Esteban Rodríguez Zamora / Turrialba Hoy
Tayutic rendirá homenaje a aquella famosa frase que tanto hemos escuchado a través de los años: “Turrialba, la campiña azucarera” y como lo harán?, pues en el mes de junio ese distrito se vestirá de fiesta para celebrar su primera “Feria del Dulce”.
Vecinas y vecinos interesados en fomentar la visitación y el desarrollo de su comunidad decidieron crear este evento en coordinación con el despacho de recién diputada turrialbeña Rosaura Méndez del partido Liberación Nacional. El festejo se realizará en las afueras de lo que los vecinos conocen como “El trapiche”, el actual ingenio de Azzukkar.
“El negocio de la caña es la más importante fuente de trabajo para los habitantes del distrito de Tayutic, pero también vienen muchas personas de Chirripó y Tuis, lo que nos da una idea del impacto que tiene en los hogares”, dijo Natalie Alvarado del grupo organizador.
La Feria del Dulce se llevará a cabo en dos fines de semana, el sábado 18 y domingo 19 de jinio, luego una semana después, el 25 y 26 respectivamente continuarán las actividades. “Esta es una iniciativa de personas que estamos preocupados por el futuro de nuestra comunidad, por los problemas que encuentran nuestros jóvenes, la educación de nuestros hijos. Creemos que vamos a llamar la atención de todo el cantón de Turrialba y la provincia y que esto genere desarrollo para todos” mencionó.
Las actividades
Serán muchísimas las diferentes atracciones que tendrán los y las visitantes a Tayutic, desde tours en chapulín guiado por los mismos vecinos, hasta los platillos más variados a base de dulce. Y es que el pueblo se ha especializado en mantener viva la tradición del trapiche, por lo que se podrá encontrar desde tapas de dulce, hasta el famoso sobado, jugo de caña y demás delicias preparadas por las mismas personas de la comunidad.
“En nuestro pueblo hay muchísima oferta artística, desde poetas, cantantes, artesanos y a todos ellos vamos a echar mano para que aprovechen la oportunidad de mostrarse. Para mí es importante dejarle un legado a mi hijo. Soy madre. Quiero preocuparme por la juventud, aprovechando todos los espacios para levantar a nuestro pueblo.
El sueño de esta feria inició en febrero pasado y ya son muchas manos las que se están uniendo para tenerlo listo este mes de junio. Se hará énfasis también en las riquezas naturales y la conservación, el avistamiento de aves, ríos, cataratas y todo con la función de promocionar la zona.
La intención es que este sea la primera feria y que se conozca a nivel nacional, dada la importancia que ha tenido el negocio de la caña para el cantón, donde los productores no dejan de enfrentarse a la realidad de una labor difícil.
Será también una ocasión para conmemorar los 54 años del distrito que también es conocido como Platanillo y que ha forjado una gran cantidad de personas que han dejado una marca imborrable en su paso por la vida.
Pocos o nadie conoce a Sergio Sánchez en Tayutic, ha pero si usted dice en el pueblo quien es “Cocoro” todo mundo sabrá de quien estamos hablando. “Cocoro” nos recibió muy atento para mostrarnos su trapiche.
“Hace nueve años se me metió entre ceja y ceja que quería tener un trapichito y di aquí fui poniéndolo poco a poco y aquí lo tengo. No es que de mucho, porque apenas lo que tengo sembrado es un poquillo, apenas para el gasto. No es una gran producción, pero me gusta mucho hacer dulce, sobado y poner los bueyes a bretear”, dijo Cocoro con voz rápida y entrecortada. Fue ahí cuando nos mostró el fruto de su trabajo, tapas de dulce, jugo, sobado y unas tapitas de dulce pequeñas que ya se han vuelto famosas en el pueblo.
Su trapiche está muy cerca del centro, pero ya dentro de la propiedad es como estar montaña adentro, donde el canto de los pájaros y el arrullo de un río que pasa a la par dan una paz única que solo se encuentra en nuestras zonas rurales.
No es de hablar mucho, pero si de mostrar todo lo que hace y conoce. Con el fuimos a cortar unas cañas con su afilado machete, para poner luego la máquina de triturar la caña y tomarnos un rico jugo. En medio de la finquita nos confesó que le da mucha pena hablar en público, pero al igual que muchos vecinos esta muy interesado en la realización de la Feria ya que dice que hay gente que necesita un empujón para salir adelante.
Cocoro es uno de los pocos que aún mantiene viva la tradición del trapiche en Tayutic, donde aún quedan unos 3 más activos.
“A mi me gusta mucho esta carajada. Traje las máquinas y ahí me divierto. Lo mío es el trabajo al campo. Pero en realidad son mis bueyes con los que trabajo más comúnmente cuando alguien necesita jalar o cargar algo”, dijo.
Cocoro es uno de los tantos personajes de la comunidad que recibirán a quienes participen de la primera Feria del Dulce, a él se le unirán fabricantes de canastos, cocineras desatacadas de la comunidad, guías turísticos entre otros.