Ramiro Rodríguez Vargas / Revista Turrialba hoy
La pasada crecida de los ríos Turrialba y Colorado, dejó muchas enseñanzas, una que el canal del Río Colorado puede ser insuficiente para soportar un evento extraordinario de lluvias y segundo que el río Turrialba sigue siendo una amenaza para las edificaciones cercanas a su cauce, especialmente en el recorrido de Calle El Pastor a San Rafael. El río dijo: si siguen construyendo en esas riveras, no respondo.
Los sucesos del 22 de julio desataron cualquier cantidad de reclamos y señalamientos, que las casas y comercios invadieron el cauce, que la Municipalidad no pone orden, que el puente blanco hay que hacerlo nuevo, que los desastres son recurrentes, que solo se hacen parches, que la canalización solo se hace después de las desgracias, que hay que hacer algo para que no se repitan las angustias y la zozobra.
En esa tesitura Walter Coto Molina, plantea una solución disruptiva: solicitar al CATIE la donación o venta de unas 350 ha de terreno, donde fundar la nueva ciudad de Turrialba, que sería un prototipo de lo que deben ser las ciudades del futuro, ambientalmente sostenible, tecnológicamente inteligente y comercialmente atractiva para la atracción de inversiones. Además de que sirva para reubicar las casas y locales comerciales afectados por las crecidas.
Según el Dr. Coto Molina, la donación de mil hectáreas al IICA, allá por 1942 se dio en una realidad muy distinta a la de hoy, y considera que una disminución de 350 ha no sería impedimento para que el CATIE, pueda desarrollar las importantes actividades que realiza.
Coto citó a un grupo de líderes locales a una reunión donde se formó una comisión que trabajará al lado de Coto, para hacer los contactos necesarios y tratar de hacer realidad la idea. El Dr. Carlos Araya, ex rector de UCR, quien participó en la reunión consideró que aunque parece algo complejo y hasta utópico, por las voluntades que se deben motivar, la situación actual obliga a hacer algo para evitar las tragedias que provocan los ríos cada cierto tiempo.
Lo que hay que buscar son los entendimientos necesarios y provocar la integración de las fuerzas vivas, de manera que lo planteado se vea como una necesidad colectiva y no como algo de carácter personal, me parece que un convenio consensuado como este solo beneficios podría traerle al cantón.
Al respecto el Director General de CATIE, Mohammed Ibrahim, dijo que lo único que sabe sobre ese tema, es lo que escuchó por Radio Cultural, pero no conoce de propuesta alguna en ese sentido. Para Ibrahim el asunto tiene que ventilarse frente a todos los interesados, porque CATIE tiene muchos órganos internos y externos a los que habría que convencer.
Nosotros seguimos trabajando para favorecer a la comunidad, ahora mismo tenemos 60 estudiantes extranjeros conviviendo en Turrialba, donde adquieren todo tipo de productos y servicios, dijo el Dr. Ibrahim.