La partida de Don Luis Torres Monge al cosmos de los recuerdos, casi al filo del cierre de nuestra edición anterior, no permitió hacerle el homenaje que su relevancia merecía, por eso dedicamos esta nota a DON LUIS, así con mayúscula, aunque sabemos, porque compartimos con él muchos momentos de su vida, que no le gustaban los homenajes, siempre prefería el tránsito por el filo de su bajo perfil.
Lo que si disfrutaba a plenitud era el placer de informar sobre hechos de la Turrialba de antaño.
Don Luis como todo ser humano tuvo sus altas y sus bajas, pero las altas superan en mucho las bajas, su competencia mejor desarrollada era la de informar, desde muy joven se incorporó a medios como Radio Turrialba, El Turrialbeño y otros; fue corresponsal de emisoras nacionales, y después, junto a Alfonso Rivel, dirigió el “Clarín Turrialeño”, que se publicó por unos diez años en edición quincenal.
En aquella ocasión el Colegio de Periodistas que recién se fundaba, le dio la oportunidad de colegiarse, pues se abrió una puerta para que todos los que realizaban tareas de comunicación antes de la existencia del Colegio, se incorporaran sin necesidad de tener título de periodista, muchos aceptaron la oferta, pero Don Luis la rechazó porque consideró el acto inmerecido y prefirieron cerrar el periódico para no caer en problemas legales.
Nació en San Juan Norte, pero creció en Turrialba, primero en su Barrio La Margot, luego se casó con Sonia Monge Montoya, en 1966, y vivió en el centro de Turrialba; con Sonia tuvo dos hijos: Luis José y José Luis (gemelos) y después de su divorcio en 1984, volvió a La Margot.
Más adelante se fue a vivir a Guayabo, donde se ganó el cariño y la amistad de los lugareños, especialmente de Manuel Rodríguez, dueño del Salón Cacique Acoite, donde se le podía ver siempre feliz, unas veces cantando en los karaokes y otras moviendo el esqueleto al ritmo de cumbia, con su amiga Elena Umaña que en muchas ocasiones amenizó los bailes, primero como cantante de Kalúa y después como solista.
Después tuvo un problema con la vista y como él era introvertido, no le decía a nadie, ni a sus hijos, ni a los que lo rodeábamos, solo que un día lo encontré en Turrialba, ahí por el parque, yo estaba al otro lado de la calle y lo llamé, al tratar de cruzar la calle le noté sus serios problemas de visión. Hicimos lo necesario para convencerlo de operarse los ojos, después de la cirugía no se cambiaba por nadie, quedó viendo más de la cuenta.
Luego de ese episodio y porque a sus hijos se les hacía complicado visitarlo en Guayabo, por la distancia y más que todo por los frecuentes cierres de la vía, decidió volver a su tierra natal, San Juan Norte, ahí vivió por varios años, hasta que un día tuvo un accidente doméstico y a pesar de que siempre se le decía que vivir solo no era una buena idea, él disfrutaba esa soledad.
El incidente lo convenció de cambiar su estilo de vida, los hijos lo invitaron a vivir con ellos, pero era duro de pelar, no quiso, tampoco aceptó la oferta de convivir con nosotros, entonces se le planteó la posibilidad del Hogar de Ancianos… fue una decisión difícil pero después de mucho pensarlo aceptó. El Lic. Carlos Carranza (jr) estaba al frente de la administración del Hogar y lo acogió con gran aprecio, como a todos, pero en el caso de Luis por su imagen cantonal y su experiencia en el campo administrativo y de la comunicación tenía un plus para el Hogar.
Don Luis fue dependiente y administrador en el Almacén Fernando González, de donde salió porque le ofrecieron un puesto en el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA) y ahí se quedó hasta su jubilación, ya cuando se había transformado en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). Después de eso colaboró con la Revista Turrialba Hoy, con un artículo mensual sobre historia y otros productos en forma ocasional.
Hace unos veinte años, hicimos un esfuerzo económico y logramos compilar todas esas publicaciones en un libro que se llamó “Turrialba y mi Guayabal Querido”, cuya edición se agotó rápidamente.
Más tarde, creyendo que tendría la misma acogida, decidimos publicar un libro que recogía una serie de cartas que se publicaron en el periódico El Clarín Turrialbeño, por un personaje que usaba el seudónimo de “Don Nabor”, personaje que nadie sabía quién era y con gran picardía y bastante acidez, escribía, en forma jocosa, sobre diferentes temas de aquella actualidad turrialbeña.
El texto no tuvo la misma suerte que el primero, posiblemente porque la mayoría de las personas que vivieron los hechos que se mencionan en esas cartas, ya no existían y las nuevas generaciones no se interesaban o no se interesan en esas lecturas. Todavía quedan muchos ejemplares en inventario.
De su cosecha hay mucho material, incluso algunos artículos que se publicarán en forma póstuma, como para intentar una nueva compilación, pero dadas las condiciones actuales y la poca inclinación de las nuevas generaciones hacia la lectura, es un poco difícil pensar en una publicación impresa en papel.
Con la muerte de Don Luis se cierra una página memorable de la comunicación turrialbeña. Como complemento incluimos algunos de los comentarios recibidos cuando publicamos la esquela en nuestra página de Facebook.
Walter Salas Barboza: Me uno a su dolor, amigo Ramiro.
Alfonso Romero Coto: En paz trascienda esta dimensión don Luis. Lo recordaré por su jovialidad, camaradería y don de gentes.
Alfredo Arce: Que descanse en los regazos del Señor. Fortaleza a su familia.
Juan Solano: Descanse en paz Don Luis persona intachable paz a su familia
Audrey Giamoyris: Don Luis un caballero muy sensible pérdida, fortaleza a la familia.
Rigoberto Núñez Zúñiga: Que Dios grande lo haya recibido en su seno!! Gracias por todo querido compañero de trabajo por mucho tiempo!! Extrañare sus jodas
Franklin Carvajal: Realmente doloroso. Toda una gran persona, excelente ser humano. Disfruté mucho los momentos que compartimos en Turrialba Hoy y hasta echándonos un trago. Historia viva de Turrialba y su gente. Sensible pérdida
Mario Mata: Un hombre de verdad, jovial y conversador
Randall Quesada Monge: Descanse en paz querido amigo... Un legado de historia se va....
Carlos Cruz Chang: Que descanse en paz mi dilecto amigo, don Luis Torres.
Jorge Rojas Campos : Se nos fue una excelente persona, en paz descanse
Eduardo López Pérez: Siempre alegre !
Jose Miguel Mike Castro: Ejemplo de ser humano y un gran comunicador
Fernando Corrales: Mi más sentido pésame, se fue mi querido amigo, gran persona, jovial y buen conversador....
Eusebio Abad: Sentido pésame a la familia. Luisito, descansa en paz.
Gomez Soto Javier: Triste noticia, buen amigo con quien se lograba momentos muy amenos, nos llevaba por esos viajes en el tiempo y nos presentaba, como en una película mental, momentos históricos vividos por familiares y amigos. Descanse en paz Luisito To, como le decía, extrañaremos sus intervenciones en radio.
Marcelino Rivera Molina: Mi sentido pésame y mucha fortaleza a toda la familia. Descanse en Paz Don Luis Torres.
Carlos Jiménez Núñez: Gran historiador que nos trajo muchas vivencias de nuestro pueblo. Descanse en paz. Condolencias a su familia.
Manuel Enrique Barahona Camacho: Gratos recuerdos del estimado amigo
Edgar Alvarado Mata: Otro grande que cruza el umbral y nos deja un enorme legado que ojalá Ramiro lo transcriba a Turrialba y el País... QDDG..
Maryolenni Monge Montoya: Luis Torres Monge, mi gran aprecio y admiración. Una. Gran persona. Muy polifacético. Trabajo : Como repostero muy fino hacia bellezas, locutor de Radio, escritor en Periódico El Clarín y un gran historiador. Una pluma de oro y escritor de libros entre ellos "Mi Guayabal querido". Pero lo que más le destacaba era su amor a sus hijos. Muy trabajador, elocuente, carismático y muy amable y educado. A sus hijos los que amos tanto y que fueron un regalo de Dios para él, mi más sentido pésame.
Walter Bermudez: Guao mi amigo Luis se nos adelantó, siempre lo recuerdo me decía guru compañeros de trabajo en el CATIE, mi más sentido pésame a la familia
Yorleny Cantillo Bermúdez: Una gran persona, fuimos compañeros en la Revista Turrialba Hoy, mucha fortaleza a la familia y que Dios le de paz
Roberto Quesada: Se fue detrás de mi tío Quique!
Gomez Soto Javier: Cierto y eran una buena junta.