Era de esperar que ante los arreglos de la ruta que se extiende desde el Barrio El Poró, Colorado y Santa Marta, el aumento en la cantidad de vehículos llegaría. De eso se dieron cuenta rápidamente las comunidades, ante la cantidad de autos que poco a poco fueron conociendo el ahorro en tiempo y paciencia para ingresar o salir del cantón.
Agradecidos están sus habitantes debido a los arreglos en la vía, pero como era de esperar, se empiezan a ver las consecuencias positivas y negativas de esos cambios millonarios en la calle. Y es que por ejemplo en el último mes, se cuentan ya más de 5 accidentes de tránsito graves, eso sin contar el sentimiento de inseguridad que viven los peatones que tienen que caminar por toda esa ruta donde o no hay aceras, o las que hay son imposibles de caminar si se trata de un adulto mayor o una persona con discapacidad. A esta realidad se le suma la falta de señalización por parte de las autoridades, quienes al parecer no contemplaron los efectos positivos y negativos de mejorar las condiciones viales.
El último de los accidentes se registró la madrugada del 20 de noviembre cuando una conductora chocara por razones que se desconocen contra un auto estacionado al lado de la calle a la altura de la escuela El Poró. La víctima necesito atención médica y nadie más resultó herido, pero el auto estacionado hasta el día de hoy parece tener sus días contados. Ese mismo fin de semana, un camión que transportaba gas quedó pegado en una de las curvas pronunciadas que se ubican a 100 metros de la iglesia de Colorado rumbo a Santa Marta y a pocos metros, esta vez un vehículo liviano, también quedó en una zanja cercana.
Semanas antes y también de madrugada, un vecino de Colorado arremetió por detrás a otro que nuevamente estaba parqueado en vía pública con daños de miles de colones. Pocos días atrás, un vehículo color blanco, se salió de la vía, 50 metros antes de llegar al puente que comunica el Poró con Colorado. Por razones desconocidas el chofer se fue en una zanja con daños serios para el auto y con la necesidad de atención médica para sus acompañantes.
Finalmente, otro auto que bajaba hacia Turrialba perdió el control debido a una falla en el sistema de frenos y de no ser porque se internó en una tapia y jardín de una vivienda, muy cerca del restaurante Las Carnitas, la desgracia habría sido mayor. Los ocupantes salieron ilesos y aunque hubo daños en la propiedad, no cayeron a la carretera principal conocida como la recta del Mon Río.
Los casos van en aumento y el olor a combustible y a clutch también, debido a que algunos conductores desconocen la vía.
Cristian Astúa, quien usa en repetidas ocasiones esa vía, mencionó que es normal escuchar a otros choferes indicar que no conocen bien la calle, sus pendientes y curvas. “Mucha gente que usa Waze sube o baja por esta calle y no la conocen, por lo que les juega una mala pasada, por no compresionar correctamente o por el contrario, por subir en camiones que no pueden transitar por esa vía” dijo.
“La calle no está señalizada totalmente y hay sectores muy oscuros, más aún cuando llueve fuerte. A parte, las aceras son más peligrosas que caminar por la calle, el puente del río el Poró no tiene pasarela para los peatones y cada vez son más los carros” finalizó.