Esteban Rodríguez Zamora / Turrialba Hoy
Para las vecinas y vecinos de la comunidad de Peralta su gran tesoro son los inmuebles que conservan de lo que fue el paso del ferrocarril hacia el atlántico, por eso luchan incansablemente por protegerlos.
Aunque desde hace años han luchado por la realización de un museo ferroviario, saben que el camino no es fácil, pero aún así no dejan de soñar por lo que en grupos se han encargado de darle mantenimiento a los “coches” que quedan en el centro del pueblo. Antiguos vagones que son sin duda una gran atracción para las personas que visitan esta comunidad.
Cristina Coto y Elvia Palma por ejemplo toman algunas horas de las mañanas para lavar los vagones, los mismos que fueron pintados con ayudas comunales y de negocios privados que les colaboran. Todo con el único objetivo de convertirse en un punto turístico en la zona.
Cristina por su parte realiza caminatas guiadas hasta el túnel del ferrocarril que se encuentra a unos pocos kilómetros del centro, pero también ha visto un gran atractivo de llevar turistas a la quesera del pueblo y a la fábrica de Cacao, ambos negocios que significan un gran aporte económico a lo interno de Peralta.
Luis Madrigal es el propietario de la fábrica de Cacao, donde además de recibir personas que quieren conocer su trabajo, también hay zona de camping y así contactan a los vecinos que los llevan a los diferentes atractivos como el río reventazón.
Actualmente las y los vecinos mantienen una página en Facebook llamada “Yo vivo en Peralta”, donde las personas de todo el país interesadas en conocer Peralta se pueden comunicar directamente para conocer los atractivos de la zona.