El 15 de marzo en horas de la madrugada tres locales comerciales ubicados frente al Palí fueron visitados por los amigos de los ajeno. Un bazar, una pescadería y una verdulería fueron las víctimas, donde los desconocidos no solo ingresaron a la fuerza despedazando parte de los locales sino que además se llevaron lo que pudieron.
Este es tan solo uno de los hechos que mantienen en vilo a los comerciantes del centro del cantón, quienes desde el mes de diciembre han venido siendo protagonistas de constantes robos y hurtos. Anteriormente un gimnasio ubicado en la misma calle frente a la funeraria Lam fue víctima junto a tres locales más del centro, nuevamente los delincuentes entraron por el techo del local y se llevaron computadoras y equipo de ejercicio.
La situación viene en aumento y eso tiene no solo aterrados a los comerciantes, quienes al irse a sus casas a descansar no saben si serán ellos las siguientes víctimas. Algunos representantes aseguran que hasta ataques de pánico y demás problemas salud han tenido que enfrentar debido a la gran inseguridad que se vive. Y es que los delincuentes, muchas veces reconocidos maleantes del centro, utilizan la noche para actuar a lo que piden asistencia y mejores medidas a las autoridades, ya que parece ser un mal sin cura.
Ante esta polémica de seguridad, representantes de la Cámara de Comercio y regidores municipales fueron convocados por una comisión de seguridad de la Municipalidad de Turrialba, donde participaron además autoridades del Organismo de Investigación Judicial, Ministerio de Salud y el teniente Sergio Chavarría al mando de la delegación de la Fuerza Pública en Turrialba con el objetivo de generar un convenio para que las cámaras de seguridad de la municipalidad en el centro del cantón sean monitoreadas por oficiales de la fuerza pública 24 horas al día.
El regidor Kevin Aguilar quien participó de la reunión mencionó que los resultados serán muy provechosos para los comerciantes que han pasado ya por el triste momento de ser atacados por el hampa, pero también recomendó que cada negocio también tiene que hacer de su parte para enfrentar la ola de hurtos como por ejemplo en la posibilidad del momento poner cámaras de seguridad internas. Además, como ayuda al comercio, se buscará realizar algún tipo de convenio con este tipo de empresas de seguridad para quienes no tengan el dinero, puedan optar por ese servicio.
Para las autoridades la incidencia de criminalidad en el cantón es baja y afirman que eso a la vez evita que se brinden los recursos a cada institución, como por ejemplo en el caso del OIJ quienes informaron que en los últimos años han quitado 4 plazas y hasta les sobran autos que no utilizan porque no tienen personal. La policía judicial además alego que es muy baja la cantidad de personas que realizan denuncias cuando son víctimas de robos, hurtos o asaltos y que más del 40% de las denuncias por robo son relacionadas con sustracción de combustible.
La cámara de comercio por su parte entiende el porqué la gente no denuncia, debido a que muchas veces es un proceso largo, costoso y en la mayoría de los casos no se llega a nada, sin embargo, la importancia radica en que, si la tasa se eleva, pues podrían incurrir en más recursos desde las sedes centrales.
Al regidor se le consultó sobre las acciones que se deben aplicar a los topadores, compradores de cosas robadas y chatarreras, a lo que indicó que fue uno de los puntos que se tocó en la reunión. Al parecer, tanto fuerza pública como OIJ buscan realizar visitas a ciertos lugares donde se sabe que se reciben cosas robas para conversar sobre estos temas, pero indicaron que igual es muy difícil identificar todos estos espacios que se prestan para irregularidades.