación o esas cosas, le confieso que esto lo hago porque a mí también me beneficia, hago ejercicio, recibo sol, mantengo mi mente alerta, en fin no solo de dinero se vive, expresa Fonseca.
La plaza la tiene a disposición gracias a la administración del IET, y a cambio de ese uso, Sergio se encarga de darle mantenimiento, por eso se mantiene en condiciones óptimas, es una relación de ganar - ganar.