Unos 400 productores de caña del cantón de Turrialba y Jiménez recibieron con mucho entusiasmo y alegría el dinero que se les debía por la entrega de la cosecha durante la zafra 2017-2018 al ingenio administrado por el Consorcio Agroatirro, pagos que no recibieron luego de su cierre por mala gestión en el 2018.
Desde muy temprano este 11 de julio, productores acompañados de compañeros de trabajo, esposas, hijos, hijas y demás familiares abarrotaron uno de los dos gimnasios al interior de la Universidad de Costa Rica donde se llevó a cabo la actividad de entrega de cheques a quienes se les adeudaban los dineros.
Tras un café y un acto religioso, arrancó la entrega que estuvo a cargo del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP), quien al momento del cierre del ingenio de Atirro era el socio mayoritario del consorcio, tenían participación en la Junta Directiva y potestad de nombrar las gerencias. Fue en enero cuando la Asamblea Legislativa aprobó de forma definitiva el proyecto de ley que permitió a Infocoop proceder con el pago que asciende a más de 130 millones de colones.
Alejandro Ortega, director de Infocoop destacó que estaban muy contentos de honrar la deuda que se tenía con cada uno de los productores de caña del cantón de Turrialba y Jiménez. “Es lamentable que se tengan que dictar leyes para poder hacernos cargo de algo que una administración no logró hacer. Por eso estamos muy felices de poder aportar este dinero tan necesario para solventar las necesidades de muchas familias” señaló el jararca.
Ortega se refirió además a que luego del cierre del ingenio de Atirro, infocoop ha estado acompañando a los productores en la búsqueda y traslado de su producción a otros lugares, pero que los costos han sido muy altos para muchos de los afectos. “Esta no es una solución a largo plazo, estamos apagando un fuego que venía desde el 2018 y que hemos apoyado con maquinaria y otras alianzas como con el Ministerio de agricultura, pero lo que más necesitamos es una respuesta duradera” dijo Alejandro refiriéndose a le necesidad de que se solucione la situación para los más de 400 afectados.
Tras el cierre del consorcio, el sector empresarial y los productores acompañados por los y las diputadas del cantón iniciaron el proceso de llevar a la asamblea el problema y obligar al estado a través de una ley a que Infocoop se hiciera cargo de las deudas.
Eduardo Fonseca, presidente de la Cámara de Cañeros de Turrialba comentó que “es una alegría que se de este pago para todas estas personas que tanto lo necesitan. En algunos casos estamos hablando de sumas importantes ya que la producción de la caña es un trabajo de elevados costos y sabemos que cada uno sabrá muy bien invertir los dineros”.
Para Fonseca fue un camino largo y una gran lucha que al final recibió un final feliz. “No podemos olvidar la gran labor legistativa para crear esta ley, mientras en el campo las cámaras apoyadas por el INDER estuvieron brindando apoyo en insumos agrícolas para mejorar la calidad del cultivo” señaló.
Sin embargo, también fue enfático en mantener que se tiene una gran esperanza en lograr el regreso del ingenio de Atirro y que deberán seguir sumándose voluntades políticas para restablecer el comercio en la zona y a los productores no les salga tan caro llevar su cosecha fuera del cantón. “No tener el ingenio aquí, eleva muchísimo los costos” finalizó.
En la actividad también participaron los exdiputados Pablo Heriberto Abarca, Paola Valladares, Laura guido y los actuales diputados Rosaura Méndez y Alejandro Pacheco. “Tuve un nudo en el estómago, en la garganta por este sentimiento tan hermoso de saber que teníamos fecha para la entrega de los dineros. Este paso es por el esfuerzo y el trabajo de cada uno de los productores que hasta el día de hoy continúan. Se está al día con los pagos también a los empleados del ingenio y además dejamos otra ley para el aprovechamiento de las tierras” dijo Valladares.
Edwin Abarca Solano es vecino de Eslabón y fue uno de los que recibió este 11 de julio los dineros adeudados por la zafra del 2017-2018. “Muy feliz de que llegara este día y que se cumpliera el sueño que teníamos. Yo durante la espera perdí la tierra donde cultivaba ya que se trataba de las parcelas del Infocoop y según me dijeron el INDER ahora quiere que sean para la producción de guayaba. Mis papás crecieron trabajando al campo y así nos enseñaron a sus hijos. Tengo un problema en la espalda que ya no puedo moverme como antes pero mi mejor terapia siempre fue trabajar y ahora no tengo terrenos. Ya nadie le da trabajo a uno a esta edad y bueno estamos esperanzados en que todo mejore pronto y encontremos una solución”.
Mario Aguilar Alfaro también es vecino de Eslabón y se ha dedicado a la producción de caña toda una vida, ya que es una tradición familiar. “Estamos muy agradecidos por haberle dado un buen final a la lucha por salvar a los productores que salimos por la mañana a jornalearlo en lo propio. Este es un esfuerzo para seguir en esta labor y que muchos de estos trabajadores no tengan que buscar irse a la capital a buscar trabajo en otra cosa lejos de sus familias, de sus hijos. Queremos que se queden aquí trabajando la tierra y que tengan una mejor vida aquí en la campiña turrialbeña”.
Sulay Sánchez es vecina de la Selva en la Suiza y además profesora de colegio, quien asistió con su familia a la entrega de cheques. “Esta es una lucha de muchísimo tiempo. El problema más grande que tenemos es la falta del ingenio de Atirro, son muy altos los costos que implican llevar la caña hasta otros lugares, es mucha plata y la cosecha no da para saldar todas las cuentas. Los precios no son buenos, es un negocio que no es tan rentable como se quisiera. Por ejemplo los insumos como abonos y demás son muy caros y la producción siempre es la misma, hay que pagar la mano de obra, los peones, seguros, la caja, apenas nos da para salir. Por eso es tan importante el regreso del ingenio”.