Apoyar a los diversos negocios y esfuerzos comerciales de Turrialba con la intención de mejorar sus gestiones e ingresos, son tan solo algunas de las motivaciones que llevaron a Andrea Cedeño Ramírez, docente y coordinadora de la Carrera de Contaduría Pública en la Sede del Atlántico a crear un proyecto de trabajo comunal que ya dio sus primeros pasos.
El proyecto TC-768 que lleva por nombre “Apoyo y fortalecimiento del sector empresarial del cantón de Turrialba: microempresas, mujeres emprendedoras, asociaciones y organizaciones”, nace también por la necesidad de que la carrera universitaria tenga una mayor proyección a la comunidad.
“El año pasado trabajando en la línea estratégica de regionalización identificamos una gran variedad de necesidades en cada región del cantón, en áreas como lo social, económico, salud entre otras. Gracias a esa investigación surge la idea de primero conocer a los pequeños productores o comercios, luego identificamos que hay una necesidad de conocer herramientas útiles para mejorar sus negocios y a la vez descubrimos que muchos son pequeños emprendimientos familiares”, señaló Cedeño.
Fue así como nació la propuesta de apoyar a las microempresas, pero también potenciar sus fortalezas. Gracias al conocimiento de los estudiantes que están a cargo del proyecto, acompañados por la Prof. Cedeño Ramírez, pretenden el mejoramiento de sectores como el comercial, el turístico y el agroindustrial.
La Sra. Cedeño indicó que se acercó en primera instancia a la oficina de la mujer, así como al departamento de turismo rural de la Municipalidad de Turrialba, donde junto con la Vicealcaldesa fueron identificando las poblaciones. San Antonio y Guayabo son las primeras comunidades que ya fueron visitadas por los estudiantes, quienes realizaron una entrevista diagnóstico a 30 empresarios el pasado 31 de mayo.
“La convocatoria fue realizada por la Municipalidad y se invitó a quienes tuvieran tan solo una idea de negocio, a quienes estuvieran empezando y hasta trabajos consolidados. La entrevista fue personalizada y arrojó datos muy importantes para continuar con el proyecto” mencionó la docente. De las 30 respuestas se dedujo que 39% pertenecen al área de turismo, 21% al comercio, un 25% al sector agropecuario y un 10% a servicios.
El apoyo y fortalecimiento a estas empresas pretende ahondar en temas como el marketing digital, el uso de factura electrónica, redes sociales, mejorar habilidades blandas y enfatizar en el área del desarrollo sostenible. El proyecto está pensado para que en el trabajo comunal se integren diferentes carreras universitarias como agronomía, informática, contabilidad e inglés.
“Imagine que un restaurante quiere tener su menú en inglés para atender a los turistas extranjeros que les visitan, pues una asesoría en ese tema podría mejorar su servicio al cliente. Por ejemplo, también le daremos importancia a temas como la salud ocupacional, donde estudiantes de ciencias del movimiento puedan impartir talleres sobre temas como las posturas de los colaboradores en las empresas mientras realizan su trabajo” finalizó Cedeño.
El interés del proyecto es que también los estudiantes se empoderen de los temas y puedan compartir su conocimiento con las comunidades en diferentes disciplinas como contabilidad básica, servicio al cliente o temas financieros. Finalmente se pretende que el proyecto vaya abarcando a otras comunidades. En la lista se encuentran Pavones y el centro de Turrialba, así como una comunidad indígena por definir, todo por el mejoramiento de las condiciones de vida de los pobladores del cantón.